Fútbol

Los diez milagros de Luis Enrique que amenazan al Real Madrid en el Clásico

Luis Enrique, en entrenamiento con el Barça. Imagen: EFE

El FC Barcelona llega al Clásico del próximo domingo (21:00) en una situación privilegiada. Líder del campeonato, la crisis con la que comenzó año es cosa del pasado. Una crisis que ahora asola al Real Madrid y que se ha esfumado, en parte, por el buen hacer de Luis Enrique. Desde que el técnico fuera cuestionado en enero (se pensó en su despido), los blaugrana se han disparado hasta amenazar con sentenciar la Liga este fin de semana. Un éxito posible gracias a los 10 milagros que Lucho ha alcanzado en apenas tres meses de crecimiento constante.

1.- Messi es Messi sin ser Messi

Messi vuelve a ofrecer su mejor versión y lo hace desde una posición distinta a la que le dio sus días de mayor gloria. El argentino brilló con Guardiola como falso nueve. Ahora, sin embargo, juega como extremo derecho, aunque, eso sí, también falso.

El ariete parte desde esta posición para trazar diagonales diabólicas que liberan espacios por detrás y por delante. Luis Suárez y Neymar son sus principales beneficiarios, pero también los mediocampistas y defensas que actúan por el costado diestro. Es una versión que recuerda más a la de sus inicios, aunque con un rendimiento mucho mayor.

Mejoría que también se debe, en parte, a la implicación del propio futbolista. Ahora se muesta más enchufado y puede que en esto también Lucho tenga mucha culpa, aunque más por el lado de enfadar al jugador que por motivarlo. Sea como sea, Messi vuelve a ser el de siempre, aunque sea en un lugar distinto.

2.- Vivir sin B.I.X.

O dicho de otro modo, crear un Barça sin Busquets, Iniesta y Xavi. Los tres centrocampistas fijos de la mejor era blaugrana son, ahora, jugadores que pueden sentarse en el banquillo sin que nada pase. Este sábado, ante el Eibar, ninguno fue titular, pero el Barça siguió manteniendo viva su medular.

Esta transición parecía impensable hace meses. A día de hoy de estos tres futbolistas, sólo Busquets es titular indiscutible. Con todo y con eso, que el Barça haya encontrado alternativas eficaces demuestra la buena mano de Luis Enrique.

3.- El renacer de Piqué

Hablando de nombres propios, uno de los que también está destacando es Gerard Piqué. En las últimas dos temporadas el catalán parecía perdido para la causa culé. Incluso en el arranque de este curso mezcló malos partidos con deslices extradeportivos que él mismo ha reconocido como errores personales. Desde otoño ha cambiado esta actitud y eso se nota dentro del terreno de juego.

Piqué vuelve a ser el de antes, aquel defensa capaz de zafarse él solo con las delanteras más peligrosas del planeta. Rápido y tácticamente inteligente, también aporta en ataque gracias a la pizarra de Luis Enrique. Su vuelta es una buena noticia para el Barça y un punto a favor del entrenador.

4.- El central era Bartra

¿Alguien recuerda quién es Vermaelen o qué fue de Puyol? A principios de temporada el asunto del central traía de cabezas al Barça. Sin embargo, la mejora de Piqué y la consolidación de Bartra (amén del buen hacer de Mascherano) han hecho que la necesidad por encontrar un defensa en este puesto parezca menos urgente. Éste último, Bartra, ha crecido también a pasos agigantados y se muestra como el complemento ideal para Piqué o Mathieu. Un defensa de corte rápido capaz de sacar la pelota con velocidad y de crear también peligro por alto. El central era él.

