Fútbol

Míchel queda tocado tras perder en Girona

Madrid, 27 oct (EFE).- El Rayo Vallecano afrontaba una semana crítica por su situación en descenso y las dudas que generaba el rendimiento del equipo y, tras enfrentarse a dos equipos de la zona baja de la clasificación -Athletic y Girona-, el balance ha sido un punto de seis posibles que le hunden en el fondo de la clasificación.

Disputados diez partidos, el Rayo es penúltimo de la clasificación con seis puntos, solo ha ganado un partido, precisamente contra el colista, el Huesca, y ha encajado veinte goles, lo que supone una media de dos tantos por encuentro.

En esta semana había depositadas muchas esperanzas porque visitaba Vallecas el Athletic, al filo del descenso tras un mal inicio de campaña, y viajaban a Montilivi para medirse al Girona, también merodeando los puestos de peligro.

El balance después de esos dos partidos es desalentador para el Rayo, que fue incapaz de ganar en casa al conjunto vasco, y ha perdido en Montilivi contra el Girona demostrando de nuevo las carencias que tiene a nivel defensivo.

"El vestuario está mal. Es una situación dura. La confianza es todo en el fútbol. El empate el otro día nos hizo daño. Las cosas son como son. Hay que levantarse lo más rápido posible. No vamos a sacar un gran resultado de la nada. Hay que trabajar porque lo anímico es muy importante", dijo Míchel, tras perder en Girona.

Esos dos partidos podrían marcar el futuro de Míchel, que como hombre de fútbol sabe que cuando los resultados no acompañan lo habitual es que los clubes cambien de técnico.

El calendario que tiene el Rayo por delante antes del próximo parón liguero es muy complicado. Lo primero un encuentro de Copa del Rey contra el Leganés que ya ocupa un segundo plano dentro de la actualidad del equipo y después recibe al Barcelona y al Villarreal.

Raúl Martín Presa, presidente del Rayo, ha demostrado durante los siete años de mandato que no es un dirigente que suela cambiar de entrenador por impulsos, algo que juega a favor de Míchel.

"La directiva siempre me ha demostrado confianza en mi trabajo. No puedo decir nada más. Siempre hemos tenido esa comunicación y ahora la seguimos teniendo. Estoy tranquilo en ese sentido", confiesa el técnico madrileño.

En los últimos días, afición y plantilla han cerrado filas públicamente alrededor de Míchel, al que su sueño de dirigir al Rayo en Primera le está desvelando.

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