España

El presunto autor del crimen de Petín "sabía que no estaba bien disparar", pero era incapaz de ver "consecuencias"

Forenses apuntan dificultades para evidenciar el motivo del fallecimiento, pero creen "causa principal" la "muerte homicida"

OURENSE, 20 (EUROPA PRESS)

Los dos médicos forenses del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga) que han declarado este miércoles en la tercera sesión de la vista oral por el crimen del holandés de Santoalla, registrado en enero de 2010 en el municipio de Petín (Ourense), han asegurado que el principal sospechoso "sabía que no estaba bien disparar, pero no era capaz de analizar las consecuencias".

Los especialistas han relatado que el presunto autor presenta un cuadro médico de retraso mental leve, con un coeficiente intelectual de 64, "conserva ciertas habilidades intelectuales", pero "tiene limitadas las formas de actuar" y, sobre todo, "tiene afectada la capacidad de valorar las consecuencias" de los hechos que ejecuta.

Asimismo, los médicos forenses han comunicado ante el juez en esta tercera jornada de juicio celebrada en la Audiencia Provincial de Ourense que el retraso mental asociado a éste le impide "planificar el hecho" por el que se le imputa, ya que "son personas que no son capaces de llevar la iniciativa y a las que hay que decirles lo que tienen que hacer".

En esta misma línea, los forenses han afirmado que las personas que presentan el cuadro médico del acusado "son muy influenciables, necesitan a alguien" que les enseñen a hacer las cosas para que sepan ejecutarlas de forma autónoma, pero "son explosivas" en sus reacciones ante "cualquier contrariedad".

"Las personas con retraso mental leve no entienden las metáforas, pueden tomar algo como literal cuando no lo es, y no son capaces de flexibilizar los conocimientos; además, no tienen capacidad de planificación, pero eso no quita que el acusado estuviera condicionado", han señalado los forenses.

Los especialistas del Imelga han añadido que es "complicado" que el sujeto pudiera ejecutar una acción que le fuera comunicada de un día para otro, ya que "necesita entrenamiento y reiteración" porque las personas con retraso mental leve "solo aprenden con la rutina".

Mientras, un miembro de una ONG que se encarga de prestar apoyo y protección al acusado en el centro penitenciario de Ourense desde enero de 2016 ha incidido durante su intervención en la vista oral de este miércoles que éste "necesita una persona de referencia y tiene sometimiento".

"Las personas con su mismo perfil intentan agradar a la gente que quieren o valoran mucho. Si alguien le dijo durante un tiempo: hay que disparar al holandés, podría hacerlo; pero no es capaz de premeditar acciones con complejidad o de llevar a cabo instrucciones que un familiar le da de un día para otro para realizar algo que nunca ha hecho", ha abundado.

CAUSAS DEL FALLECIMIENTO

Otros dos médicos forenses del Instituto de Medicina Legal de Galicia, encargados del análisis óseo del cadáver del holandés, han determinado en la vista oral de este miércoles que la escasa cantidad de huesos encontrados y la baja calidad de éstos han impedido evidenciar las causas exactas del fallecimiento, aunque "la causa principal en estos casos es la muerte homicida", han concretado.

La perita encargada del levantamiento del cadáver y de la recogida de los huesos en el lugar en que se encontró el cadáver ha afirmado que "no fue fácil" encontrar los restos óseos y solo se han podido encontrar hasta la fecha "el 13 por ciento de los huesos totales del fallecido".

"Se han localizado el cráneo, la escápula y restos de huesos de otras partes del cuerpo, en su mayoría, de las extremidades inferiores, junto con otro material no biológico. Falta toda la columna y la parrilla central. Se situaban lejos del coche y en una zona quemada", han apuntado.

Los forenses han declarado que la baja calidad de los huesos se debe a que la zona registra "cambios de temperatura muy fuertes, con frío e insolación". Además, los árboles de la zona "son de poco tamaño" y los inviernos son "duros", con "nieve durante varios meses".

A su vez, han añadido que había huesos mordidos por las alimañas en sus extremidades, sobre todo en el caso de los largos, "lo que dificulta mucho el trabajo". Asimismo, el antropólogo forense ha destacado que los primeros huesos que desaparecen son aquellos que tienen lesiones.

"Faltan todos los huesos de la parrilla costal; los animales carroñeros habrían empezado por éstos y, de hecho, no hay ningún resto óseo del tórax, no hemos encontrado vértebras y en ellas seguramente aparecería un perdigón en caso de que se produjera un disparo con una escopeta normal de caza", ha apuntado.

PRUEBA BIOLÓGICA

Mientras, cuatro biólogos de la Guardia Civil, que han declarado en el juicio de este miércoles a través de videoconferencia, han señalado que utilizaron los restos biológicos de un cepillo de dientes facilitado por la mujer del holandés para extraer el ADN de éste.

Asimismo, analizaron restos no biológicos encontrados junto al coche del holandés, como los tornillos de la matrícula, el tirador de la puerta del vehículo o los restos de tela de la ropa del sujeto.

Además, utilizaron el ADN del hermano del holandés para comprobar la coincidencia del ADN hallado en los supuestos anteriores con el del fallecido, que resultó ser "coincidente en más de un 99,99 por ciento", según los biólogos de la Benemérita. Finalmente, han afirmado que en los elementos analizados no encontraron ADN de otra persona que no fuera el ciudadano holandés.

PLAN DE LOS VECINOS CONTRA EL HOLANDÉS

Una amiga del matrimonio holandés y del hermano del principal sospechoso ha declarado este miércoles en el juicio que el fallecido le había dicho "cuatro meses antes de desaparecer que los vecinos lo acosaban mucho" y que éste creía que era "un plan en el que el padre del presunto autor era el jefe" y participaba toda la familia.

Mientras, el jefe del taller al que el holandés acostumbraba a llevar el coche ha asegurado en la vista oral que el fallecido "llegó al taller muy triste" el día de su fallecimiento. "Llegó solo, sobre las 13,45 horas, y estaba muy triste; fue el único día que lo vi deprimido", ha añadido.

Asimismo, éste ha declarado que el holandés temía que su mujer se quedara sola en el pueblo. "Me dijo que había hablado con su esposa para que fuera ella a cuidar a unas tías que tenía él en Alemania, que tenía miedo a que le pasara algo a su mujer cuando quedaba sola y no a él, que a él no le iba a pasar nada porque siempre iba prevenido", ha relatado.

En esta tercera sesión de la vista oral, también ha declarado el alcalde de Petín, Miguel Bautista Carballo, regidor del municipio desde 1999 hasta la fecha. Ha asegurado que los problemas que mantenía con el holandés se restringían a lo administrativo y ha dicho de éste que era "reivindicativo para él y para el pueblo".

Bautista ha apuntado que, con el paso de los años, "llegó un momento en el que la situación era complicada". "Me llegaban quejas de vecinos de Petín que son de Santoalla diciendo que el holandés invadía sus terrenos, que me lo comunicaban a mí porque no se atrevían a decírselo a él", ha asegurado.

"No tenía agresividad. Un día, hubo tensión verbal entre él y yo, pero nada de violencia", ha añadido el alcalde de la localidad ourensana.

El proceso, que se celebra con un jurado popular compuesto por once personas y que trata el crimen del ciudadano holandés hallado muerto en 2014 en Santoalla tras cuatro años desaparecido, está señalado hasta el próximo lunes, pero el rechazo de varias pruebas por parte del Ministerio Fiscal puede reducirlo hasta este jueves.

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