Fútbol

Vinicius

Foto: Reuters.

O es o no es. ¿Es tan bueno como se dice, pese su juventud, divino tesoro?

-¿Es o no es un tesoro de jugador Vinicius?

Antes del 2-0 al Valladolid, el Real Madrid era equipo sin chispa, sin luz y sin gol. Y antes del 2-0, goles de los que su divino complemento indirecto fue Vinicius (salió en el minuto 28), el nuevo Santiago del estadio Santiago Bernabéu, esto es, Santiago Solari, dijo a los periodistas:

-Vinicius es uno más de la plantilla. Sólo tiene 18 años. Tiene todo el tiempo por delante. Todos vemos el talento que tiene. Pero le falta experiencia.

Luego hilo este juicio:

-El oficio y la experiencia hacen a los jugadores, pero para tener ese oficio y experiencia se necesita jugar.

¿Cómo va a conseguir oficio y experiencia si solo se le dan minuto, que se dice ahora? El otro día, Marc Márquez, el motorista, sí, se refirió al riesgo como el verbo, sujeto y complemento del motorista.

-El motorismo es riesgo. Si no arriesgas (y arriesgar es jugársela con dos cojones, que diría Solari), no ganas.

Y si no ganas es imposible, obvio, llegar a ser un Marc Márquez o un Rafa Nadal.

-Jugársela, como Marc, o remontar, como Nadal.

Arriesgar. Ángel Nieto, al poco de retirarse, como no era la sencillez elevada a la categoría de arte, dijo, me dijo:

-Los dos grandes enemigos del deportista son la salud cuando empieza a resentirse por los golpes y la edad. La edad es ese geniecillo que te susurra: "Ya no arriesgas como arriesgabas, sé prudente".

La vida del deporte, si se quiere llegar a la cima de su Everest, hay que arriesgar. Se le ocurrió a no sé quien hace no sé cuantos años que el arte no es el pan, pero sí el vino de la vida. El vino de la vida del deportista y de los que viven del deporte, como los entrenadores de fútbol, es el riesgo.

-Vamos a Melilla con dos cojones! – sorprendió eufórico Solari a los periodistas con este brioso reto la víspera del partido.

Pensamos casi todos:

-Los tiene bien puestos.

Sin embargo, contra el Valladolid, ha vuelto a sorprendernos con una alineación tibia.

-¿Por qué Solari, como su antecesor, duda de la "juventud" de Viniciu, como Tomás dudo de Jesucristo?

La vida es, ciertamente, una cosa de dos cojones. No se duda, , Solari. Acepte su reto. Usted es todavía joven. Arriesgue siempre con un par y no dude de los que valen y tienen talento por jóvenes que sean, como Vinicius. Ya aprenderán a dejar de ser jóvenes.

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