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Análisis de LaLiga 2016-17: claves, nombres, esperanzas y preocupaciones de los 20 equipos de Primera

22/05/2017 - 21:47
  • Un repaso a cada uno de los 20 equipos de Primera
  • Sus mejores y peores jugadores, sus motivos para la ilusión y sus dudas
El Real Madrid celebra su título de LaLiga | Imagen: Reuters

LaLiga 2016-17 concluyó este fin de semana con el título del Real Madrid y los últimos encuentros en juego. Deja de rodar el balón en el torneo doméstico y quedan las conclusiones y el trabajo por hacer. Repasamos las claves y las circunstancias de los 20 equipos, con los nombres más destacados y los objetivos en sus respectivos proyectos.

Alavés (9º)

La sensación: Euforia. Gran año en su vuelta a Primera, salvación tranquila y final de Copa con opción de título. Inmejorable.

El héroe: Fernando Pacheco. Todo lo que no conseguían sus compañeros lo ha frenado él atrás. El auténtico cerrojo del equipo.

La revelación: Theo Hernández. La gran esperanza de futuro del fútbol español. Y aquí también tendría cabida Marcos Llorente.

La decepción: Pocas o ninguna. Si acaso el encaje de algunos de los fichajes extranjeros (Katai, Krsticic, Santos, Daniel Torres o Romero). Tampoco hicieron falta en exceso y algunos seguirán teniendo oportunidades.

La esperanza: El buen trabajo dejado por Pellegrino, que tratará de continuarse en los próximos años, aunque sea con nombres diferentes.

La preocupación: Que la marcha de algunos de sus hombres clave (Theo, Llorente o el propio entrenador) pueda pasar factura.

Athletic (7º)

La sensación: Mal sabor de boca. Perdió el puesto europeo en el último minuto (a la espera de lo que pase en la final de Copa) y el futuro deja cierta incertidumbre.

El héroe: Aritz Aduriz. Con sus 36 años ha vuelto a ser el auténtico ídolo del equipo en ataque, y salvador en muchas ocasiones con sus goles.

La revelación: Kepa Arrizabalaga. Hay portero para muchos años, y eso lo saben en San Mamés. También la irrupción de Yeray Álvarez, ídolo por su gran labor defensiva y cuya recuperación exprés de una grave enfermedad fue la noticia más positiva de la temporada.

La decepción: Quizá Aymeric Laporte. Con su renovación se confiaba en tener un central de primerísimo nivel para mucho tiempo, pero este año ha estado irregular. Toca recuperarle.

La esperanza: Que Lezama sigue dando talentos. Cada año irrumpen varios jugadores de gran nivel en el primer equipo y mientras eso pase no habrá motivo para el desaliento.

La preocupación: No saber si se podrá continuar con la buena línea de los últimos años si se marcha Valverde. Se confía en el Cuco Ziganda como su relevo, pero los resultados nunca le han acompañado.

Atlético (3º)

La sensación: Quieren más. Se sigue estando en la élite tanto en Liga como en Champions, más cerca que nunca de los más altos objetivos, pero falta ese paso extra para consolidarse entre los grandes. Una vez se rozan los éxitos, es difícil no tener ambición por lo máximo.

El héroe: Antoine Griezmann. Pese a sus fases irregulares en la temporada, sigue siendo el mejor del equipo, el factor diferencial. Ojo también a la temporada de Filipe Luis y de Jan Oblak.

La revelación: Stefan Savic. Ha sido un año en el que los nuevos no han aportado todo lo que se esperaba. El montenegrino, en su segunda temporada, ha quitado el puesto a Giménez y demostrado solvencia en la zaga.

La decepción: Los delanteros. Gameiro fue un desastre a la altura de Mandzukic o Jackson Martínez, Torres está lejos de una mejor versión que queda cada vez más atrás en el tiempo, y Correa, aún dejando grandes detalles, necesita más solidez e inteligencia en su juego.

La esperanza: Que sigue el Cholo, que los 'clásicos' están más comprometidos que nunca, que se rema en grupo hacia la conquista de la ansiada Champions y que la llegada al Wanda Metropolitano debería suponer un empujón al club en todos los aspectos.

