Fútbol

Un decepcionante Real Madrid pasa a octavos de Copa ante un dignísimo Fuenlabrada

  • Triste empate de los blancos, retratados por los de Calderón
  • La segunda línea volvió a estar por debajo de lo exigido
  • La entrada de Bale revolucionó a un equipo que se dejó empatar

El Real Madrid consiguió el pase a los octavos de final de la Copa del Rey al empatar con el Fuenlabrada (2-2) en la vuelta de dieciseisavos en un partido en el que los blancos dejaron mucho que desear como bloque hasta la entrada de Gareth Bale, de vuelta tras dos meses de lesión y en el que estuvieron por debajo del marcador más de media hora para después quedarse sin la victoria final por un gol de Álvaro Portilla.

Un trallazo de Luis Milla que dejó en evidencia a Keylor Navas puso el 0-1 en el luminoso. Era el minuto 25, pero antes el equipo de Calderón ya se había mostrado en ataque, con dos ocasiones clarísimas de Mateus y Fraile. El Real Madrid, con canteranos pero con jugadores de nivel como el ya citado 'tico', Nacho, Theo, Ceballos o Kovacic, se fue al descanso entre los pitidos de un Santiago Bernabéu que le abroncó por su timorata primera mitad.

El balance en los primeros 45 minutos: muchas dudas en defensa y dos disparos de Franchu, muy activo en la zona de ataque. El resto fue prácticamente anecdótico.

A la vuelta de vestuarios, el Fuenlabrada insistió y a punto estuvo de llevar el miedo a parámetros poco habituales en Concha Espina, con un cabezazo de Fraile que paró Navas y otro del 'Cata' Díaz que repelío el larguero. A milímetros del gol, ahí se quedó el empuje del Fuenlabrada: apareció Gareth Bale...y lo aprovechó Mayoral.

El galés salió en el 61' y colgó su primer balón al minuto siguiente, un regalo a la cabeza del '21', que picó en exceso y recibió la ayuda del efecto para que el bote de la pelota la mandara al fondo de las mallas. En menos de diez minutos, el canterano completaba su doblete y sentenciaba al 'Fuenla' haciéndose con un rechace originado por Bale y anotando con la zurda a puerta vacía.

Cuando al menos se daba por hecho la victoria, un premio estético más que moral, el Fuenlabrada decidió que su rival no merecía tan distinción, y en un desbarajuste defensivo de los locales, Álvaro Portilla puso el 2-2 definitivo para, al menos, evitar el injusto sabor de la derrota.

Sin brillo, con motivos para la autocrítica, el Real Madrid dejó el sueño del Fuenlabrada en simplemente eso, un sueño. Pero, si quieren seguir en pie cuando lleguen las curvas del torneo del K.O., los de Zinedine han de mejorar. Mucho.

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forum Comentarios 2

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peka
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Que devuelvan los coches ...

Puntuación 2
#1
Carlos Baute
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Anda niña, mueve mueve tus caderas, con ese pasito déjate llevaaarrr, tu me vuelves con esa manera...mamasita que tu tienes de bailar.

Te quiero ver bailar, te quiero ver gozar, moviendo las caderasss!!!

Puntuación 0
#2