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Piqué y la conjura de los tontos

10/10/2016 - 13:45
Gerard Piqué, en rueda de prensa. Imagen: Getty.

No son cuatro gatos. No están solo en Twitter. Probablemente compartan de vez en cuando mantel, parentesco y/o grupo de Whatsapp con usted. En la noche del domingo movilizaron los tanques y llamaron a filas: Piqué jugaba con una camiseta sin ribetes rojigualdas, quebrando uno de sus mandamientos irrenunciables, el concepto tan belicoso y ambiguo de la españolía.

Ellos saben que en el fondo Piqué desea que pierda esa Selección por la que se ha dejado los morros y la paciencia. Ellos saben que sus continuas declaraciones de amor a 'La Roja' son una cortina de humo. Ellos saben que detesta cualquier símbolo del combinado nacional, por mucho que vista a sus hijos con ellos sin tener la necesidad de hacerlo. Ellos saben que su reconocimiento de la legitimidad de un pueblo para decidir su pertenencia a una nación es un ataque frontal, una herejía. Ellos saben que es el elemento a tumbar. Y lo han conseguido.

Con la renuncia de Piqué a seguir defendiendo la camiseta de la Selección se va el mejor central del fútbol mundial en la actualidad, y a cambio llegan varias certezas. Tanto con la marcha como con las llegadas, el cielo se cubre de nubes.

El 'affaire Piqué' se consolida como un ejemplo (y muy representativo) más que añadir a todos aquellos que significan a una raza de la que España jamás se desprenderá, pues parece que los produce en cadena: los tontos. Faltos o escasos de entendimiento o razón, que dice el diccionario de la Real Academia Española. Esa gente que mira con desconfianza y carga con violencia verbal sobre todo lo distinto, que dispara sin preguntar a lo que se sale de su discurso. Los que entienden la libertad de pensamiento y acción como un libertinaje imposible. No son cuatro. Y hacen ruido.

Ahí están, estimulados a la enésima potencia por una prensa que les sirve, en una especie de círculo vicioso con culpas repartidas, el material con el que defender sus tesis de cruzados. Son la herencia de un pasado terrible en el que la cultura, la apertura de miras y los libros fueron bienes innecesarios.

Un desprecio a la pluralidad que se mantiene en el tiempo y que aunque tape otros factores a tener en cuenta se consolida como uno de los grandes problemas en nuestra sociedad. El de los intolerantes, que lo mismo cargan contra un jugador de fútbol como lo hacen ante un ciudadano de Gavá (o de Hernani, o de Sanxenxo) que desea que su opinión simplemente sea respetada y  tomada en cuenta. Reminiscencias de la España de mantilla y rosario.

La de Piqué fue una batalla más, y esta victoria les carga de razones para seguir lanzando sus diatribas. Por eso es una noticia tan negativa la renuncia del hastiado futbolista: es la victoria de los intolerantes. La victoria de los tontos. Porque, al margen del resto (y no por ello carentes de importancia) de problemas que salen a la superficie en lo ocurrido con el jugador, estas conjuras se nos aparecen, disimuladas en la mentirosa forma de debates futbolísticos, como uno de los grandes males de nuestra sociedad.


Comentarios 5

#1
12-10-2016 / 11:46
Que se yo
Puntuación 17

Esta es la España que se criminaliza a una persona por recortar las mangas de una camiseta y se vota a un partido que ha recortado los beneficios sociales y culturales de todo el país, riéndose de TODOS los españoles con sus actuaciones corruptas.

¡Ay España!

#2
14-10-2016 / 07:41
No te enteras
Puntuación 6

Es la España que justifica una ruptura del pais porque cuatro mangantes sin ideología política se ha colado en partidos democráticos para robar.

#3
17-10-2016 / 12:21
das
Puntuación 2

pues yo cre oque piqye se lo ha buscad osolito, el es un jugador de futbol y nada mas no se porque tiene que estar siempre hablando y dando la nota, el lo que tiene que hacer es jugar al futbol, para hablar de politica no se le paga.

bocazas!!Q

#4
18-10-2016 / 11:58
eso
Puntuación 0

El tonto no son los que pitan: el tonto es el que se pone en temas políticos cuando lo único que se le pide es darle a la pelota.

Mezclar deporte y política es lo que conlleva.

Está claro que Piqué tiene todo el derecho del mundo a decir lo que piensa. Como los que le pitan. Libertad de expresión para todos, no?

#5
20-10-2016 / 06:22
ASí ESTí ESPAÑA...
Puntuación 0

Pobre país aquél en el que cortar las mangas de una camiseta tiene más delito que recusar a una Juez que instruye una causa sobre discos duros y sustituirla por otra que es afín a los intereses del Partido.











No ha sido posible realizar el purgado