España

El primer estudio de huella hídrica de Cantabria revela que la región es exportadora de agua virtual

El primer estudio que se ha realizado de la huella hídrica de Cantabria revela que la región es exportadora neta de agua virtual, entendida ésta como el volumen total de agua que ha sido necesaria para generar cualquier producto. La región transfiere al exterior el triple de agua que importa, demostrando de esta forma que es una comunidad "generosa" especialmente con el resto del país.

SANTANDER, 13 (EUROPA PRESS)

Se trata de una de las principales conclusiones del estudio 'Huella hídrica y agua virtual en Cantabria', una iniciativa de la Fundación Botín desarrollada en colaboración con FCC-Aqualia y el Gobierno de Cantabria, que han presentado este viernes en rueda de prensa el presidente de la Fundación, Javier Botín; el consejero de Medio Ambiente, Javier Fernández; y el director general de FCC-Aqualia, Félix Parra, acompañados por dos de sus autores, Ernesto Garrido y Pedro Martínez Santos.

Este estudio pionero del Observatorio del Agua de la Fundación Botín supone una herramienta de utilidad para vincular los usos del agua con la actividad económica y la realidad social y geográfica de la región.

Entre otras cuestiones, mide y valora el agua de lluvia o agua verde, que supone más del 95% de la huella total de la comunidad autónoma, y que constituye un bien social y económico "de primera magnitud" para Cantabria, generador de economía y de empleo.

Así, el estudio es una "herramienta" que sirve de apoyo a la planificación hidrológica y que está enfocada hacia el mejor conocimiento de la necesidad de agua en la región. "Ayudará a entender y valorar" los recursos estratégicos de Cantabria, ha dicho uno de sus autores, que ha apuntado que es "susceptible de mejora" y puede combinarse con indicadores como valor añadido bruto o puestos de trabajo para evaluar la productividad socioeconómica del agua.

En este sentido, el consejero ha destacado la "posición privilegiada" de Cantabria en materia de agua, así como que el estudio "lanza el reto" y abre la posibilidad de sacarle "el mayor provecho" medioambiental, económico y social al "gran potencial" que tiene la región.

ESTUDIO

El estudio analiza la huella hídrica de Cantabria, es decir, el volumen de agua dulce que se consume en el desarrollo de cualquier actividad humana, un concepto en el diseño de cuyos indicadores ha participado el Observatorio del Agua de la Fundación Botín.

La huella hídrica de Cantabria es de 2.764 hm3 al año. Agricultura, silvicultura, bosques y pastos son los principales responsables de la huella hídrica en el territorio cántabro; un territorio en el que tiene importancia el agua azul (el que se puede captar directamente de ríos, embalses, etcétera), con 89 hm3 al año; pero sobre todo el agua verde o agua de lluvia aprovechada directamente por las plantas, que supone el 95% del total de la huella de la comunidad (2.675 hm3) en contraste con la mayor parte del territorio nacional.

Los municipios que presentan una mayor huella hídrica son aquellos donde predominan los bosques y los pastos. En este sentido, la abundancia de espacios naturales es uno de los activos y atractivos turísticos más importantes de Cantabria, lo que pone en valor el agua como capital natural y recurso económico en la región.

Además, desde la perspectiva del agua virtual, Cantabria exporta el triple de agua de la que recibe, al transferir al exterior alrededor de 17.000 hm3 de agua virtual al año, de los que 15.5000 van al resto de España y 1.500 al extranjero, mientras que sus importaciones ascienden a 5.300 hm3, de los que 4.500 provienen del resto de España.

Según Pedro Martínez, en un momento como el actual en el que las autonomías se reivindican, los recursos hídricos de Cantabria redundan en notable beneficio del resto de España y por tanto "no solo es una región abundante en agua, sino también generosa con sus recursos".

Otros datos del estudio revelan que, de media, cada cántabro consume alrededor de 1.615 metros cúbicos de agua virtual, lo que se traduce en unos 950 hm3 de agua virtual al año en los hogares. O lo que es lo mismo, cada cántabro consume el equivalente a una piscina olímpica de agua virtual al año en forma de productos alimenticios. Por ejemplo, para hacer un kilo de pan son necesarios 1.500 litros de agua.

Los resultados de este trabajo aportan una nueva perspectiva sobre el valor del agua para la región y señalan que su abundancia no es solo una particularidad geográfica sino "un bien económico de primera magnitud", que se manifiesta principalmente en el atractivo turístico de su naturaleza, "lo que justifica la protección del medio ambiente y del medio rural", concluye el estudio.

VALORACIONES

Javier Botín ha destacado el "valor estratégico" de este estudio que, por primera vez, mide la huella hidrológica de la región y evalúa lo que representa el agua para la comunidad autónoma, es decir, su papel como generador de riqueza y de atracción de inversión.

"Nuestra agua puede ser un activo generador de riqueza, un argumento para atraer inversiones", ha subrayado el presidente de la Fundación Botín.

Por su parte, el consejero ha insistido en que el trabajo abre "una nueva visión" de la potencialidad del agua en una región que puede "sentirse orgullosa" de su pasado hídrico, "confiada" en su presente (culminada la autovía del agua y con la aprobación prevista para abril del plan de saneamiento y abastecimiento) e "ilusionada" de su futuro, pues una vez superada la cuestión de la gestión, ahora se puede poner el acento en los servicios que el agua es capaz de proporcionar, como el turismo o los balnearios.

Mientras, el responsable de Aqualia ha puesto el proyecto como un ejemplo de colaboración público-privada.

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