Fútbol

Sergio Scariolo: "Tuve ansiedad durante mi fichaje con Toronto y temí por mi puesto de seleccionador"

  • El entrenador da detalles de su fichaje por los Raptors
  • Explica las diferencias con la situación que vivió Lopetegui
  • Insiste en buscar una mejor fórmula para las ventanas FIBA
Foto: Getty.

Embajador de la provincia de Málaga y la ciudad de Marbella, Sergio Scariolo (Brescia, 1961) afronta un reto cuanto menos ambicioso para la próxima temporada: compatibilizar su cargo de entrenador de la selección española con el de asistente técnico de Toronto Raptors. El italiano ha querido emprender su primera aventura en la NBA, pero sin dejar las riendas del combinado nacional, tal y como se expone en el contrato de renovación que firmó en el año 2016. Con su decisión ya tomada, Scariolo atiende a elEconomista para hablar de diversos asuntos: negociaciones con Toronto, sus posibilidades de ser primer entrenador, las ventanas FIBA y nombres propios como los de Navarro, Doncic, Ibaka y Orenga.

¿Qué circunstancias se dan para que usted sea asistente técnico en Toronto Raptors y seleccionador español?

El punto de salida es el nuevo contrato de renovación que firmé con la selección en 2016, donde dice explícitamente que puedo compaginar el trabajo del club con el de la selección, siempre y cuando asista a todos los entrenamientos y partidos. Creo que no se puede dudar de que he sudado la camiseta de la selección española, por lo que evidentemente cumpliré mi palabra.

-¿En algún momento llegó a temer por su puesto con España?

Hasta que no hubiese una solución definitiva en la que se garantice esta compatibilidad sí existía la duda. La ansiedad que he tenido ha hecho que atravesase por momentos desagradables llegando a temer por mi continuidad. He trabajado todos los días como si nada pasara por el bien de España, siempre he manifestado que quería seguir con mi cargo en la selección y Toronto lo entendió.

-Por cierto, ¿qué diferencia existe entre su situación y la del exseleccionador de fútbol Julen Lopetegui?

Sé que es un tema del que se habla mucho, pero son situaciones totalmente diferentes por tres razones. Primero porque desde que acordé mi nuevo contrato en 2016 existía la posibilidad de negociación y firma con un club. Segundo, en el baloncesto es una situación normal, yo mismo lo había vivido en el pasado y con muy buenos resultados. Tercero, la Federación ha sido correctamente informada de cada paso que he dado con Toronto. No quiero comparar, pero hay una diferencia abismal entre las dos situaciones.

-Pese a tener un distinto desenlace, se decía que lo de Lopetegui era una prueba de vida…

Son situaciones difíciles, pero cuando las cosas se hacen bien desde el principio lo más importante es mantener la paciencia. Estoy contento porque durante estos años hubo conversaciones, pero ninguna oferta tenía todo lo que necesitaba: un club con buenas sensaciones y un contrato satisfactorio.

-Pasemos a la NBA. Con la llegada de Lebron a los Lakers, ¿cree que para Toronto será más fácil ganar la Conferencia Este?

Al final hay tanta competencia que lo mejor es llevar bien a cabo todos los pasitos para estar en la final. Con la recuperación de los jugadores que se lesionaron el año pasado Boston es un equipo tremendo, Philadelphia tendrá otro buen año, Milwaukee crecerá y Cleveland seguirá siendo competitivo. Sería superficial pensar que ganaremos la final de Conferencia a día de hoy.

-En el capítulo de nombres propios se ha marchado DeMar DeRozan, pero llegan Danny Green y Kawhi Leonard, entre otros. ¿Se equilibra la balanza de talento del equipo?

Estamos hablando de tres grandes jugadores, pero lo realmente importante es confeccionar un equipo que pueda mejorar los resultados anteriores que bastante buenos han sido. Creo que para eso no hay que hablar de un solo jugador, sino de toda la plantilla al completo. La química del equipo es fundamental para tener continuidad.

-No le gusta individualizar, pero coincidirá con Ibaka. ¿Qué rol tendrá en esta nueva temporada?

Cuando ganamos la medalla de Oro en Lituania me demostró que es un jugador muy importante para cualquier equipo. No ha cambiado, sigue teniendo una gran capacidad para asumir el trabajo y analizar cómo puede mejorar, estoy contento y me siento orgulloso de volver a estar con él. Será importante, por supuesto.

-Hablando de jugadores queridos, ¿el 'efecto Doncic' ha hecho mucho ruido en Estados Unidos?

Ha generado grandes expectativas y seguro que está a la altura. Me contaron que cuando tenía 14 años ya le decían que sería de los mejores del mundo y supo interpretar esos halagos sin que le dañasen cuando realmente podrían ser peligrosos. Es tan competitivo que cuando se da cuenta que para mantener su nivel tiene que sumar más de otros aspectos no para de buscar nuevas soluciones para mejorarlo.

-¿Usted también se ve cumpliendo con esas expectativas y siendo recompensando con un puesto de primer entrenador en un equipo NBA?

No me lo he puesto como objetivo. Ahora solo quiero demostrar que estoy a la altura de un reto tan importante como este para que vean que no se equivocaron al confiar en mí. Este tema no me obsesiona, ahora estoy pensando mucho en las ventanas FIBA.

-¿Ya sabe si habrá jugadores NBA o de Euroliga? ¿Hay que cambiar este formato?

Es un poco pronto para saberlo, quedan muchas reflexiones y consideraciones por hacer. Sobre el modelo de ventana no me meto en la labor de los directivos que ya tienen bastante con lo suyo y a veces se la complican ellos solos. Dentro del marco que se me presenta lo que tengo que conseguir es el mayor rendimiento posible de los jugadores, lo otro le corresponde a los que pueden hacer, porque hablar podemos todos, pero hacer pocos. Esperemos que encuentren una fórmula un poco mejor a la actual.

-Imagino que otra de las muchas cosas que hay que cambiar es la situación de Juan Carlos Navarro con el Barcelona, ¿verdad?

Desconozco los detalles, pero estoy seguro que una entidad de clase como el Barça puede valorar todo lo que les ha dado y le podrá seguir dando en un rol diferente. Juan Carlos es un bien público del baloncesto. Para mí ha sido un ejemplo de cómo un jugador con condiciones físicas normales en un deporte que parece estar reservado para gente como Superman, también puede hacer grandes cosas.

-El pasado jueves, Juan Orenga habló con los compañeros de 'El Mundo' y dijo que se fue duro con él en 2014, ¿qué opinión tiene al respecto?

Duro no, fue una vergüenza tremenda. Es una página terminada y no tenemos que volver a cavar en ese hoyo, pero se dijeron barbaridades sobre Juan. Todas las experiencias negativas sirven para aprender.

-Terminemos con una reflexión. Usted ha ganado muchos campeonatos con la selección, ya lleva casi diez años y sigue queriendo más. Juntando estos factores mucha gente puede llegar a afirmar que es el mejor entrenador de la historia de España, ¿lo siente así?

España como país me ha dado mucho, aunque escuchar que pueda ser el mejor me deja frío. Nunca he percibido a mis compañeros de antes como mis rivales. Nunca. Mis adversarios han sido los de otras selecciones. Los anteriores entrenadores han sido compañeros que lo han hecho lo mejor que han podido con más o menos suerte. Me gustaría que se me recordara como una persona que lo ha dado todo independientemente del rendimiento, pero aún me queda.

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