Leo Messi no tiene claro si quiere continuar en el FC Barcelona. De hecho, en julio, la decisión que tomó el argentino era rotunda: no continuará en el Camp Nou más allá de junio de 2018, fecha en la que termina su contrato con los blaugrana. Sólo una llamada de Josep María Bartomeu ha convertido la certeza de aquella decisión en una duda que, con todo, no inclina la balanza de los hechos hacia su continuidad. Por ahora, el cinco veces Balón de Oro prefiere dejar en el aire la decisión y esperar, casi, casi, hasta el último segundo. Y si la decisión es negativa, si decide irse, su destino estaría ya muy definido: el Manchester City
La noticia la revela el diario Marca. Después de los problemas judiciales que ha tenido la familia y de la condena contra él y su padre por delito fiscal, Messi decidió en verano que no seguiría en el Barça, que no renovaría. Se lo dijo a su padre y éste comunicó la decisión a Bartomeu. En esa conversación Jorge Messi incluso dejó abierta la puerta a una posible marcha antes de tiempo, es decir, el verano que viene.
Bartomeu pidió calma, reflexión y aclaró: si Messi se quiere ir, su precio es de 250 millones, el valor de su cláusula.
Esta última afirmación fue más una aclaración que una amenaza. El deseo de Bartomeu es, por encima de todo, que Messi se quede. Por eso pidió prudencia. Dijo que hablarían calmadamente y que Messi es algo más que un jugador para el Barça. Es patrimonio culé, y casi de todo del fútbol mundial.
Estas palabras calmaron al jugador, aunque sólo temporalmente. Messi sigue teniendo dudas, lo que se traduce en una ausencia total de prisas por renovar. ¿De qué depende que lo haga? De los tribunales.
Los abogados del futbolista y su padre han presentado un recurso tras ser condenados. Se espera que la decisión tras este recurso se conozca en verano del año que viene. Si se falla en contra de los deseos del jugador, es muy probable que no haya marcha atrás y que Messi decida dejar el Barça ese verano (complicado por el alto valor de su cláusula) o el verano siguiente cuando, ya libre, podrá escoger el destino que desee para pasar sus últimos años como futbolista profesional.