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Órdenes Españolas: un premio de historia que resalta su vigencia

30/01/2019 - 16:39 | 18:33 - 30/01/19
  • Convocan la segunda edición del Premio Órdenes Españolas
Monasterio de Uclés (Cuenca) y antigua sede de la Orden de Santiago

Fundadas en el siglo XII por la influencia de las cruzadas, las Órdenes Españolas surgen al amparo del impulso religioso y caballeresco que se vive en aquellos momentos. La conquista de Jerusalén y la necesidad de su defensa motivan el nacimiento de la Orden del Temple, la primera de todas y el ejemplo en el que se miraron las siguientes. Hugo de Payns la instaura en 1120. Seis años después los benedictinos establecen la Orden del hospital de San Juan de Jerusalén. Con el objetivo de resaltar su vigencia, las Órdenes Españolas de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa convocan la segunda edición del Premio Órdenes Españolas.

En España surgen Órdenes específicas: Santiago, en 1175; Calatrava, en 1164; Alcántara, en 1177, por bulas de Alejandro III; y Montesa, en 1317, según bula de Juan XXII. Los Papas equiparan con estas medidas la lucha contra el islam a ambos lados del Mediterráneo, pues concedieron iguales indulgencias a las otorgadas en Jerusalén.

Con el ánimo de defender la fe cristiana, las Órdenes Españolas lucharon por recuperar los territorios ocupados por el islam. Los caballeros vivían en comunidad, estaban sujetos a los tres votos de la vida consagrada, rezaban las horas canónicas, dependían del Papa, gozaban de jurisdicción exenta y tenían gobierno propio.

Momentos clave de la reconquista

Formaban una milicia permanente que protagonizó momentos importantes de la reconquista: toma de Cuenca (1177); la victoria de Las Navas de Tolosa (1212); las reconquistas de Valencia de Alcántara (1221), Cáceres (1227) y Badajoz (1229); en las campañas que terminaron con la liberación de Córdoba (1236) y Sevilla (1248); y la victoria del río Salado (1340), que significó el fin de la amenaza de los benimerines. La guerra final contra el reino de Granada recayó de forma principal en las cuatro Órdenes.

Los Reyes Católicos decidieron dar un empleo distinto a las Órdenes y logran que el Papa conceda al Rey de España el maestrazgo perpetuo de dichas instituciones. Se modifica así el sistema electivo vigente. Adriano VI otorga, con esa novedad, en 1523 la bula para Santiago, Calatrava y Alcántara. Montesa se retrasa hasta 1587, de acuerdo a la bula de Sixto V.

Real Consejo de las Órdenes

Para administrar el inmenso patrimonio de las Órdenes Españolas y gobernar a sus numerosos vasallos, se constituyó el Real Consejo de las Órdenes, a imagen del de Castilla, Aragón o Nápoles. La fecha de creación es incierta, pero en 1525 ya funcionaba como tal. Las Órdenes Españolas experimentan una honda transformación: se mitiga el rigor de los votos, aunque se exalta la nobleza como actitud vital (y con ella el sentido del deber, el honor y la lealtad) y la familia cristiana al enaltecer el linaje. El nuevo estatus de las Órdenes las convierte en servidoras del Rey.

El siglo XIX trae la adversidad a las Órdenes. La supresión de los señoríos en la Constitución de 1812, la primera desamortización de 1820 y las definitivas de 1835 y siguientes años las privaron de sus ya menguados bienes. La Revolución de 1868 que termina en la I República culmina en la supresión unilateral de las Órdenes en 1873. La Restauración en la persona de Alfonso XII propicia su restablecimiento. A partir de entonces, las Órdenes se convierten en la más prestigiosa institución nobiliaria. Su carácter espiritual queda encomendado a la religiosidad personal de cada miembro.

La II República las disuelve en 1931. Para la supervivencia, las Órdenes Españolas se refugian en la ley de asociaciones civiles. Su precariedad acaba con el Concordato de 1953, que reconoce el Priorato, aunque luego por la bula Constat militarium quedó reducido a un título del obispo de Ciudad Real. En 1980, el Rey Juan Carlos I, a instancias de su augusto padre, que es nombrado Decano Presidente del Consejo, anima el resurgir de las Órdenes, que renacen bajo el impulso regio. Al calor de la Carta apostólica Tertio millenio adveniente, las Órdenes Españolas inician su adecuación en 1996.

Un premio internacional

Las Órdenes Españolas de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa convocan la segunda edición del Premio Órdenes Españolas. Dotado con 60.000 euros, el galardón distingue al historiador de cualquier parte del mundo cuyo trabajo de investigación histórica haya alcanzado general reconocimiento y que alguna parte de su obra esté relacionada con lo hispánico y su proyección en el mundo. Este premio resalta la vigencia de las Órdenes Españolas, historia viva de España.

Entrega del primer Premio Órdenes Españolas 2018. Imagen: Casa de S.M. el Rey

Este premio internacional es el único de estas características que se concede en el mundo y ha sido creado con la intención de convertirse en referencia en el ámbito de la historia. Su Majestad el Rey presidió la entrega del primer Premio Órdenes Españolas 2018, concedido al historiador británico Sir John Huxtable Elliott, el pasado mes de mayo en el Real Monasterio de El Escorial (Madrid), en un acto que recibió el reconocimiento del mundo cultural.

Los candidatos podrán ser propuestos por las Universidades con departamento de Historia, las academias y las instituciones que, con distintas denominaciones, cumplen el mismo cometido, los representantes de las instituciones patrocinadoras y el presidente de Patrimonio Nacional. El Premio Órdenes Españolas es gestionado por la Fundación Lux Hispaniarum y cuenta para su desarrollo con el apoyo de la Fundación Juan-Miguel Villar Mir, la Fundación Talgo y el Grupo Siro. El plazo de presentación de la documentación de candidaturas se cierra el 20 de febrero de 2019. El fallo del jurado será no más tarde del 11 de abril y la entrega del premio se realizará en mayo de 2019.


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