La preocupación: Existen dudas sobre si se perderá la mística y el empuje del Calderón. Además, los veteranos van sumando años... Y por supuesto, falta un nueve.

Barcelona (2º)

La sensación: Tristeza. Se ha perdido LaLiga y la Champions, además de la sensación hegemónica de los años anteriores. La 'MSN' por sí sola no vale para seguir ganándolo todo.

El héroe: Leo Messi. Sigue siendo el líder del equipo, el que saca las castañas del fuego en las situaciones comprometidas y el hombre que debe comandar el proyecto los próximos años.

La revelación: Samuel Umtiti. Perfectamente acoplado al centro de la defensa desde el primer día. Y no es un puesto fácil. Otros como Mathieu o Mascherano cada día sufren más ahí, Bartra se vio obligado a salir... El francés parece llamado a cubrir el hueco que dejó en su día Puyol.

La decepción: Paco Alcácer. Muy flojo papel del delantero que estaba llamado a complementar a la 'MSN' en las situaciones en las que el equipo necesitase un extra ofensivo. Seis goles en Liga y uno en Copa no son suficientes.

La esperanza: Se sigue teniendo la mejor delantera del mundo y se confía que el nuevo técnico dé aires nuevos a un equipo que por nombres debe pelear todos los años por todos los títulos.

La preocupación: Iniesta sigue cumpliendo años y eso no es una buena noticia. El equipo tiene un hueco ahí y otro en los laterales. El nuevo entrenador tiene trabajo por delante...

Betis (15º)

La sensación: Descontento. No ha funcionado ninguno de los proyectos desde la marcha de Pepe Mel, el club parece sin rumbo y la directiva no parece arreglarlo. Se van dando bandazos y la afición cada vez lo tolera peor.

El héroe: Dani Ceballos. Incluso con su falta de constancia en algunos momentos, pero es el que más ilusiona a la afición por ser producto de la cantera y por sus dosis de brillantez.

La revelación: Riza Durmisi, y por intentar encontrar un motivo para creer. Cierto es que llegó sin mucho ruido y se ha consolidado en el once dando cierta fiabilidad.

La decepción: Tonny Sanabria. Se esperaba mucho del joven delantero paraguayo, que venía de hacer un buen año en el Sporting y que sólo ha aportado cuatro goles en LaLiga.

La esperanza: Por nombres, el equipo tiene lo suficiente para mejorar el sitio en el que está. A poco que se acierte con un puñado de fichajes, debería venir algo positivo.

La preocupación: Que no se sabe cuál es el proyecto que quiere el club y que Rubén Castro, el hombre que ha salvado al equipo durante años, enfoca la parte final de su trayectoria.

Celta de Vigo (13º)

La sensación: Se pudo hacer historia. Se llegó en Europa donde nunca se había estado, se vivieron noches mágicas, pero no se culminó el trabajo.

El héroe: Iago Aspas. Cada año mejora sus números. Sigue siendo el auténtico líder del equipo, aunque ha llegado algo agotado a un final de temporada con muchos partidos.

La revelación: Pione Sisto. Con sólo 22 años ha demostrado que hace cosas de las que el resto no son capaces. Le falta consistencia, pero promete grandes cosas.

La decepción: La directiva. La afición quiso un esfuerzo por retener a Berizzo que nunca llegó. Además, planea la tensión por la opción de abandonar Balaídos en un futuro y trasladarse a un municipio cercano. Demasiada incertidumbre.

La esperanza: Que se ha construido uno de los mejores bloques de la historia del club y que se debe continuar con el trabajo acometido. Ya hay además un fichaje confirmado (Maxi Gómez) y se prevén más refuerzos de nivel.

La preocupación: La dificultad de acostumbrarse a la vida después de Berizzo. Ha sido uno de los mejores técnicos de la historia del club. Su sucesor lo tendrá complicado.

Deportivo de La Coruña (16º)

La sensación: Inquietud. Se ha visto a un equipo sin alma, desidia en muchos jugadores... La salvación ha llegado con una cifra de puntos excesivamente baja. En el club son conscientes de que otro año hubieran bajado...

El héroe: Florin Andone. De los pocos que han demostrado verdadero compromiso con el club. Sus goles además han dado puntos cruciales.