5.- La pizarra perfecta

Cuando Guardiola llegó al Barça, el técnico de Santpedor confesó que prefería que su equipo sacara en corto estas jugadas y comenzara a elaborar de nuevo el juego porque le venía mejor la posesión que meter la pelota al área. Con Luis Enrique todo eso ha cambiado. El asturiano (o mejor dicho, Juan Carlos Unzué, su asistente) ha revolucionado la pizarra culé. A

mbos técnicos han introducido conceptos de la NBA (sí, conceptos de baloncesto aplicados al fútbol) para generar bloqueos, espacios y demás elementos que favorecen este tipo de juego tanto en defensa como en ataque. Piqué es uno de los principales beneficiarios de estas acciones, pero también Luis Suárez o Messi (como se vio ante el Eibar). El buen hacer de Rakitic a balón parado ha ayudado mucho.

6.- El juego a la contra

En las últimas temporadas el Barça parecía que sólo podía jugar a tener el esférico. Era el estigma de la era Guardiola. Cualquier fútbol que oliera a contragolpe parecía vetado. Hasta que llegó Luis Enrique. Los blaugrana no reniegan ahora del esférico, pero han aprendido a lanzar contras fugaces con un elevado porcentaje de acierto. Ha costado cambiar el chip, pero se ha conseguido. Ahora este fútbol también se aplaude en el Camp Nou. Clave ha sido la presencia de Neymar para cambiar esta mentalidad. También Luis Suárez ha ayudado a forjar el nuevo fútbol culé.

7.- Ser ariete no es pecado

Cuando Ibrahimovic abandonó el Barça, allá por verano de 2010, el Barça dijo adiós a su último delantero centro nato hasta la llegada de Luis Suárez. La presencia de Messi como falso nueve parecía impedir la presencia de futbolistas de este corte. Luis Enrique decidió cambiar esta visión. Con el uruguayo sobre el campo, Messi se ha volcado a la derecha y desde este costado ambos se combinan a las mil maravillas. Quizá sea porque Suárez tampoco es un '9' al uso. Le gusta tirarse a los costados y sabe moverse de espaldas para que otros aprovechen sus costados. Ser ariete en el Barça ya no es pecado.

8.- Una medular escasa

La presencia de Suárez, Neymar y Messi obliga al Barça a jugar con sólo tres mediocampistas, algo casi imposible en la era Guardiola. Cierto es que Pep jugaba con un 4-3-3, pero muchas veces los tres delanteros eran medios. Iniesta, Cesc y Messi ejercían como tales. Eso ya no es así. Los atacantes son, eso, atacantes, lo que ha reducido la presencia de centrocampistas sin que el juego culé haya perdido quilates.

¿Cómo? Sencillo. Tal y como se explica en el punto seis, ahora el Barça sale más a la contra, lo que no suele necesitar de muchos jugadores en la medular, sino de hombres capaces de lanzar a los delanteros a la carrera cuando sea necesario. Si el duelo requiere de posesión, los laterales suelen incorporarse a la media y así se repuebla esta zona para tener el esférico.

9.- ¿Quién es Valdés?

Cuando el actual portero del Manchester United anunció que dejaba el Barça, el Camp Nou tuvo miedo de no encontrar un arquero de las mismas garantías. Entonces Zubizarreta se empeñó en cerrar a Ter Stegen y Luis Enrique, en completar la nómina de porteros con Claudio Bravo. Al segundo le dio la titularidad en la Liga y al primero, en Champions y Copa. De esta fórmula imitada de Ancelotti ha nacido una meta más que segura, con dos porteros que ofrecen día sí, día también, un alto rendimiento. Ya nadie se acuerda de Valdés.

10.- Nuevos pulmones

A todos estos ingredientes hay que añadir que este Barça rota mucho a todos sus jugadores. A algunos como Neymar no les sienta muy bien, pero el equipo ha llegado al tramo importante de la temporada fresco y eso dibuja un equipo superior físicamente a sus rivales, como se vio ante el Manchester City en Champions League o amenaza con verse ante el Real Madrid este domingo. Los blancos, al contrario que su rival, no pasan por su mejor momento en lo que a preparación se refeire.

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