España

Condenan al Sergas a pagar 67.500 euros por la muerte de un paciente de Marín que falleció cuando esperaba una operación

El Defensor del Paciente considera que se trata de un supuesto "homicidio por imprudencia profesional"

El Defensor del Paciente considera que se trata de un supuesto "homicidio por imprudencia profesional"

PONTEVEDRA, 4 (EUROPA PRESS)

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo Número 2 de Santiago de Compostela ha dictado una sentencia mediante la cual se condena al Servizo Galego de Saúde (Sergas) para que indemnice en la suma de 67.500 euros a una familia de Marín (Pontevedra) por el fallecimiento de un marino de 50 años de edad, que murió cuando estaba en lista de espera aguardando por una cirugía cardiaca "pese al grave riesgo que corría su vida y el largo tiempo de espera".

Así lo ha indicado la Asociación El Defensor del Paciente en un comunicado, en el que recuerda que "desde hace años" denuncia "la caótica lista de espera que sufren los gallegos", que califica "una de las peores de España".

"Desafortunadamente, este caso viene a darnos la razón sobre lo que hemos manifestado en anteriores ocasiones: en Galicia la gente muere en lista de espera", lamenta la asociación.

Sobre este paciente de Marín, ha indicado que los hechos "se remontan a mediados de 2007" cuando J.O.F. se encontraba faenando en alta mar (área NAFO-Terranova), "cuando sufrió un síncope a bordo del buque en el que trabajaba". Tras su traslado a Canadá los servicios médicos ordenaron su traslado a España en octubre de 2007, donde solicitó cita para ser atendido por un cardiólogo en el Sergas.

"A pesar de la urgencia y de la asistencia sanitaria que necesitaba, la cita para consulta por los servicios médicos del Sergas se demoró varios meses excusándose en la inexistencia de cardiólogos suficientes, indicando al paciente que debía esperar a que le llamaran", explica El Defensor del Paciente.

En la espera a ser llamado, según relata la asociación, el paciente "notó que su problema de salud se agravaba, ya que presentaba disnea a mínimos esfuerzos y dolor torácico", por lo que decidió acudir a la consulta médica privada de un especialista en Cardiología en diciembre de 2007, que recomendó "completar estudio con cateterismo cardíaco con miras a cirugía de cambio valvular aórtico".

"En ese momento ya era urgente someterse a cirugía cardiovascular. Ante el muy grave diagnóstico, el paciente acudió de nuevo a los servicios médicos del Sergas y, tras presentar una reclamación contra el Complexo Hospitalario de Pontevedra, consiguió cita del Servicio de Cardiología del CHOP en fecha 20 de diciembre de 2007, en el cual solicitó una ergometría", indica la asociación. La prueba de esfuerzo-ergometría se realizó el 9 de junio de 2008, "ocho meses después de haber solicitado la primera cita".

La cita revisión y conocimiento de los resultados de esta prueba se fijó para el día 27 de junio, fecha en la que el paciente acudió a la consulta, y se encontró con que el cardiólogo estaba de baja médica, por lo que la cita fue aplazada al 26 de enero de 2009.

Así, tras una nueva queja, el paciente fue citado el 21 de agosto de 2008 en el Hospital Montecelo, donde señalaron "ante las evidencias de las pruebas practicadas que el caso realmente es grave y que hay que intervenir cuanto antes e interesa la práctica de un cateterismo urgente al Hospital Meixoeiro de Vigo", señala la asociación.

FAX

Por ello, remitieron por fax la documentación al citado hospital, donde fue citado para dos semanas más tarde. Pero esa cita se anuló por congestión del servicio y le llamaron para el día siguiente, momento en que ingresó de nuevo a las 16,00 horas y salió a las 20,00 horas "sin que se le realizase el cateterismo, excusándose en que tenían que atender otro caso urgente", recuerda la asociación.

Citado por tercera vez para el día siguiente, le fue realizado el cateterismo en el Servicio de Hemodinámica del Hospital del Meixoeiro el 1 de septiembre de 2009. "Esta prueba demostró una obstrucción del 80 por ciento de la arteria coronaria descendente anterior, que es la arteria coronaria más relevante de las tres que componen el árbol coronario, y de cuya obstrucción total depende la vida del paciente", explica la asociación.

"Lo que unido al diagnóstico que ya tenía el paciente en relación con su patología aórtica, hacía la cirugía no solo inminente, sino muy urgente, ya que el riesgo de infarto de miocardio y/o muerte súbita en estas condiciones es muy alto, como ocurrió", subraya El Defensor del Paciente, que añade que "nadie les informó de que el paciente podía morir en cualquier momento al ser sintomático".

Finalmente el paciente falleció el 29 de septiembre de 2008, "tras más de un año de espera por una cirugía que nunca llegó", lamenta la asociación. "Éste es un caso más que evidente de un déficit asistencial", señala el abogado de la asociación, Cipriano Castreje, que ha puesto en valor que "el paciente y su familia lucharon contra un sistema organizativo y asistencial caótico".

"LUCHÓ POR SU VIDA"

"Luchó por su vida y murió esperando una cirugía que nunca llegó. Y sin estar informado del muy grave riesgo que corría su vida, porque de haberlo sabido, se hubiera buscado una alternativa inmediata al caos", ha abundado el letrado.

Al respecto, considera que se trata de un "un caso de presunto homicidio por imprudencia profesional" y, por ello, ha dicho que "se siguen actualmente diligencias penales ante un juzgado de Instrucción de Vigo, que está averiguando la posible responsabilidad penal de los que no pusieron los medios adecuados en el tiempo adecuado".

Además, ha criticado que "el Sergas reconoció en resolución administrativa el fallo asistencial, pero lo calificó como pérdida de oportunidad, ese gran cajón desastre en el que se pretende encajar los clamorosos fallos del sistema y de las personas". Si bien indica la asociación que la sentencia "mejora la indemnización" considera que "no es suficiente" porque "nadie pidió perdón".

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