España

Borrell rechaza que vaya a cerrar la verja de gibraltar tras el 'brexit'

MADRID, 18 (SERVIMEDIA)

El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Josep Borrell, dejó claro este martes que en ningún momento se ha planteado ordenar el cierre de la Verja de Gibraltar cuando se consume la salida del Reino Unido de la UE y defendió que el Gobierno trabaja para garantizar los derechos de las personas de la comarca del Campo de Gibraltar que trabajan en el Peñón, para resolver las disputas sobre las aguas y el aeropuerto y para frenar el contrabando.

Así se pronunció el jefe de la diplomacia española en un almuerzo organizado en Madrid por el Club Siglo XXI, en el que detalló que esta tarde se reunirá con alcaldes del Campo de Gibraltar para explicarles el estado en que se encuentran las negociaciones del 'Brexit'.

Esto le sirvió para detallar que España está "en lo práctico" en estas negociaciones -derechos de los trabajadores del Campo de Gibraltar, disputas sobre aguas y aeropuertos y contrabando- y rechazó de plano que se haya planteado el cierre de la Verja de Gibraltar tras la consumación del 'Brexit'.

Aseveró que si el Gobierno bloqueara el acuerdo del 'Brexit' por no haber alcanzado un acuerdo sobre Gibraltar con el Reino Unido "no habríamos entendido nada" y destacó que en este asunto no hace otra cosa que seguir la estela marcada por su antecesor en el cargo, Alfonso Dastis.

Por ello, explicó que no se ha renunciado a la soberanía sobre Gibraltar, "reivindicación histórica que se mantiene", si bien comentó que la negociación del 'Brexit' "no va de eso".

Apuntó que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibió ayer en La Moncloa al negociador jefe de la UE para el 'Brexit', Michel Barnier, porque tiene un "máximo interés" en seguir de cerca las negociaciones sobre la salida del Reino Unido de la UE y especificó que éste no es parte de las negociaciones entre España y Reino Unido sobre Gibraltar, puesto que únicamente negocia el 'Brexit'.

No obstante, manifestó que Barnier sigue de cerca este capítulo de las negociaciones sobre el 'Brexit', ya que "si no hay acuerdo (sobre este asunto), no hay acuerdo en su conjunto".

También señaló que Sánchez tiene claro que no quiere que el Peñón "sea el último escollo en el camino, sino el primer paso para el acuerdo".

Por otro lado, Borrell recordó que hoy se cumplen 72 años del discurso que Winston Churchill pronunció en Zurich (Suiza) en el que animaba a Europa a "levantarse de sus ruinas". Utilizó este momento histórico para hacer un paralelismo con el Reino Unido del siglo XXI, que es un claro ejemplo de "cómo un pueblo se puede equivocar disparándose en el pie".

Afirmó que en el mundo actual no se puede actuar en solitario y auguró que en las elecciones europeas del próximo año surgirá un parlamento "más fragmentado" en el que los eurófobos tendrán "más peso".

Diagnosticó que actualmente la UE adolece de dos problemas: el económico, "mal que bien resuelto", y el identitario, que "tardaremos más en resolver" porque las sociedades europeas "no están preparadas para absorber" tal cantidad de inmigrantes.

Llamó la atención sobre el hecho de la UE "no quiere ver el problema" de la inmigración al estar centrado en el "corto plazo" y no amplia su campo de visión. Por ello, desdeñó las apelaciones a un Plan Marshall africano, una idea que definió como la "típica coletilla en España de dirigentes que buscan su notoriedad".

Manifestó que las crisis llevan a los ciudadanos a replegarse en torno al Estado nación o alrededor de las naciones sin Estado, un hábito, dijo Borrell, que ha generado las "grandes tragedias de la humanidad".

Destacó que la "caricatura" de la Europa de hoy la representan los primeros ministros de Hungría y el ministro del Interior italiano, Viktor Orbán y Matteo Salvini, respectivamente, por un lado; y Angela Merkel, Emmanuel Macron y Pedro Sánchez, por el otro.

Esto le sirvió para lamentar que la socialdemocracia esté actualmente constreñida entre dos límites que le coartan su espacio tradicional. Presumió de que en España "no hayan surgido un Salvini, un Orbán o un Le Pen, de momento", si bien advirtió de que en la UE tanto la extrema derecha como la extrema izquierda se pliegan sobre la idea de la identidad.

(SERVIMEDIA)

18-SEP-18

MST/pai

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