Fútbol

La peligrosa melancolía de Benzema

Benzema se lamenta sobre el césped del Santiago Bernabéu | EFE

Karim Benzema acapara todas las miradas en el Real Madrid. Es el centro de un debate que empieza a tornarse encarnado, duro y más que intenso. Un debate en el que en casi todas las variantes posibles de la ecuación el francés aparece como víctima.

En unas, por que la afición del Real Madrid (y algunos directivos también) clama por la presencia de Morata en el once en lugar del francés.

En otras, porque el club blanco parece empeñado en buscar un delantero de renombre que sea capaz hacerle competencia.

Hoy por hoy la confianza blanca en su nueve parece agotada. Y eso no es bueno para el jugador y para el propio Real Madrid. Son las consecuencias de la peligrosa melancolía de Benzema.

Una montaña rusa

El francés siempre ha sido un ejemplo claro del típico tópico que dice que el fútbol es un estado de ánimo. Si Karim está enfuchado, con ganas y feliz, no hay quien lo pare. Pero como su estado apunte al lado opuesto, al de la depresión, nada le sale y parece sentirse ahogado por sus propias circunstancias.

En los cuatro años que Benzema ha jugado con la camiseta del Real Madrid se le ha visto en todos los estadios posibles. Su primera campaña fue un derroche de tristeza. Le faltaba adaptación al Real Madrid y la competencia de Higuaín o Raúl le comía la moral.

Falto de forma y carente de apoyos, se hundió. Luego llegó Mourinho y todo parecía que iba a cambiar. El técnico le comió la cabeza y trató de sacar la bestia que descansaba en su interior.

Tampoco funcionó. El luso decidió probar con la técnica del palo y aparcó la zanahoria. Karim se vio de suplente a mitad de temporada y eso lo hundió por segundo año consecutivo.

Luego llegó la segunda campaña de la era Mou y tras un plan físico específico, esta vez sí, el francés arrancó en su versión más sublime desde que aterrizase en el Bernabéu. Rápido, efectivo, matador e incisivo, se merendó a Higuaín en la lucha por ser el nueve blanco. De hecho, el Pipa tenía claro que le tocaba salir ese verano de la capital. Fue el propio Mourinho el que lo frenó. "Gonzalo, quédate", le dijo. Y Gonzalo se quedó. Y Benzema se hundió.

El francés se las prometía felices sin competencia en el equipo blanco.

Por eso la continuidad de Higuaín se convirtió en un revés para sus objetivos. Luego llegó la Eurocopa y un papel más que gris, amén de su vuelta al sobrepeso, lo lastró también en el arranque de curso que se tornó cuasi tortuoso con el comienzo de un 2013 en el que Higuaín sí que encontró el tono goleador y físico.

Pese a ello, el Pipa, esta vez sí, salió del Real Madrid para encontrar oportunidades nuevas en el Nápoles.

Las dudas de Ancelotti

Pese a que Ancelotti siempre ha estado convencido de que era necesaria la presencia de más competencia, en el Real Madrid apostaron por él como único ariete senior del equipo, con Morata y Jesé como teloneros ocasionales.

Sin embargo, el público del Bernabéu le ha vuelto a castigar por su indolencia y acumula un paupérrimo bagaje goleador, con sólo cuatro tantos en lo que llevamos de temporada, pese a haberlo jugado todo siempre de titular.

Eso, unido a las críticas y las informaciones de un posible fichaje blanco para el próximo mercado invernal, lo coloca en una posición de riesgo cercana a la depresión, algo que ya conocen en Madrid.

Karim, tendente a la melancolía, es una de esas personas a la que cuesta sacarlo de sus inercias negativas cuando éstas se desatan. Eso lo saben en el Berrnabéu y por eso confían en que Zidane y Ancelotti consigan mantenerlo a raya para que el galo no se hunda en su espiral de tristeza.

De hecho, la titularidad del francés en los últimos partidos respondería más a una terapia de choque que a los deseos deportivos del técnico blanco. El italiano, sin embargo, prefiere mantener a Benzema para intentar que moje y, así, disipe sus fantasmas. Sin embargo, el gol no llega y la paciencia del entrenador se acaba.

Las próximas dos citas blancas (Málaga y Juventus) serán clave para saber qué hará el preparador frente al Barça. De cual sea su decisión final puede depender, en gran medida, que Karim consiga salir a flote o se hunda, definitivamente, en su peligrosa melancolía.

comentarios1WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin

Comentarios 1

En esta noticia no se pueden realizar más comentarios

Usuario validado en elEconomista.es
Karlitosbb
A Favor
En Contra

Hay jugadores...que no caen bien a la afición madridista...que valora el trabajo...en exceso...y desprecia el talento. Llevábamos dos jornadas de Liga...Benzema había marcado dos goles uno en cada partido...y ya el Bernabéu le ponía a parir...y este periódico le buscaba mil sustitutos...así...es difícil...

Puntuación 4
#1