España

Medio Ambiente suelta un pollo de águila perdicera tratado en el Centro de Recuperación de Aves de Villaralbo (Zamora)

La Junta, en colaboración, con el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y la Fundación Tierra Ibérica, ha procedido al marcaje con un trasmisor vía satélite y a la suelta de un pollo de águila perdicera que fue tratado en el Centro de Recuperación de Aves de Villaralbo, en Zamora.

ZAMORA, 16 (EUROPA PRESS)

El ejemplar, nacido este año dentro de la Zona Especial de Protección para las Aves (ZEPA) 'Cañones del Duero', fue entregado por unos jóvenes al Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora el pasado 12 de septiembre.

El pollo, tal y como han explicado desde la Delegación de la Junta en Zamora, presentaba una fractura en el ala por lo que, desde ese momento y hasta su puesta en libertad, recibió atención veterinaria en el Centro de Recuperación de Aves Silvestres (CRAS) de la Junta de Castilla y León en Villaralbo.

Antes de la suelta, ha tenido lugar la recogida de datos biométricos y al marcaje con anillas tarsiales y con un transmisor vía satélite cedido por la Fundación Tierra Ibérica.

Para realizar las labores de marcaje se solicitó la participación de uno de los técnicos de la unidad de especialistas en manejo de fauna del Ministerio de Agricultura, que también colaboró en años anteriores en las acciones del Plan de Conservación del águila perdicera en Castilla y León.

Este tipo de águila es una de las rapaces ibéricas que mayor regresión ha sufrido en los últimos años por lo que su recatalogación cambió de especie 'de interés especial' a 'vulnerable'.

En el ámbito europeo, está protegida por la Directiva Europea relativa a la conservación de las aves silvestres; por el Convenio de Berna, relativo a la conservación de la vida silvestre y el medio natural; y por el Convenio de Bonn sobre la conservación de las especies migratorias de animales silvestres.

POBLACIÓN

La población castellanoleonesa de águila perdicera, que cuenta actualmente con 14 parejas reproductoras entre Salamanca, Zamora y Burgos, se ha reducido a más de la mitad en las dos últimas décadas.

Las causas de esta disminución son múltiples, aunque destacan la pérdida de hábitat, la mortalidad por persecución directa, la electrocución y colisión con tendidos eléctricos y la baja productividad por escasez de sus presas.

La situación actual de esta especie hizo necesario que la Junta de Castilla y León adoptara medidas para impulsar la conservación y corregir la tendencia regresiva de sus poblaciones, que se recogen el Plan de Conservación del águila perdicera en Castilla y León.

Una de esas medidas ha consistido en el marcaje y seguimiento de pollos de águila perdicera, con el fin de conocer sus movimientos dispersivos, adaptación al medio y uso del territorio.

De este modo, contar con un pollo que se va a incorporar en buenas condiciones a su territorio natal es una oportunidad para continuar con este tipo de actuaciones.

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