Fútbol

El Barça juega en Roma con el riesgo de reventar a Messi y Busquets

  • El delantero sigue con molestias pese a las que no ha descansado
  • El mediocentro tendrá que jugar infiltrado por segunda vez en una semana
Messi charla con Suárez durante el entrenamiento del Barça en Roma. Imagen: Reuters

En una eliminatoria, un 4-1 en la ida es un resultado suficientemente holgado para no afrontar la vuelta intranquilo. Más si el autor de la goleada en ese primer partido es el FC Barcelona. Pero de la mano de Valverde, la prudencia inunda todos los estamentos del club catalán. El 'Txingurri' no se fía. Por eso usará a los mejores. Incluidos Messi y Busquets.

Los dos andan tocados y su presencia en el once de esta noche en el Olímpico de Roma (aquí puede consultar horario y cómo ver el partido) es un riesgo. Un riesgo elevado. Un riesgo serio.

Busquets, por ejemplo, jugará infiltrado, informa el diario As. No es novedad. Ya hace una semana el mediocentro jugó tocado el duelo de la ida. Así sigue. Renqueante de su lesión (una fractura en el pie derecho), la misma que le impidió jugar el pasado sábado frente al Leganés.

Contra los madrileños Rakitic y André Gomes jugaron en el doble pivote y rindieron a buen nivel. Pero Valverde, cauto como es él pese al 4-1 de la ida, no quiere arriesgar con el marcador... y arriesgará con Busquets pese a reconocer que sigue tocado. Que aún le duele.

Con Messi el asunto es más delicado no porque su lesión sea más grave, sino porque es Leo Messi. Las molestias en los isquiotibiales que tuvo el argentino y que le impidieron jugar durante el parón de selecciones también perduran. El '10' fue suplente contra el Sevilla, jugó de inicio contra la Roma y, contra todo pronóstico, fue titular y lo jugó todo ante el Leganés.

Argumentó Valverde que no le venía mal seguir compitiendo. Que no se le cortara el ritmo. Que todo estaba bien y que no había motivos para preocuparse. Pese a ello, en el seno del Camp Nou confirman que el futbolista anda tocado. Que no está al 100% de sus facultades físicas y que, pese a no necesitar del tratamiento agresivo de Busquets (al argentino no habrá que pincharlo ni nada parecido), el riesgo de una lesión existe.

Pero Valverde apostará por él en un escenario que gusta al argentino para tratar de tumbar a un rival que ya está grogui tras el resultado de la ida, pero del que el técnico blaugrana no se fía hasta el punto de arriesgar a dos de sus puntales. A dos de sus (casi) insustituibles.

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