Fútbol

El gran problema que las aficiones de Real Madrid y Atlético tendrán que superar para viajar a la Supercopa

  • El Lilleküla Stadium de Tallin (Estonia) tiene un aforo de 10.340 localidades
  • Los clubes recibirán 2.000 entradas que deberán repartir en su organigrama
El estadio de San Siro en Milán tuvo un aforo de 80.000 localidades para la final de 2016. Imagen: Reuters.

Real Madrid y Atlético de Madrid se verán las caras este verano en una nueva lucha europea, esta vez por la Supercopa de la UEFA que enfrenta al ganador de la Champions League con el de la Europa League. Pero lejos de ser una fiesta de las aficiones madrileñas como ocurrió con Lisboa y Milán, en esta ocasión 'vikingos' e 'indios' lo tendrán complicado si quieren ver el partido en directo.

Uno de los últimos legados que queda de la presidencia de Michel Platini al frente de la UEFA es el estadio designado para disputar la Supercopa de Europa de 2018. En su intento por acercar el fútbol a países con menos recursos y tradición por el deporte rey, el dirigente francés situó las distintas finales de las competiciones europeas en ciudades como Trondheim, Cardiff, Solna, Skopje o Kiev. Una medida que a priori parecía interesante pero que en la práctica se ha convertido en un problema para los clubes que se han disputado los títulos en recintos pequeños y, sobretodo, para sus aficionados por la alta demanda de entradas y los precios que han supuesto los viajes.

Además de las reclamaciones que los seguidores se han visto obligados a poner ante el intento de aprovecharse en hoteles, compañías aéreas y restaurantes subiendo los precios ante estos acontecimientos, la UEFA ha visto como las ciudades designadas no contaban con los estadios adecuados para estos partidos.

Así hubo problemas en el Eden Arena de Praga, con una capacidad de 17.500 espectadores, donde Bayern y Chelsea recibieron muchas más peticiones de entradas para la Supercopa de 2013 o en el Lerkendal Stadion de Trondheim, Noruega, con 18.000 asientos que acogieron el Real Madrid - Sevilla de 2016. Un problema que volverá a ocurrir este verano ante el Real Madrid - Atlético de Madrid que se jugará el 15 de agosto en el Lilleküla Stadium de Tallín (Estonia), ya que este recinto tiene un aforo de 10.340 asientos, cifra muy inferior a los más de 65.000 del estadio Da Luz o los 80.000 de San Siro que acogieron las finales de la Champions.

La UEFA tiene por norma repartir sus entradas en: 25% para patrocinios e invitaciones, 35% para público en general, 20% para un equipo y 20% para el otro. Así pues, Madrid y Atleti recibirán alrededor de 2.068 entradas cada uno, de las cuales tendrán que hacer sus dividendos también para las distintas partes del club. Tanto 'merengues' como 'colchoneros' destinaron para las finales de Kiev y Lyon el 84% a sus aficionados, lo que se traduciría en poco más de 1.700 localidades para la Supercopa.

Es decir, con menos de 2.000 entradas Real Madrid y Atlético afrontarán las grandes peticiones que harán los casi 200.000 o más de 120.000 socios que tienen respectivamente. Una cantidad ínfima que será una 'marrón' para los conjuntos españoles a partir del 5 de junio, cuando se abrirá el plazo de petición en la página de la UEFA. 

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forum Comentarios 7

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Enrique
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Ojalá no vaya ni los invitados. Ya está bien de sacarle la pasta a la gente. Mafiosos!!!!

Puntuación 35
#1
Jose Luis Garcia
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Totalmente de acuerdo. Estadio vací­o a ver si aprenden.

La final de las competiciones europeas se deberí­a jugar en el campo de uno de los finalistas elegido por sorteo.

Puntuación 17
#2
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Mientras haya aborregados seguirán dando por culo, si nadie acudiese ya verí­ais como para otra vez lo harí­an con más cabeza. Una final en un estadio de 10.000 espectadores, esto suena a chiste. Lo que tiene que acudir con todos los suplentes posibles para que la UEFA tome note.

Puntuación 13
#3
Patxi
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Para promocionar el fíºtbol hay que llevar algunas finales a USA y China, los grandes mercados a abrir, que tienen el dinero, las ganas y las mejores infraestructuras para celebrar grandes acontecimientos y con repercusiones publicitarias brutales. Los vuelos no son problema, da igual hacer un vuelo de 4 horas que de 8, las infraestructuras sí­ importan, la pasta también y la repercusión en el mercado mucho más.

¿Que repercusión creen que tendrá en Ukrania la final Liverpool-Madrid? una broma comparado con la que tendrí­a si ese partido si se hubiera jugado en Las Vegas? ¡ una repercusión en USA y el mundo brutal !

Pekin, Shangai, Nueva York, Dallas, Los íngeles ,Miami, Las Vegas, ese es el presente que hay que trabajar.

Los dirigentes de la UEFA y FIFA son unos chorizos desaprensivos y mediocres hasta el vómito.

Puntuación 11
#4
David
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Como huele la mano de la corrupción al seleccionar los estadios de las finales. Primero el desastre de Kiev y ahora Tallin (que no tiene vuelo directo) y en un estadio de 10 000 personas??

Y esos son estadios para una final europea??



Lo mí­nimo serí­an estadios de 50 000 personas y ciudades bien comunicadas.

Puntuación 11
#5
Zenón
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Ya, y los paí­ses pequeños nunca podrí­an acoger entonces ni las finales de medio pelo como son las del Superchupito de Europa. La UEFA tiene que desarrollar en fíºtbol en Europa. Estonia y Gales son Europa; Las Vegas, Miami y China no.

Puntuación -2
#6
Patxi
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#6 el fíºtbol europeo hace tiempo que traspasó su ámbito geográfico para convertirse en un fenómeno mundial, como s epercataron hace años los ingleses.

Lo del superchupito te delata ... es un chupito cuando no lo juega el Barí§a, y especialmente si lo juega el Madrid, a que sí­?

Eres mediocre como un directivo de la UEFA...

Puntuación 0
#7