España

Cerca de 390.000 personas sufren dolor crónico en la provincia y solo el 8% son tratados "correctamente"

En España más de diez millones de personas padecen dolor crónico, una cifra que, extrapolada a la población de la provincia de Sevilla, supone que cerca de 390.000 sevillanos lo sufren, pero tan solo el ocho por ciento son tratados "correctamente" en unidades especializadas en dolor. El dolor crónico supone hoy día una verdadera epidemia de consecuencias humanas, sociales y económicas extraordinarias.

SEVILLA, 23 (EUROPA PRESS)

Según explica en un comunicado el especialista en anestesiología y reanimación y responsable de la Unidad de Tratamiento del Dolor de Quirón Sagrado Corazón Miguel Ángel Merino en cuanto al impacto humano, "podemos aseverar que es la primera causa de sufrimiento en las personas, con una incidencia determinante en la calidad de vida, en su situación laboral y en la familia, que es sufriente indirecto de este problema".

"No es menos despreciable el impacto económico", continúa, e indica que en los países industrializados se estima que, entre costes directos --ingresos hospitalarios, fármacos, consumo de recursos del sistema sanitario-- e indirectos --bajas laborales, indemnizaciones o pensiones--, el coste alcanza entre un dos y un 2,5 por ciento del PIB, o sea, 25.000 millones de euros en España. El dolor crónico es la primera causa de incapacidad laboral permanente y una de las primeras causas de las incapacidades transitorias.

La Unidad del Tratamiento del Dolor de Quirón Sagrado Corazón trata al año a cerca de 5.000 pacientes. El responsable de este servicio afirma que "aquí se considera el dolor crónico como una enfermedad, y no como un síntoma. Así, esta unidad está especializada para atender de forma integral a estos pacientes. Se trabaja de forma multidisciplinar para poder ofertar todos los recursos que la ciencia médica dispone hoy día para este problema, por ello nuestra unidad se compone de especialistas en anestesiología, médicos de familia y psicólogos".

Aunque las causas fundamentales del dolor crónico son las enfermedades del aparato locomotor de naturaleza artrósica, en las Unidades para el Tratamiento del Dolor se trata también a pacientes con dolores de otra naturaleza.

Así, según reconoce el especialista, "los trastornos fibromiálgicos suponen un reto, es importante ofrecer a estos pacientes las alternativas técnicas al tratamiento analgésico oral habitual, tratamiento lidocaína en parches, TENS Estimulación eléctrica nerviosa transcutánea, punciones húmedas o secas de puntos gatillos o magnetismo transcraneal, entre otras".

LOS FÁRMACOS DEBEN SER INDICADOS POR EL ESPECIALISTA

El especialista advierte de que "el simple consumo de un fármaco analgésico debe ser orientado por un profesional, ya que existen fármacos nuevos contra el dolor que son más específicos y con menos complicaciones para un determinado paciente. Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta que, hasta el inocuo paracetamol, está implicado en hemorragias digestivas iatrogénicas. Los antiinflamatorios no esteroideos, además de su carácter nefrotóxico y gastrolesivo, pueden incrementar el riesgo de infartos y accidentes vasculares cerebrales", comenta el doctor.

Entre las posibilidades que nos ofrece la industria farmacéutica para mejorar la enfermedad está la posibilidad de administrar fármacos por vías alternativas a la oral: transdérmica, intranasal, mucosa oral.

La aplicación de corriente eléctrica débil bajo la piel o iontoforesis permite utilizar la corriente eléctrica para mejorar la absorción de un fármaco aplicado en la piel.

Por otra parte, las técnicas mínimamente invasivas contra el dolor han mejorado mucho los recursos de los especialistas: bloqueos contra la conducción nerviosa, radiofrecuencia pulsada, ozonoterapia, neuroestimuladores, bombas totalmente implantadas y programables externas cuyo funcionamiento puede ser controlado incluso a distancia. En casos muy seleccionados se pueden incluso implantar electrodos para estimulación cerebral para controlar el dolor en las zonas cerebrales donde se conduce o interpreta.

Teniendo en cuenta lo expuesto, el doctor Merino cree que el paciente debe hacerse las siguientes preguntas: ¿Mi dolor es la primera causa de sufrimiento? ¿Estoy haciendo todo lo que debo por mejorarlo? ¿Estoy en las mejores manos? ¿Debo aguantarme con mi dolor? "La respuesta a estas cuestiones", concluye el doctor, "es que la ciencia médica avanza y ofrece terapias que un profesional puede poner a disposición del paciente para mejorar sensiblemente la vida de las personas que sufren esta enfermedad".

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