Fútbol

El repóquer de razones que explican el cataclismo del Barcelona en Liga

Bravo consuela a Luis Suárez tras el 1-2. Imagen: EFE.

El Barcelona confirmó ante su propio público que no pasa, ni mucho menos, por su mejor momento. Con la derrota ante el Valencia, perdió del todo la ventaja con Atlético (colíder, pero segundo por golaverage) y Real Madrid y entró de lleno en una crisis que se explica en base a diferentes motivos.

El País desgrana las razones que han llevado a los de Luis Enrique a dejar atrás la versión arrolladora de no hace tanto tiempo. Un conglomerado de argumentos que trascienden de lo deportivo y que han tenido como última consecuencia que la Liga esté en un pañuelo, además del estado de alarma en Can Barça.

El ya manido tema del aspecto físico (que Luis Enrique ha espoleado más tras su polémica con un periodista) se camufla en el problema verdadero: el del bloqueo mental que sufren los jugadores, especialmente en la zona de ataque. Esto explica situaciones como las de ayer contra el Valencia, en la que el equipo blaugrana terminó estrellado una y otra vez ante Alves y también ante sus propios fallos, algunos tan inexplicables como el de Piqué en el tramo final.

También ha salido a relucir la tremenda diferencia entre titulares y suplentes, escenificada en que el papel del banquillo es insignificante. De hecho, contra el Valencia el cuadro culé no hizo ningún cambio. Seto ha conllevado una ausencia de soluciones a los problemas que van surgiendo en el campo. El traslado de Piqué al ataque, como ocurrió en los dos últimos encuentros, ha creado más inconvenientes que ventajas.

Tras la marcha de grandes gerifaltes del vestuario, se aprecia un vacío de poder. Iniesta, Busquets, Mascherano...no son como Puyol o Víctor Valdés. Es curioso cómo esta ausencia de liderazgo trata de llenarla Gerard Piqué, que no está en la nómina de capitanes.

El problema de contundencia en las áreas es preocupante. No se trata solo de lo que pasa en el ataque, sino de que la efectividad de los contrarios comienza a ser tan alta que es inevitable echar la vista hacia los defensas. El juego del Barcelona, propenso a arriesgar y desnudarse atrás, no ayuda a la zaga, pero la vulnerabilidad del equipo abajo se ha visto patente en esta racha negativa de resultados. Y, ante la falta de goles de la 'MSN', no ha habido compensación.

Por último, y no menos importante, el factor extradeportivo. En un año llenno de causas ajenas al césped, como los papeles de Panamá y Messi, los problemas con Hacienda del argentino, de Mascherano y de Neymar...también han aparecido polémicas como las de Piqué con sus Periscopes y sus 'dardos' con Arbeloa, a los que se suma el afán de Dani Alves por generar confusión sus vídeos. Asuntos de debate extra que distraen a un equipo que parece, ahora más que nunca, que ha entrado en una dinámica autodestructiva.

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