Fútbol

La paradoja de Neymar que puede salvar a Emery del despido del PSG

  • Si el PSG pasa en Champions, se reforzará mucho su posición en el banquillo
  • Sin Neymar, el entrenador estará más liberado para hacer un equipo a su gusto
  • Si el PSG cae eliminado, siempre le quedará al excusa de la ausencia de Neymar
Unai Emery durante el partido de ida de octavos de la Champions en el Bernabéu. Imagen: Reuters

Unai Emery tiene en la lesión de Neymar un gran problema. Es una cornada con varias trayectorias. Por un lado, el problema obvio de su ausencia frente al Real Madrid con un 3-1 en contra. Por otro, el problema de qué hacer con el futbolista. Mientras el club quiere arriesgar para que esté listo cuanto antes, el jugador pretende operarse para estar sí o sí en el Mundial. Un galimatías del que, cosas del fútbol podría salir reforzado el entrenador de Fuenterrabía. Es la paradoja de un asunto que, gestionado con pericia, puede salvarlo en la complicada jungla que se ha convertido el París Saint-Germain (PSG).

Porque Emery, a día de hoy, está más fuera que dentro del Parque de los Príncipes. Por la capital gala llevan tiempo afilando la guillotina. La temporada pasada ya pusieron su cabeza sobre el armazón tras la histórica remontada del Barça.

Pero sorprendentemente, Nasser Al-Kelaïfi, el presidente del PSG, la retiró y le dio la confianza de un segundo proyecto, esta vez liderado por Neymar. Sin embargo, el resultado de la ida de octavos de la Champions hace peligrar (y mucho) su continuidad. No gustó el resultado ni cómo gestionó el partido el entrenador español.

Una remontada en la vuelta le daría opciones de continuar. Sin Neymar parece muy difícil conseguirlo, pero Emery, un técnico amante de la pizarra, podría aprovechar esta ausencia para gestar un equipo más a su imagen y semejanza.

Sin el condicionante de tener que usar sí o sí a su espectacular tridente, el entrenador puede tirar de inventiva y gestar un once competitivo, que domine más en la medular (el 4-3-3 da facilidades de gobierno al contrario) sin perder peligro.

Di María, el posible sustituto de Neymar, es también un futbolista de tronío. Como Mbappe, que no estaba en el 4-0 que el PSG le metió al Barça la temporada pasada. Por la cabeza de Emery debe estar pensar que si entonces pudo conseguirlo, por qué no ahora.

Lograrlo lo reforzaría por partida doble porque él y sólo él se llevaría el mérito. Una remontada con Neymar en el campo le robaría protagonismo. Sin el brasileño, es una cosa distinta. Por eso este duelo ante el Real Madrid es una oportunidad magnífica para Emery. Tiene mucho que ganar y poco que perder.

Incluso en caso de caer eliminado, la ausencia de Neymar podría ser un escudo para el preparador. Siempre le quedará la excusa de afirmar que no tuvo opciones para la remontada por no contar con su mejor futbolista. No es asunto banal. Si la imagen en ese encuentro es buena, una eliminación podría no suponer la condena para Emery, entrenador muy valorado en los despachos del equipo galo por su gestión de los egos que dominan el vestuario parisino.

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