Europa

Los europeos frenan a los partidos xenófobos en su escalada al poder

  • Le Pen no conseguiría alcanzar la presidencia de Francia, según los sondeos
  • Alternativa por Alemania no tiene ninguna posibilidad en las federales teutonas
Un manifestante porta una pancarta con el eslogan 'No a la xenofobia'. Imagen: Alamy stock photo

Si las tendencias que marcan las encuestas se confirman, Europa occidental superará el 2017 con un objetivo cumplido: la extrema derecha estará alejada del poder. Después de que Norbert Hofer fuese derrotado en la segunda vuelta de las presidenciales austríacas de diciembre, los holandeses dejaron sin opciones de alcanzar el Gobierno a Geert Wilders en las generales neerlandesas de la semana pasada. Además, los sondeos dicen que Marine Le Pen será vencida por Emmanuel Macron en las presidenciales francesas y que Alternativa por Alemania no tiene ninguna posibilidad en las federales teutonas.

El Amanecer de la xenofobia

Dejando de lado a los países del Este, cuyo análisis tendría que hacerse aparte, lo cierto es que, en los últimos años, la moderación y la estabilidad política que había caracterizado a las democracias más antiguas de Europa occidental está perdiendo algo de su solidez.

Resulta tentador jugar con las palabras para ilustrar el comienzo de esta tendencia, que se podría fijar en los 440.000 votos que obtuvo Amanecer Dorado, un partido neofascista, en las elecciones parlamentarias griegas de mayo del 2012. Un mes antes, Marine Le Pen había conseguido hacer resurgir al Frente Nacional (FN), consiguiendo casi 6.500.000 votos, un 17,9%, en las presidenciales francesas.

Los efectos de una recesión económica mundial, una sociedad cada vez más digitalizada en el que muchos puestos de trabajo se quedan obsoletos y un gran flujo de inmigrantes como consecuencia de la pobreza y la guerra han servido de caldo de cultivo a la extrema derecha y a todas aquellas formaciones que juegan con las armas de la xenofobia y el nacionalismo.

Hofer y Wilders, derrotados

Pero fue en 2016, con el Brexit -una victoria para el ultranacionalista UKIP- y la elección de Trump en EEUU, cuando se puede decir que llegaron los nervios al 'establishment' europeo. En diciembre, Norbert Hofer, del Partido de la Libertad (FPÖ), estaba a punto de conquistar la presidencia de Austria con un discurso muy duro contra los inmigrantes musulmanes, en el que incluso se reivindicaba el derecho a portar armas. Después de que Hofer ganase la primera ronda de las elecciones, en la repetición de la segunda vuelta el verde Alexander Van der Bellen consiguió imponerse por un margen de siete puntos.

La semana pasada fue el turno de los neerlandeses. Geert Wilders lideraba al Partido por la Libertad (PVV) para alcanzar el Gobierno de Países Bajos con un discurso igual de xenófobo y antimusulmán que el del FPÖ austríaco, pero abogando por sacar a Holanda de la Unión Europea. También perdió las elecciones, aunque se afianzó como segunda fuerza del Parlamento con un 13,1 por ciento de apoyo.

Le Pen, la gran amenaza

Tras la derrota de los partidos xenófobos en Austria y Países Bajos, el concurso de Marine Le Pen en las presidenciales de Francia del próximo 23 de abril (la segunda vuelta será el 7 de mayo) es la principal amenaza en este sentido.

En línea con la tradición que marcó su padre en el FN, Le Pen pone el punto de mira en los inmigrantes. Así se explican sus propuestas de eliminar el derecho de suelo -nacionalidad para los hijos de extranjeros nacidos en territorio francés- y el derecho a la reagrupación familiar. Al igual que Donald Trump en Estados Unidos, la presidenciable también plantea la expulsión inmediata de las personas sin permiso de residencia y la retirada de la nacionalidad a los terroristas de origen extranjero. En cuanto a la Unión Europea, Le Pen ha prometido que, si gana, lo primero que hará será organizar un referéndum como el del Brexit para que los franceses voten sobre si quieren abandonar el proyecto comunitario.

Según las últimas encuestas, el liberal Emmanuel Macron ya está a punto de alcanzarla de cara a la primera vuelta. El apoyo a los dos aspirantes está en torno al 26%. De cara a la segunda ronda, en la que los dos candidatos más votados se enfrentarían entre sí, Macron lidera los sondeos con unos 25 puntos porcentuales de ventaja.

Meses más tarde, en septiembre, Angela Merkel se juega su puesto como canciller en las elecciones federales. Tras los democristianos y los socialdemócratas, Alternativa por Alemania (AfD) tiene muchas opciones de convertirse en la tercera fuerza del Bundestag con un discurso que defiende la prohibición de los símbolos musulmanes. Al mismo tiempo, no abogan por la disolución de la UE, pero sí por hacerla menos solidaria y por devolver competencias a los Estados.

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Realista
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En Contra

Blancos de 35 años sin hijos,

Moros de 20 años con 5 hijos.

Solo un idiota cree que esto se ha acabado. A la gente no le gusta ver que el sistema no defiende su soberanía ni sus intereses vitales, como tener una familia y poder vivir dignamente. Para que los moros puedan hacer eso, los blancos están pagando la factura. Un sistema que colapsa, o explota una de dos.

Puntuación 3
#1