La revelación: Guilherme. Uno de los que ha sostenido al equipo. Es de esperar que se ejerza la opción de compra tras su cesión procedente del Udinese.

La decepción: Marlos Moreno. Llegó cedido por el Manchester City tras brillar en el Atlético Nacional campeón de la Copa Libertadores y apenas ha mostrado nada para ilusionarse.

La esperanza: Que Pepe Mel no suele fallar en sus proyectos y que si ha aceptado continuar es porque ve buenos mimbres para reflotar la situación.

La preocupación: Haber estado demasiado cerca de caer a Segunda y que cueste ver en la práctica los cambios que permitan seguir creciendo.

Eibar (10º)

La sensación: Sigue haciendo historia. De ser un club pequeño a haberse consolidado en LaLiga. Segunda temporada seguida sin sufrimiento para alcanzar la salvación. No se puede pedir más.

El héroe: Pedro León. El murciano volvió a la mejor versión de sí mismo, aquella que deslumbró en el Getafe antes de su llegada al Real Madrid. Estelar.

La revelación: Sergi Enrich. Ni siquiera le afectó el escándalo en el que se vio inmerso a mitad de temporada. Él siguió a lo suyo, marcar goles. Una de las irrupciones de LaLiga.

La decepción: Ninguna. Si acaso, como llegó a reconocer Mendilibar a mitad de temporada, la falta de gol de Takashi Inui (lo hace todo bien, pero falla de cara a puerta). Claro, que en la última jornada en el Camp Nou metió dos...

La esperanza: Las bases están sentadas y no hay por qué no confiar en mantener la actual posición cómoda... o incluso en mejorar.

La preocupación: Este verano hay unas elecciones a la presidencia del club con un ambiente algo enrarecido. Lo que salga de ahí marcará en parte el futuro.

Espanyol (8º)

La sensación: Se está construyendo algo grande. Quique Sánchez Flores ha cuajado una buena temporada, los dueños prometen grandes inversiones económicas e incluso se ha marcado desde los despachos jugar la Champions como objetivo a medio plazo. ¿Por qué no?

El héroe: Gerard Moreno. No todos los equipos de media tabla tienen un delantero que les asegure más de una docena de goles por temporada. Sin grandes estridencias se ha convertido en uno de los máximos goleadores españoles de LaLiga.

La revelación: Aarón Martín y Marc Navarro. Dos canteranos a los que Quique dio la alternativa sin ninguna experiencia en la élite y que se han consolidado en el once titular.

La decepción: Álvaro Vázquez. Volvía a su casa cuatro años después y ha cuajado un año nefasto, plagado de lesiones y sin llegar a marcar un solo gol.

La esperanza: Que el proyecto es continuista, que habrá una importante inversión de dinero y que Quique Sánchez Flores es un entrenador fiable.

La preocupación: El riesgo de que sus jóvenes irrupciones (Aarón, Navarro, Marc Roca) puedan tener ofertas y decidan abandonar el barco.

Granada (20º)

La sensación: Hundimiento. No funcionó nada y las últimas jornadas, con Tony Adams, fueron de auténtico sainete. Colista y sin alma. Toca reinventarse.

El héroe: La afición. La única que siguió partido tras partido animando a unos jugadores que estuvieron muy por debajo de lo esperado.

La revelación: Andreas Pereira. No es que brillase de manera consistente, pero el Manchester United considera provechosa su cesión. De los pocos que han crecido.

La decepción: Casi todos. Samper, Carcela, Vezo, Cuenca, Ponce... La lista es interminable. No se salva casi nadie.

La esperanza: Que alguien ponga cabeza en la confección del nuevo proyecto y que lleguen jugadores que se identifiquen con el club para evitar repetir errores.

La preocupación: Que la base actual es casi nula, que no existe compromiso y que empezar de cero en Segunda nunca fue tarea fácil.

Las Palmas (14º)

La sensación: Horrible segunda vuelta. De ser la revelación de LaLiga al inicio a terminar como un vestuario descompuesto y con una compleja lucha de egos.

El héroe: Roque Mesa. Identificación con los valores de la casa, talento en la medular y de los pocos que no han generado grandes conflictos ni han bajado en exceso su nivel.

