Fútbol

Un martes de terapia antes del derbi madrileño

Madrid, 25 sep (EFE).- En un partido incómodo y en una hora incómoda, las 22.00 de un martes laborable, el Atlético se impuso al Huesca (3-0) con tres goles y fases de juego convincente como terapia de cara al derbi madrileño, al que llegará encadenando tres victorias consecutivas tras un inicio de temporada dubitativo.

Los goles del francés Antoine Griezmann, el ghanés Thomas Partey y el internacional español Koke Resurrección dieron brillo a una noche de jornada intersemanal a la que se apuntaron 47.000 rojiblancos, una entrada más que razonable para el día y la hora del partido, que vieron por fin un duelo plácido de los suyos.

Un partido reconstituyente para los goleadores, pero también para un Diego Costa que no marcó, pero se desmarcó en varias ocasiones con éxito y fue clave en el primer tanto; y para el canterano rojiblanco Carlos Isaac, titular por segunda vez en su carrera con el primer equipo, y que disputó el partido completo a buen nivel.

El lateral del filial, al que el técnico rojiblanco Nelson Vivas le pidió durante los entrenamientos que aprovechara su oportunidad, lo hizo, proyectándose al ataque en un partido con poca exigencia defensiva para él.

El duelo no fue tan plácido para otro de los meritorios del día: el guardameta argentino Axel Werner, cedido por el club rojiblanco al Huesca para que disfrute los minutos que no podía tener en el Metropolitano, y que se llevó demasiado castigo en la noche de este martes.

Una derrota extensiva a otro portero, o exportero, el argentino Leo Franco, durante cinco años meta rojiblanco y hoy entrenador visitante con el conjunto oscense, que dio muestra de buenas intenciones al inicio pero fue desactivado por los goles del Atlético.

El partido comenzó con un homenaje en forma de silencio al Padre Daniel, sacerdote rojiblanco fallecido el lunes tras un accidente durante el verano. Para él sacó una pancarta el fondo sur, con el lema "Unidos por una misma fe. Padre Daniel DEP", al tiempo que entonaba un cántico: "Atleti hasta la muerte".

Carlos Isaac buscó el protagonismo desde el primer momento, al ser objeto de la primera jugada del encuentro: un pase en profundidad de Koke hacia la banda derecha para buscar su progresión, pase a Correa, que no logró a concretar el disparo. Minutos después, el canterano progresó y centró, pero bajo y fácil para Rubén Semedo.

El meritorio del filial rojiblanco fue el telonero de las grandes estrellas del concierto de hoy: el francés Thomas Lemar, artífice de los dos goles en Getafe, amenazó con un primer disparo a puerta desde fuera del área.

Pero fue el escurridizo Correa quien puso en bandeja el primer tanto con un pase al espacio de Diego Costa, cuyo centro superó la salida de Werner y se convirtió en el primer tanto con el remate de Antoine Griezmann.

A esa se quiso sumar Carlos Isaac con un remate tras otro pase al espacio para Diego Costa, como lo probaron después Thomas y Correa, hasta que el ghanés dio con la tecla, con un chut duro y seco desde fuera del área que se introdujo, raso, en la portería de Werner, sin opciones para llegar a ese balón.

Cinco minutos después llegaría el tercer tanto, con esa máquina de crear suspense que es el videoarbitraje. Un pase de Koke hacia el desmarque de Correa acabó en la portería del Huesca cuando Werner no alcanzó a interceptar el balón en la carrera del argentino.

El juez de línea entendió que había fuera de juego de Correa y anuló el tanto, pero la revisión del VAR le quitó la razón: no había fuera de juego y el tanto era legal, anotado en la cuenta de Koke.

Con todo a favor de obra para los locales en el Wanda Metropolitano, la mala noticia llegó de la defensa, ya que unos diez minutos antes del descanso, el defensor charrúa Josema Giménez se tiró al suelo, quejándose de unas molestias musculares en la pierna izquierda. Fue sustituido "por precaución", según el parte médico del Atlético, por el francés Lucas Hernández.

El trabajo estaba hecho para el Atlético en la primera mitad, por lo que Simeone dio descanso a su dupla de delanteros, dando paso al croata Nikola Kalinic por Griezmann y al portugués Gelson Martins, que tuvo una ocasión clara al final, pero se encontró con Werner.

El Huesca, que había puesto sobre el tapete al argentino Ezequiel 'Chimy' Ávila, tuvo por su parte la mejor ocasión del duelo en el minuto 60, en un remate desde el suelo que se fue alto. Poco consuelo para la animosa grada oscense, que se hizo notar desde el inicio del partido.

El Huesca bien se pudo llevar un gol, de Aguilera, en un contragolpe con concatenación de fallos defensivos rojiblancos en el 75, pero el mediocentro no acertó a culminar la jugada ante Oblak, que atrapó el esférico.

Los aficionados rojiblancos, que dedicaron algunos cánticos al técnico rival, Leo Franco, quien fue su guardameta entre 2004 y 2009, ya estaban pensando en el derbi.

"Que se enteren los vikingos quién manda en la capital" o "vikingos, esto se siente", cantaron en referencia al reencuentro con el rival al que derrotaron en la Supercopa de Europa por 2-4. Será el próximo sábado en el Bernabéu, una asignatura de nivel para evaluar el progreso del Atlético.

Miguel Ángel Moreno

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