España

La procesión del Corpus Christi vuelve a abarrotar Toledo

Toledo, 4 jun (EFE).- Miles de toledanos y turistas han abarrotado, un año más, las calles del casco histórico de Toledo engalanadas para su fiesta grande, la procesión del Corpus Christi, que hoy ha atraído hasta la antigua ciudad imperial a embajadores de ocho países y al ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.

En la procesión, declarada de interés turístico internacional, han participado la presidenta de Castilla-La Mancha en funciones, María Dolores de Cospedal, y el alcalde en funciones, Emiliano García-Page, para quienes éste será, previsiblemente, en el caso de Cospedal, y con certeza, en el caso de García-Page, su último Corpus como presidenta regional y alcalde, respectivamente.

El ministro del Interior ha agradecido a Cospedal su invitación para asistir a "una manifestación tan religiosa y tan arraigada" como es el Corpus de Toledo, sobre el que ha dicho que, aunque ya lo conocía, "no se cansa de vivir esta maravilla", porque "en ningún lugar del mundo se vive con este fervor, intensidad y emoción".

En esto ha coincidido también la presidenta castellano-manchega en funciones, quien ha subrayado la "solemnidad y devoción" con las que viven cada año el Corpus Christi los toledanos, para quienes "es algo más que una fiesta, es el alma propia de Toledo, la tradición, la cultura, su forma de ser".

La ciudad olía ya desde el amanecer al romero, tomillo y espliego esparcidos por el suelo de las calles del recorrido procesional, cuyos adornos florales este año han hecho un "gesto" en su decoración a Santa Teresa de Jesús, coincidiendo con la celebración del quinto centenario de su nacimiento.

Tras la misa en rito mozárabe oficiada en la Catedral Primada por el arzobispo, Braulio Rodríguez, miles de fieles han acompañado en su paseo por las calles de Toledo a la Custodia de Arfe, una pieza de orfebrería labrada con el primer oro llegado de América, que sólo abandona la Catedral este día y que simboliza el cuerpo de Cristo sacramentado.

La entrada de este "tesoro" en la Plaza de Zocodover ha sido contemplada por los numerosos fieles que esperaban expectantes su llegada, pese a los 30 grados de temperatura, y, desde los balcones de la Delegación del Gobierno, por los embajadores de Gran Bretaña, Irlanda, República Eslovaca, México, Guatemala, Uruguay y Alemania y la cónsul de Estados Unidos.

El arzobispo de Toledo, en la alocución dirigida a los fieles bajo el Arco de la Sangre de la Plaza de Zocodover, ha reivindicado el derecho de los católicos a celebrar procesiones como la del Corpus Christi y "llevar a Cristo por las calles de nuestras ciudades y pueblos".

A estas palabras ha seguido la bendición de los fieles, tras lo que la Custodia de Arfe ha iniciado su regreso a la Catedral Primada, custodiada por los integrantes de las numerosas cofradías, hermandades, gremios y capítulos del Corpus Christi.

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