La revelación: Michel Macedo. Al principio de LaLiga su nivel fue espectacular. En primavera tuvo lesiones y su ausencia coincidió con que el equipo empezó a bajar.

La decepción: Jesé. Volvió en enero como el hijo pródigo y prácticamente no dejó detalles para la ilusión de su afición. No fue ni la sombra de lo que prometía con el Real Madrid.

La esperanza: La acumulación de talento que se ha conseguido en la plantilla, y la idea de que tras Setién llegue algún técnico que consiga la disciplina necesaria.

La preocupación: Que si no se frenan los problemas observados en los últimos meses, el equipo puede irse a pique con gran facilidad.

Leganés (17º)

La sensación: La salvación es su Champions. Primer año en Primera y objetivo cumplido, además de una extraordinaria comunión club-equipo-afición que es la envidia de todos los modestos de LaLiga.

El héroe: El grupo. Se podría destacar el talento de Szymanowski, el buen hacer en la portería de Serantes y luego de Herrerín o el liderazgo de Mantovani. Todos lo hicieron posible.

La revelación: Siovas. No por ser el más joven ni el menos experimentado (al contrario, venía de Olympiacos y había jugado alto nivel). Más bien la clave fue su inesperada irrupción en enero, su carácter contagiado a la grada e incluso algunas inesperadas perlas de calidad en un central de su envergadura y su físico.

La decepción: Alberto Bueno. Llegó en enero desde el Granada y demostró su bajón de nivel que le hace estar muy lejos de aquel que marcó goles en la cantera del Real Madrid o que deslumbró hace un par de años con el Rayo.

La esperanza: La ilusión generada en la masa social del club, el espíritu de equipo que ha dado puntos y la nueva forma de hacer las cosas demostrada en sus oficinas. Con todo eso se puede prolongar el sueño de Primera.

La preocupación: Que sigue faltando un nueve y que ficharlo es realmente caro. Y que si no se consigue, el sufrimiento seguirá estando asegurado.

Málaga (11º)

La sensación: Bien, pero se esperaba más. Se llegó a vender el objetivo de regresar a Europa. Quizá faltaba algo en la plantilla para alcanzarlo, pero hubo buenos momentos de fútbol y un gran final de temporada.

El héroe: Sandro. Tras no triunfar en el Barça, buscó empezar de cero y se ha ganado una reputación que hace que le quieran equipos grandes. No sería extraño verle el próximo año en la Champions. El Atlético le quiere.

La revelación: Javi Ontiveros. Recién salido de la cantera y con menos de veinte años, dejó momentos para el recuerdo y goles de esos que sólo marcan los cracks. Por hacer, pero muy ilusionante.

La decepción: Adalberto Peñaranda y José Rodríguez. Dos hombres que en su momento prometieron grandes cosas y que han pasado prácticamente inadvertidos durante la temporada.

La esperanza: Que Míchel ha demostrado ser capaz de liderar un gran proyecto, que incluso juegue bonito, y que los jóvenes, más los que estén por salir de su prolífica cantera, auguran nuevas alegrías.

La preocupación: Que se pueden ir hombres clave como Sandro, Camacho o Llorente (más los líderes del vestuario, Duda y Weligton) cuya ausencia puede ser importante y difícil de reemplazar.

Osasuna (19º)

La sensación: No había equipo para más. Se subió demasiado pronto, y el paso por Primera ha sido angustioso, con gente de poca experiencia.

El héroe: Sergio León, aunque estaba demasiado solo en ataque. Sus goles fueron casi el único motivo para la ilusión. Este verano se marchará (previsiblemente al Betis), pero probablemente Kenan Kodro pueda ocupar su sitio en Segunda.

La revelación: Kenan Kodro. Para ser su primer año en Primera y no ser titular indicutible en un equipo con tantas limitaciones, siete goles no es mal bagaje para el hijo de Meho Kodro. El año siguiente debe ser clave para él.

La decepción: Emmanuel Riviere. Que un hombre con experiencia en Mónaco y Newcastle llegue a Osasuna y muestre desde el principio un nivel tan paupérrimo es preocupante. Ni un gol en todo el año.

