España

La Arpea acusa al Ayuntamiento de Valladolid de desatender la educación de adultos para evitar que éstos piensen

La Asociación de Participantes en Educación de Adultos (Arpea) se ha manifestado está mañana por la falta de financiación que reciben sus programas por parte del Ayuntamiento de Valladolid, cuestión que considera de orden ideológico, no financiero y por la que ha entregado en el registro más de 4.300 firmas en apoyo a su labor, que lleva a cabo desde hace treinta años.

VALLADOLID,4 (EUROPA PRESS)

Entre las reivindicaciones de los participantes y educadores de los diferentes programas de Educación de Personas Adultas de Valladolid se encuentran la consideración de su educación como un derecho básico de los ciudadanos; el acceso a las competencias básicas necesarias para mejorar la situación personal, cultural, social y laboral de los vallisoletanos, y el compromiso por parte del Ayuntamiento de mantener y potenciar estos programas, así como un sistema de financiación que garantice la continuidad de los mismos.

Esta asociación, apoyada por la Federación de Colectivos de Educación de Adultos (Feceav), depende económicamente del Ayuntamiento y cuenta con centros en todos los barrios de Valladolid, excepto en la Victoria, donde la financiación corre a cargo de la Junta de Castilla y León, según han señalado miembros de la Arpea.

RECORTE DEL 30%

Estos programas reúnen a más de 3.000 participantes, de los cuales aproximadamente 150, según han señalado fuentes policiales, se han reunido esta mañana en la Plaza de la Rinconada. El motivo de esta congregación se halla en la defensa de la Educación de Personas Adultas, objetivo que, según señala la organización, ha sufrido un recorte del 30 por ciento del presupuesto.

"Hasta mediados de septiembre del pasado año no se sabía si las clases iban a continuar o no", ha señalado una de las alumnas del centro cívico de Huerta del Rey, al que acuden aproximadamente 500 adultos para recibir diferentes clases impartidas por profesores de diferentes modalidades contratados por el Ayuntamiento.

La Arpea cuenta con más de 25 educadores que pertenecen a las distintas ramas de la enseñanza. "Muchas son antiguas enfermeras que ya se han jubilado y que nos explican su experiencia", ha señalado una de las participantes, quien han destacado la labor de Carmen Plaza, profesora ya jubilada de Biología que les imparte clases todas las mañanas.

Dos de las participantes, Carmen e Irene, llevan más de 30 años dentro de la organización y mientras que Irene ha señalado que está "entusiasta" con esta labor porque las clases "la dan vida" y la permiten aprender todo aquello que en su momento no pudo, Carmen ve aliviada su soledad y monotonía mediante el taller de lectura en el que se encuentra inscrita.

Existen dos tipos de programas dentro de esta organización, el primero está dirigido a personas adultas quienes pagan entre 50 y 60 euros por la matricula anual de cada clase cursada, mientras que un segundo programa está dirigido a las personas analfabetas cuya educación está financiada por el Ayuntamiento del municipio.

NO ES CUESTIÓN DE DINERO

"Es vergonzoso que quieran tirar por tierra una labor tan importante después de 30 años de esfuerzo", ha señalado una alumna andaluza que sostiene que es una "cuestión de ideología, no de dinero" ya que, según ha señalado, "se han hecho las cuentas y dinero hay, el problema es que no les interesa que pensemos".

En esta línea, otros manifestantes han señalado que "los de arriba" no quieren que las personas "de cierta edad" aprendan y sepan pensar por sí mismas, ya que esto les perjudica porque "nos damos cuenta de la falsa realidad que quieren transmitirnos".

Luis Palomo Blanco, profesor ya jubilado de Tecnología, ha acudido a esta manifestación por su relación con esta labor y ha definido al alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, como "el Atila de esta ciudad" ya que "la educación es un fundamento de nuestra sociedad" y el alcalde "no quiere contribuir con ella".

Los manifestantes han aclamado a una sola voz el himno "menos corrupción, más educación" acompañados de sus pancartas que enunciaban "24-M mi familia y yo votamos educación adulta" con el objetivo de hacer ver a los dirigentes que "ellos existen" y que su educación es un derecho que "no podrán pisar".

A esta manifestación ha acudido el candidato municipal del PSOE, Óscar Puente, quien ha señalado que si gana las elecciones garantizará la continuidad de este derecho que ha definido como intrínseco a las personas "desde que nacen hasta que mueren", ya que muchos de los participantes han conseguido trabajo gracias a estos programas, mientras que otros encuentran en ellos "una razón para existir".

También han sido partícipes de esta meta diferentes adeptos de Toma la Palabra quienes han señalado que hay que "torcer el brazo" a esta situación porque "se han retrocedido muchos pasos en los últimos años".

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