Fútbol

La Liga de Luis Enrique, la decepción de Ancelotti y la irrupción de Nuno

Madrid, 24 may (EFE).- La Liga 2014-15 coronó a Luis Enrique y el Barcelona como campeones, con la derrota en Anoeta en enero como un punto de inflexión para el campeonato, que concluyó con la decepción del italiano Carlo Ancelotti en el Real Madrid y con la irrupción de Liga de Campeones del portugués Nuno en el Valencia.

También con la consolidación del Atlético de Madrid en el podio por tercer año consecutivo desde la dirección del argentino Diego Simeone, con la imponente temporada del Sevilla de Unai Emery, finalmente quinto, y con el 'milagro' de José Ramón Sandoval en el Granada, al que rescató de un descenso que parecía casi seguro.

Por encima de todos, el entrenador del año en la Liga ha sido Luis Enrique. De un primer tramo convulso, marcado por las críticas hacia el banquillo azulgrana, a una segunda parte de la temporada imparable, con el Barcelona directo a su vigésimo tercer título del torneo, para el que incluso le sobró una jornada de las 38 jugadas.

En ese viaje hacia la cima, la derrota por 1-0 contra la Real Sociedad en Anoeta, el 4 de enero en la jornada 17, con el argentino Lionel Messi y el brasileño Neymar como suplentes, marcó un antes y un después para la temporada del club azulgrana y Luis Enrique. Fue un momento crítico del que el Barça salió adelante con autoridad.

El triunfo posterior frente al Atlético de Madrid en el Camp Nou (3-1), tras una semana con el despido de Andoni Zubizarreta como director deportivo y muchas conversaciones acerca de un conflicto entre Messi y Luis Enrique, relanzó al equipo hacia un título que, hasta entonces, apuntaba hacia las vitrinas del Real Madrid.

Nueve partidos después, el Barcelona retomó el liderato y ya no lo soltó. Desde el 1-0 en Anoeta, el equipo azulgrana resumió sus 21 encuentros siguientes con 18 triunfos, dos empates -uno de ellos este sábado sin nada en juego contra el Deportivo de La Coruña- y una derrota, la sufrida en su propio estadio contra el Málaga.

"Hemos hecho una Liga con unos números destacables y hemos demostrado sin ninguna duda que la merecíamos. Cuando uno gana la Liga, quiere decir que ha hecho una muy buena temporada, más aun ante el mejor Madrid de los últimos años y por eso quizás lo valoramos más", explicó Luis Enrique, aún sin desvelar su futuro y con las finales de Copa del Rey y Liga de Campeones en el horizonte.

El Real Madrid y Carlo Ancelotti fueron segundos. Su equipo trazó el camino contrario al del Barcelona, al que aventajaba en cuatro puntos en la jornada 24, y terminó sin Liga, aunque los números del técnico italiano fueran mejores a los que registró el pasado curso: sumó cinco puntos más que hace un año, a sólo dos del líder.

Sin el trofeo de Liga, eliminado en las semifinales de la Liga de Campeones y apartado de la Copa del Rey en octavos, el futuro de Ancelotti en el Madrid, con el que tiene un año más de contrato, es más que incierto entre la decepción de una campaña limitada a títulos 'menores': Supercopa de Europa y Mundial de Clubes.

El podio de la Liga lo completó el Atlético del argentino Diego Simeone, consolidado entre los mejores del torneo y entre los participantes de la Liga de Campeones, a la que regresa al Valencia desde la irrupción y el impacto del portugués Nuno en su banquillo, con una temporada extraordinaria que vale la previa de 'Champions'.

Tiene mérito lo conseguido por el técnico luso, porque la pelea por la tercera y la cuarta plaza ha sido de máxima intensidad y productividad. Su equipo ha sido cuarto, a un solo punto del Atlético, ambos acechados por un Sevilla que en cualquier otra temporada habría sido equipo de 'Champions' por la vía de la Liga.

Unai Emery ha recuperado la mejor versión del conjunto andaluz, que ahora competirá por el pase para esa competición en la final de la Liga Europa con el Dnipro, y ha elevado a un nivel altísimo al Sevilla en este curso, en una Liga que fue de cinco durante muchos tramos de la temporada hasta el esprint final.

Europa ha sido también el premio para Marcelino García, con el Villarreal, y Ernesto Valverde, con el Athletic Club, dos técnicos afianzados en sus equipos, como lo está Paco Jémez en el Rayo. Ha cumplido con el objetivo de la permanencia sin sufrimiento, como lo han hecho Javi Gracia en el Málaga, Sergio González en el Espanyol y el argentino Eduardo Berizzo en el Celta, todos cerca de Europa.

También sobresale de nuevo el curso de Fran Escribá con el Elche, un club que vive entre la convulsión institucional pero que rinde y cumple con sus metas sobre el campo de la mano de su técnico. Y asombra lo conseguido por Sandoval en apenas cuatro jornadas con el Granada, al que ha salvado con tres triunfos y un empate.

Él fue uno de los protagonistas de la última cita de este sábado, porque logró algo impensable cuatro semanas antes, cuando estaba a seis puntos de salir del descenso con doce por disputarse. También selló su permanencia Víctor Sánchez del Amo al frente del Deportivo de La Coruña, uno de los ocho clubes que cambiaron de entrenador a lo largo de la temporada, algunos hasta en tres ocasiones: el Granada, el Getafe, la Real Sociedad, el Córdoba y el Almería.

A los tres primeros les sirvió para lograr el objetivo de la permanencia, con el citado éxito del Granada, por el que pasaron Joaquín Caparrós y Abel Resino antes que Sandoval; con un año de turbulencias en el banquillo del Getafe, del que se marchó primero Cosmin Contra rumbo a China y después Quique Sánchez Flores por desacuerdos con el club, y con el estreno de David Moyes en el fútbol español con la salvación de la Real Sociedad, penúltimo cuando asumió el cargo y duodécimo en el cierre del campeonato.

También tuvo efecto positivo para el Levante, con la llegada de Lucas Alcaraz por José Luis Mendilibar, en contraste con los descendidos Córdoba, con Albert Ferrer primero, Miroslav Djukic después y José Antonio Romero al final, y Almería, que pasó de Francisco a Juan Ignacio Martínez y después a Sergi Barjuan.

El Eibar, el perjudicado en la última jornada de un triple empate a 35 puntos con el 2-2 del Deportivo en el Camp Nou y el 0-0 del Granada frente al Atlético, es el otro equipo que ha perdido la categoría. No cambió de entrenador, con Gaizka Garitano de principio a fin, desde una primera vuelta sensacional a una segunda deficiente, con sólo ocho puntos que han terminado con su caída a Segunda División. Iñaki Dufour

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