La esperanza: Que en Segunda es más fácil rearmar el proyecto, con mucha gente de la casa implicada con el club y todos con algo más de experiencia. Toca acertar con el entrenador.

La preocupación: Que la cara mostrada durante gran parte de la temporada fue excesivamente negativa, con muy bajo nivel defensivo y regalando partidos a los rivales. Eso debe frenarse con urgencia.

Real Madrid (1º)

La sensación: Campeón y dominador. Ha sido el mejor equipo durante la temporada, tiene un once titular de estrellas y un fondo de armario que ha demostrado ser de élite. El objetivo principal era reconquistar LaLiga y se ha logrado. Era el camino a seguir.

El héroe: Cristiano Ronaldo. Incluso con rotaciones, el Balón de Oro ha demostrado que sigue siendo capaz de optar a todos los premios individuales con sus extraordinarias actuaciones. Además, ha llegado a final de temporada mejor que nunca. Permitir a Zidane dosificarle fue un acierto absoluto.

La revelación: Nacho Fernández. Partía como el eterno suplente y ha acabado entrando entre los jugadores con más minutos de la temporada. Ya no es sólo 'el canterano que siempre cumple', ahora es un miembro más de pleno derecho de la plantilla campeona.

La decepción: Fabio Coentrao. Un hombre de su experiencia no puede permitirse el papel realizado. Volvió de la cesión al Mónaco con físico de exfutbolista y apenas ha tenido un puñado de partidos. Probablemente aquí terminó su paso por la casa blanca.

La esperanza: Que con un grupo tan grande y de tanto nivel, seguir peleando por todos los títulos llegará solo. Además, hay jugadores como Marco Asensio en los que se confía como futbolistas de élite mundial que comanden el juego del equipo durante muchos años.

La preocupación: Que la eterna psicosis en la que vive el Real Madrid en cuanto se pierde algún título pueda generar nerviosismo, inquietud y voluntad de cambios en las altas esferas del club.

Real Sociedad (6º)

La sensación: Subidón en el último instante. Meterse en Europa en el descuento del último partido y quitando la plaza al eterno rival ha dejado un buen sabor de boca en un año de sensaciones positivas, pero de ciertos altibajos.

El héroe: Juanmi Jiménez por su gol decisivo en el último minuto y Asier Illarramendi por completar una temporada de altísimo nivel que incluso le hizo ser llamado por Lopetegui para la selección.

La revelación: Álvaro Odriozola, por llegar desde la cantera sin experiencia y establecerse con numerosas titularidades y juego más que solvente en la recta final de temporada. Mikel Oyarzábal merecería cierta distinción si hubiera tenido más gol...

La decepción: Esteban Granero y Sergio Canales. Dos exmadridistas que han quedado relegados a la eterna suplencia en el equipo. El segundo no ha jugado del todo mal los minutos que ha tenido, pero la falta de continuidad es un gran lastre.

La esperanza: Seguir creciendo bajo la batuta de un técnico como Eusebio, con unas ideas que han calado bien en la plantilla, parece factible.

La preocupación: Que si no llegan refuerzos pueda pesar la acumulación de partidos la próxima temporada con las tres competiciones.

Sevilla (4º)

La sensación: Se creyó en algo tan grande que el año acabó con una leve decepción. En Champions queda la sensación de que se debió ganar al Leicester, y en LaLiga el cuarto puesto sabe a poco tras pelear casi todo el año por la cabeza de la tabla.

El héroe: Vitolo. El más decisivo, el más constante, el que menos se vino abajo en la recta final. Otros como N'Zonzi o Mudo Vázquez deslumbraron en parte de la temporada, pero acabaron cayendo. Y Mariano también fue un seguro, pero tuvo menos influencia.

La revelación: Pablo Sarabia. Sin ser un titular fijo en el once, aportó minutos de calidad en su primer año en el club siendo de los más jóvenes de una plantilla de cierta veteranía. Buena cifra de goles además.

La decepción: Ganso. Casi inédito en su primer año en el fútbol europeo salvo por su doblete al Granada. También Kranevitter, que no mostró los motivos por los que confió en él el Atlético. Y en el tramo final de temporada, un Nasri que dimitió.

