Fútbol

Historias de tres agonías

Madrid, 11 may (EFE).- El Getafe no es un equipo inexperto en jugarse la permanencia en la última jornada. Desde que ascendió a Primera División en la temporada 2004/05, ha vivido tres situaciones críticas que solventó con éxito, similares a la que afrontará el domingo ante el Betis. Y, como la "final" que disputará en el Benito Villamarín, todas ocurrieron lejos de su estadio. Estas son sus historias:

1. La venganza fallida del Racing

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Temporada 2008/2009. El Getafe afrontó por primera vez un partido a vida o muerte en la última jornada y lo hizo en el sitio más peligroso para el equipo madrileño: El Sardinero. Allí, los aficionados del Racing de Santander querían venganza por la eliminación en semifinales de Copa del Rey del curso anterior con aquel gol de Javier Casquero mientras un rival, Ezequiel Garay, estaba en el suelo lesionado.

Aquel tanto inició una rivalidad inédita entre dos clubes que se mantuvo en el tiempo. Pero aquel partido era perfecto para que el Racing consumara una venganza que muchos deseaban en Santander. El Getafe estaba en manos de un rival herido. Y sufrió.

En aquel equipo estaba en el banquillo Míchel, que, a falta de cinco jornadas, sustituyó a Víctor Muñoz cuando el Getafe era decimoséptimo y rozaba el descenso. En las cuatro jornadas anteriores a la "final" de El Sardinero, el Getafe perdió 2-1 en Mallorca, ganó 3-0 a Osasuna, empató 1-1 en el campo del Deportivo y venció 1-0 al Mallorca para colocarse en la decimoquinta posición a falta de un partido.

En el "lío" estaban metidos Osasuna (40 puntos), Sporting (40 puntos), Betis (41 puntos), Getafe (41 puntos) y Valladolid (42 puntos). Cualquiera podía descender y el Getafe vivió momentos críticos ante el Racing, que no se jugaba nada y se adelantó en el marcador por medio de Toni Moral en el minuto 32.

Esteban Granero, cinco minutos después, aprovechó un pase de Roberto Soldado para marcar el empate desde fuera del área. Su tanto, y la solidez defensiva del Getafe a lo largo de la segunda parte, evitaron el descenso del conjunto madrileño que, con un gol más en contra, habría descendido. Al final, fue el Betis quien acompañó al Numancia y al Recreativo de Huelva a Segunda División.

2. El pacto de San Sebastián

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De nuevo, con Míchel en el banquillo, el Getafe volvió a pasar un mal trago. Después de una temporada brillante en la que el conjunto madrileño acabó en la sexta plaza y consiguió un billete europeo, el cuadro azulón afrontó un curso con tres competiciones que acabaron pasando factura.

Míchel tuvo que lidiar con una situación que no era desconocida para él tras el partido antes citado que dirigió ante el Racing de Santander. En esta ocasión, el escenario fue Anoeta y la Real Sociedad, su rival, también se jugaba el descenso.

La penúltima jornada acabó con el Getafe en la decimosexta posición después de ganar 2-0 al Osasuna. Estaba empatado a 43 puntos con el Deportivo y uno por encima del Zaragoza, el primero en descender. Osasuna, Real Sociedad y Mallorca, con 44 puntos, también iban a vivir una jornada de infarto.

El encuentro entre Real Sociedad y Getafe comenzó sin pacto alguno porque cualquier resultado podía descender a alguno de los dos. El Getafe cogió el mando del partido y, por medio del argentino Daniel "Cata" Díaz se adelantó en el marcador en el minuto 9. El 0-1 se mantuvo hasta el 79, cuando Paco Sutil empató. En ese momento, y con la derrota por 0-2 del Deportivo frente al Valencia, ambos eran equipo de Primera.

Entonces, comenzó "el pacto" de San Sebastián. Todos los jugadores sobre el campo comprendieron que con ese punto los dos equipos se salvaban. Por eso, los minutos fueron pasando sin ocasiones hasta que todos acabaron contentos y en Primera División. El Getafe, había superado su segunda final.

3. La mano salvadora de Julio César

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Una lesión de Miguel Ángel Moyá obligó al Getafe a fichar a un portero en el mes de marzo de la temporada 2013/14. El club decidió adquirir los servicios de un brasileño, Julio César, que acabaría salvando a la entidad madrileña en el día más agónico que ha vivido en toda su historia.

Como la primera vez, el entrenador que dirigió el partido decisivo no fue el que comenzó el curso. En esta ocasión, fue Cosmin Contra, tras sustituir en el cargo a Luis García, quien se encargó de salvar al Getafe. Lo hizo en Vallecas, frente al Rayo, tras ganar 1-2 y después de vencer 1-0 al Sevilla y empatar 2-2 en el Camp Nou en las dos jornadas anteriores.

El Getafe llegó a Vallecas en la decimosexta posición a tres puntos de Osasuna, último equipo que iba a descender si no cambiaban las cosas en la última jornada. Los navarros, en la jornada 38, hicieron su trabajo, ganaron 2-1 al Betis y durante muchos minutos soñaron con la salvación.

Aunque el Getafe comenzó marcando con un golazo de Ciprian Marica en la primera parte, el empate Trashorras, en el minuto 65, dejó a los hombres de Contra a un gol del descenso. A lo largo de 25 minutos el Rayo asedió a su rival y, en el 90, se salvó de milagro. El culpable fue ese portero semidesconocido que llegó en marzo.

Un remate de cabeza de Leonel Galeano, a menos de un metro de la portería, lo salvó Julio César con una mano espectacular. En la siguiente jugada, un penalti sobre Sammir transformado por Marica acabó con la tercera agonía del Getafe. Osasuna descendió y Julio César no siguió en el club. Se marchó al Fluminense. Juan José Lahuerta

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