Buscar

La operación reconquista del Tour de Francia se pone en marcha

AFP
4/07/2008 - 17:12

El Tour de Francia parte el sábado de Brest, en una carrera que se anuncia emocionante sin un favorito único y que busca sobre todo reconquistar una credibilidad muy dañada por los escándalos de dopaje de las últimas ediciones.

Inspirándose en la sensación de libertad del Océano que baña esa localidad, la ronda gala se emancipa de la tutela de la Unión Ciclista Internacional (UCI), con la que la organización (ASO) mantiene un conflicto desde hace cuatro años.

Esta vez, el Tour se disputa bajo el control de las instancias francesas y la autoridad moral de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

Y es que la interminable sucesión de escándalos que han minado la principal prueba ciclista del mundo, al menos sin arruinar su popularidad, tuvieron que ver en todos los casos con el dopaje, la gran plaga del deporte contemporáneo.

Entre excluidos y suspendidos, unos diez ciclistas que podrían aspirar a hacer grandes cosas en esta edición 2008 están ausentes.

En dos años, desde el memorable barrido de 2006, se ha hecho limpieza. Los supervivientes tuvieron que someterse a normas cada vez más rígidas que podrían abrir la puerta a una carrera humana, atractiva, lejos de la época que simboliza el inflexible estadounidense Lance Armstrong, ganador de 1999 a 2005.

La incertidumbre reina al menos antes de que el pelotón tome la salida para recorrer los 3.559,5 kilómetros que le llevarán a París el 27 de julio. La exclusión del equipo Astana, que pagó los platos rotos de los dos últimos años, dejó fuera al campeón de 2007, el español Alberto Contador.

Su escolta, el australiano Cadel Evans, al que ganó por sólo 23 segundos el año pasado, se coloca así como primer aspirante. Aunque sin garantía de maillot amarillo para un corredor cuya mejor baza es su constancia, fundamental en una carrera de tres semanas.

"Voy a seguir de cerca a (Denis) Menchov, que se ha preparado tranquilamente para el Tour, a (Damiano) Cunego, a los hermanos (Frank y Andy) Schleck y por supuesto a (Alejandro) Valverde si está igual que en la Dauphiné", decía el australiano de 31 años, del Silence, consciente de tener la mejor opción de su vida.

Con Evans como punto de referencia, el Tour se abre a muchos aspirantes: el español Valverde (Caisse d'Epargne), que podría destacarse el mismo sábado en Plumelec, pasando por el italiano Cunego (Lampre), en un recorrido que entra en su país, hasta el ruso Menchov (Rabobank), enigmático ganador de la última Vuelta, y los jefes de filas del equipo CSC.

Junto al español Carlos Sastre, 4o. en 2006 y en 2007, líder teórico, la formación danesa cuenta con un dúo inédito de hermanos, los luxemburgueses Schleck, capaces de llegar muy lejos. La ventaja es para Andy, el menor y novato en el Tour a sus 23 años, pero segundo en el Giro el año pasado.

El abanico de candidatos, entre los que destacan el colombiano Soler o el italiano Riccardo Rico, se extiende a quienes aspiran a una etapa. El Tour, retransmitido en 180 países, tiene una audiencia tal que una victoria de un día basta para hacer felices a muchos.

El recorrido concebido por el director Christian Prudhomme deja atrás los esquemas preconcebidos, empezando por una primera jornada sin bonificación que atraviesa el interior de la Bretaña para alcanzar Plumelec.

Los sprinters, hombres como Thor Hushovd, Óscar Freire, Robbie McEwen o Erik Zabel, que suelen dejarse ver la primera semana, no tienen nada garantizado esta vez.

La pronta llegada a la meseta central, dos días después de la primera contrarreloj del martes en Cholet, la graduación de las dificultades pirenaicas, los grandes puertos de las tres jornadas alpinas... Todo apunta a un innovador Tour, que seduce gracias a su equilibrio.

Ahora queda por ver si la carrera logra, de una vez por todas, dejar atrás las malas costumbres.

Contenido patrocinado

Otras noticias