La esperanza: Se mostraron grandes cosas en la primera mitad de temporada que hicieron creer que se puede pelear con los grandes. Toca confiar en rescatarlas.

La preocupación: Las dudas del tramo final de temporada y la incertidumbre sobre si el nuevo técnico será capaz de sacar lo máximo de un equipo cuyas expectativas están muy altas.

Sporting (18º)

La sensación: Se acabó un proyecto. Sólo dos años duró el ciclo en Primera. Se estuvo muy cerca, pero se acabó bajando. Vuelta a empezar, y eso nunca fue fácil en El Molinón.

El héroe: Carlos Carmona y Burgui. El primero aportó los goles que hicieron que el equipo no bajase los brazos antes, y el segundo los mejores momentos de juego vistos este curso en Gijón.

La revelación: Jorge Meré. Se espera mucho de un jugador llamado a vestir algún día la camiseta de la selección española. Con sólo 20 años ha sido titular fijo. Habrá que ver si su futuro pasa por seguir en Segunda.

La decepción: Jean-Sylvain Babin y Fernando Amorebieta. Llegaron para liderar el centro de la defensa y se mostraron ambos extremadamente lentos, muy lejos del nivel requerido en un equipo de Primera.

La esperanza: En Segunda habrá más oportunidad para dar minutos a los jóvenes de Mareo, y eso siempre ilusiona a la parroquia sportinguista.

La preocupación: Toca iniciar un nuevo proyecto, y eso no será fácil si todas las partes (directiva, nuevo entrenador y jugadores) no reman en una misma dirección.

Valencia (12º)

La sensación: Alivio tras algo que pudo ser peor. Durante más de media Liga se vio el descenso como una opción real. Al final, al menos, no se sufrió.

El héroe: Voro. No funcionó el equipo con Ayestarán ni con Prandelli, y tuvo que volver el de siempre a hacerse cargo del banquillo y dar algo de normalidad al club.

La revelación: Carlos Soler. Cuando el equipo más lo necesitaba, Prandelli hizo debutar a un chaval que pronto demostró estar llamado a liderar la medular del equipo.

La decepción: Aymen Abdennour. Dos años lleva en Mestalla y ya nadie cree en su capacidad de aportar algo a la zaga valencianista. Incluso Mangala, con notables carencias, lo hizo bastante mejor que él.

La esperanza: Que repetir el mal papel de este año es casi imposible, que parece que se va instalando algo de normalidad en todos los estamentos del club y que Peter Lim y su gente van dándose cuenta de que no valen ciertos experimentos.

La preocupación: Seguir en la línea de esta temporada puede suponer perpetuar una mediocridad siempre temida en Mestalla. Y fichar caro y sin cabeza no servirá. Toca sentarse a pensar el nuevo proyecto. Marcelino está ante el mayor reto de su carrera.

Villarreal (5º)

La sensación: Lo mejor que se podía. Se empezó el año con el sobresalto del adiós de Marcelino y la eliminación de la Champions, pero Escribá acabó llevando bien al grupo hasta situarlo en la zona noble de LaLiga.

El héroe: Manu Trigueros. Ya no hay dudas sobre un hombre que puede liderar la medular de grandes equipos. Con él y Bruno, la máquina funciona.

La revelación: Roberto Soriano y Nicola Sansone. Dos hombres con trayectorias paralelas. Italo-germanos con pasado en la cantera del Bayern, llegados este verano al club sin tener gran cartel en España y consolidados rápidamente en el once.

La decepción: Alexandre Pato y su temprana marcha a China cuando empezaba a deslumbrar. Y además, Rafael Santos Borré, un hombre que ha estado muy por debajo de las expectativas y cuyo futuro el Atlético de Madrid tendrá que decidir...

La esperanza: Que tras la buena labor realizada, y si no ocurre nada inesperado, Fran Escribá podrá trabajar desde la pretemporada y tener el equipo más a su medida para el próximo curso.

La preocupación: Que en muchos momentos de la temporada ha faltado gol. Bakambu ha tenido lesiones, Soldado ha estado irregular, Adrián está lejos de su nivel del Atlético y Pato y Santos Borré no han aportado casi nada.


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