Buscar

Wert descarta retirar el Decreto de racionalización del gasto público en educación y dice que "no es fruto de la crisis"

11/11/2014 - 17:52

El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, ha subrayado este miércoles que la racionalización del gasto público en Educación no es fruto de la crisis económica que atraviesa el país sino de las exigencias de "consideración fiscal" a la que, según ha explicado, tienen que responder las comunidades autónomas.

MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

Ha respondido así, durante la sesión de control al Gobierno en el Senado, a la petición del senador socialista Emilio Álvarez Villazán de derogar el Real Decreto-ley de medidas urgentes de racionalización del gasto público en el ámbito educativo, a la luz de las mejoras de la situación económica que, según ha recordado, defiende el gobierno.

A juicio del senador socialista, "o es mentira que ha mejorado la situación económica o es mentira que quieren racionalizar el gasto, y lo que pretenden en realidad es desmantelar la educación pública".

Wert ha defendido, por un lado, que "no se ha producido una reducción del gasto en educación" sino que, según ha explicado, "se ha incrementado en 2013 y, nuevamente, en 2014" y que, además, "nunca ha habido tantos becarios en la Universidad en toda la historia de España".

Asimismo, ha insistido en que, durante los últimos tres años de legislatura "no ha empeorado ni uno solo de los indicadores educativos" en España pese a la racionalización del gasto y que el aumento de algunos parámetros como el número de alumnos por aula ha tenido poca incidencia.

Igualmente, ha señalado que, durante el curso pasado, el mayor incremento de esta tasa se tradujo en que en las aulas de educación infantil pasó de haber 22 a 29 alumnos por aula, mientras que en niveles superiores de educación el aumento fue menor y en la Educación Especial se mantuvo en 5,4.

"Las medidas que contempla el Real Decreto han racionalizado y han hecho más eficiente el gasto en educación" ha asegurado el ministro, que ha explicado que estas consisten, por un lado, en una serie de medidas cuya aplicación pueden graduar los centros en función de su estabilidad económica y, por otro, en una serie de ajustes conforme a "la situación real" del sistema educativo en España.