España

La presencia policial se reforzará con patrullaje 24 horas en Sector 6 y se diseñará un mapa de delincuencia

Botella afirma que será en la Junta de Gobierno de mañana cuando se formalice la paralización de los derribos

MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

La presencia policial se reforzará en toda la Cañada Real con un patrullaje las 24 horas en el Sector VI, en la zona más próxima a Valdemingómez, y se confeccionará un mapa de la delincuencia detallado con los problemas propios de cada ámbito, como ha quedado acordado este miércoles en la firma del protocolo de intenciones en materia de seguridad entre la Comunidad, Delegación de Gobierno y los ayuntamientos de Madrid y Coslada.

En la firma han estado presentes el presidente regional, Ignacio González, la delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes, y los alcaldes de Madrid y Coslada, Ana Botella y Raúl López, respectivamente. Quien no ha asistido ha sido el regidor de Rivas, José Masa. "Lamento que haya decidido no asistir a última hora cuando había confirmado su presencia", ha manifestado el jefe del Gobierno autonómico, que cree que detrás de esta decisión se esconden "razones políticas".

Cifuentes ha explicado que la problemática en materia de delincuencia es muy diferente en cada zona de la Cañada Real, por lo que las medidas deben ser de distintos tipos. Y es que no es la misma la situación de los "vecinos normalizados" del ámbito con la de Valdemingómez, donde hay problemas "de drogas e incluso de tráfico de armas".

"La seguridad no es el principal problema de la Cañada, ni mucho menos, pero en algunas zonas hace inviable que se pueda adoptar un modelo urbanístico específico", ha subrayado.

Para ello se creará una mesa de coordinación, de carácter eminentemente institucional y político, y una comisión de seguridad conjunta, de carácter técnico y convocada mensualmente desde la Delegación.

La primera medida a llevar a cabo será componer un mapa de la delincuencia para cada zona con el fin de preparar acciones específicas, que no han sido adelantadas, y calendarizarlas. También se tomarán medidas para evitar que el foco de delincuencia en la Cañada se traslade a otros puntos de la región, igual que la marginalidad.

Resulta imprescindible para la convivencia, en sus palabras, trabajar de manera coordinada por la seguridad. En este punto, la delegada ha recordado que sólo en el último año se han desmantelado 16 grandes operaciones contra la venta de estupefacientes, fuertes en la zona de Valdemingómez, en el Sector VI, saldadas con un centenar de detenciones y con el derribo de 52 chabolas, auténticos "búnkeres donde los clanes de la droga operaban".

"Con este protocolo se pone fin a una situación incomprensible para el Madrid del siglo XXI. Sin seguridad no hay libertad y tampoco posibilidad de vivir dignamente", ha remachado.

CONTROLES DISUASORIOS PARA EVITAR ASENTAMIENTOS

Botella, por su parte, ha anunciado que, en virtud de este protocolo, la Policía municipial llevará a cabo "patrullaje preventivo las 24 horas" en la zona de la Cañada que discurre por el término municipal de Madrid y "controles disuasorios para evitar nuevos asentamientos y acciones delictivas como la quema de coches". Los agentes, asimismo, acompañarán a los servicios de limpieza, a los bomberos y al Samur-Protección Civil.

Tampoco se ha olvidado de la atención a las personas más vulnerables. "El Ayuntamiento está implicado en la resolución de todos los problemas que afectan a la Cañada Real pero las principales prioridades son la asistencia social y velar por la seguridad ciudadana", ha apostillado la primera edil madrileña.

"Quien no presta atención a las personas más vulnerables no tiene futuro", ha opinado. Es por eso, como ha apuntado, por lo que el Ayuntamiento fue "el primero" en abordar el aspecto social de la problemática de la Cañada.

Mención aparte ha merecido la figura de los agentes tutores en el discurso de la alcaldesa, profesionales que luchan por poner coto al absentismo escolar dada la elevada presencia de menores en la Cañada, "muchos de ellos sin escolarizar". Así, se reforzará la intervención de estos agentes.

Por otro lado, la alcaldesa ha confirmado que será en la Junta de Gobierno de mañana cuando se oficializa la paralización de los derribos de la Cañada dado el proceso que ya está en marcha.

SEGUNDO GRAN PROBLEMA

El presidente de la Comunidad, Ignacio González, ha defendido el impulso dado con la Ley de la Cañada, aprobada hace año y medio, y con la solución urbanística planteada hace escasos días, que pasa por reconocer la posibilidad de otorgar el derecho de propiedad del suelo al mayor número posible de residentes, todos ellos inscritos en los censos realizados.

Sobre la seguridad en la zona, González ha dicho que es el "segundo gran problema" del ámbito, para el que se busca la "normalización jurídica y urbanística".

"Si no resolvemos el problema de seguridad es difícil que podamos llevar a cabo el resto de acciones", ha destacado después de poner sobre la mesa que el objetivo del protocolo hoy firmado es "conseguir la supresión de los núcleos de delincuencia", algo que sólo será posible con la "coordinación de Cuerpos y Fuerzas de Estado y la de las administraciones, los organismos judiciales y los vecinos".

Por su parte, el alcalde de Coslada, Raúl López, ha puesto el acento no sólo en la necesidad de trabajar en la seguridad de la Cañada sino también en las zonas aledañas. Por último, ha agradecido al Gobierno regional que este proyecto "no haya quedado en agua de borrajas".

Sobre los precios del suelo, el presidente de la Comunidad ha confirmado que aún no hay nada concretado, todo ello tras insistir en que es "absolutamente falso que se vaya a especular con el suelo". Con la solución urbanística planteada --vender el suelo a los censados siempre que se pueda-- se pretende que se queden en la Cañada "el mayor número de vecinos" mediante unos precios "adaptados a los costes".

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