España

El poder ciudadano, corrupción, memoria histórica e ideología coinciden en la Casa de la Villa en 1979 y en 2018

Poder ciudadano, corrupción, memoria histórica, muchas deudas, poco dinero, escasas atribuciones, ideología contra propaganda, la lista más votada pero no la que gobierna, los pactos, la descentralización o la seguridad son algunos de los temas recurrentes en cualquier sesión plenaria en Madrid en 2018 pero ya lo eran en la Casa de la Villa el 19 de abril de 1979.

MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

Han sido algunos de los asuntos que han abordado actores como Pedro Casablanc, Luis Callejo, Alfonso Lara, Luis Moreno, Íñigo Rodríguez o Luis Bermejo, que se han mimetizado en algunos de los concejales de la primera Corporación democrática tras la dictadura franquista.

El Ayuntamiento de Madrid ha tirado de 'máquina del tiempo' y ha conseguido que el que fuera alcalde de Madrid Enrique Tierno Galván, junto a los exconcejales Joaquín Leguina, José Barrionuevo, José María Álvarez del Manzano, Ramón Tamames, Florentino Pérez, Eduardo Mangada, Luis Eduardo Cortés, Luis Peral o Cristina Almeida hayan vuelto a sus escaños.

Lo han hecho por el centenario del nacimiento del Viejo Profesor. La programación municipal ha arrancado con una lectura dramatiza del pleno de investidura por el que Tierno Galván fue elegido alcalde de Madrid, allá por abril de 1979.

MOVIMIENTOS CIUDADANOS Y DESCENTRALIZACIÓN

Dar voz y poder al movimiento ciudadano y abogar por la descentralización son dos de los pilares del área de Coordinación Territorial y Cooperación Público-Social en el Ayuntamiento que preside Manuela Carmena. Sin embargo no han llegado a la Casa de la Villa en boca del delegado Nacho Murgui sino del actor que ha dado vida al comunista Ramón Tamames.

El doble de Tamames, sentado junto a Murgui, ha defendido en su discurso, como ya lo hiciera el concejal del PCE en 1979, tanto la importancia de la descentralización "para llevar el Ayuntamiento de Madrid a todos los rincones", como la participación popular mediante la presencia del movimiento ciudadano.

Tamames defenfía la participación ciudadana "para que la vida siga siendo mejor", unido a la descentralización y a la aspiración de que el Ayuntamiento "reconquiste su autonomía porque cualquier intento de injerencia no puede prosperar". Soñaba con una Carta Municipal con una Ley de bases renovada para que la Corporación "tome el destino con sus propias manos".

El actor que daba vida al socialista Alonso Puerta, sentado en la Casa de la Villa junto a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha descrito una ciudad durante el franquismo "para la explotación del ciudadano" y que tenía que pasar a otra que reivindicara "la cultura, el ocio y la convivencia ciudadana" mediante un "Ayuntamiento reivindicativo", unas palabras que bien podía haber pronunciado la portavoz socialista de Cultura y Deporte, Mar Espinar.

CAMBIO DE PLACAS EN LAS CALLES DE MADRID

También la memoria histórica estaba presente en la Casa de la Villa en 1978 como lo está ahora, casi 40 años después. El edil Alonso Puerta recordaba en el pleno de investidura de Tierno Galván a Julián Besteiro y Andrés Saborit cuando, cuatro décadas después, el Ayuntamiento ha comenzado a cambiar las placas con denominaciones franquistas en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica.

José Luis Lopez (UCD), o más bien Pedro Casablanc, el actor que le daba vida, sentado junto al portavoz del PP en el Ayuntamiento, José Luis Martínez Almeida, ha exigido más seguridad "robusteciendo las dotaciones de Policía". Esa es una de las demandas habituales de la concejala del PP Inmaculada Sanz y, de hecho, Almeida llevó al pleno de hace dos días la petición para que la Policía Municipal fuera condecorada con la medalla de honor de la ciudad.

Desde UCD reclamaban desburocratización, "fiscalidad suficiente" y una de las críticas más habituales tanto en los 70 como en 2018, la crítica a que no fuera a gobernar la lista más votada gracias al acuerdo, en la primera Corporación, de PSOE y PCE. En 2018 Manuela Carmena es alcaldesa gracias a los votos en la investidura del PSOE.

La ideología forma parte de los debates actuales pero lo mismo ocurría en el último año de la década de los 70. El portavoz de UCD criticaba que se sacaran a colación hechos históricos para, a continuación, utilizarlos los socialistas desde el Ayuntamiento "como tribuna de adoctrinamiento o propaganda".

También atacaba las críticas que en la campaña del 79 se hicieron sobre la supuesta corrupción en el Ayuntamiento cuando había "miles de funcionarios honestos y competentes". "Veremos en qué quedan esas acusaciones", lanzaba. Tampoco, como hasta ahora, se olvidaban de las asociaciones al defender "las verdaderas, no las manipuladas políticamennte". Otra de sus advertencias al PSOE residía en la posibilidad de que cayera en una "política sectaria" y de "dogmas marxistas" al llegar a pactos con el PCE.

El que fuera alcalde, Enrique Tierno Galván, defendía que "la alegría nunca es ajena a los madrileños" en un Ayuntamiento que "no puede ser un matorral de abusos y descuidos". "El camino que viene por delante es difícil pero no imposible. Hay poco dinero, muchas deudas y escasas atribuciones pero mi confianza es absoluta", sentenciaba.

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