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Aznar, Putin o Sarkozy: cuando la estatura se convierte en obsesión

Natalia Sarrión
11:50 - 18/09/2009

El 'mal de estatura' afecta a todos los sectores sociales. Ricos y pobres, famosos y gente de a pie, cantantes, políticos, actores... Cuanto más mediático, peor se lleva. Esa parece ser la tónica general entre algunos de los personajes públicos de las últimas décadas.

Hace siglos Napoleón logró construir un imperio y contaba con escasos 1,67 metros de estatura. Por aquel entonces los complejos no estaban tan a la orden del día como en la actualidad. Sin embargo, a día de hoy, la imagen es esencial y más si se es...¿presidente de Francia?; las personas huyen de los prejuicios y estereotipos. Buscan la perfección en la imagen.

Destaquemos algunos de los casos más conocidos y emblemáticos de figuras políticas, económicas o culturales que han marcado la Historia a pesar de su baja estatura.

Gandhi: 1,60 metros

Nunca nadie ha discutido el papel que desempeñó el líder indio Mahatma Gandhi en la defensa de los derechos humanos.

De todos es sabido que no gozaba de gran altura -medía 1,60 metros-, más bien se le recuerda por su cuerpo menudo, esquelético y su apariencia de fragilidad, en contraste con su espíritu reivindicativo y luchador por conseguir lo que el pueblo indio se merecía por derecho. Sin embargo, todo lo consiguió sin recurrir a la violencia. Un pequeño hombre con ideales grandiosos.


Woody Allen: 1,63 metros

Woody Allen con 1,63 metros, por su parte, ha aprovechado la proyección mundial que lleva implícita su profesión para 'mofarse' de este complejo que, a diferencia de otros, a él no le quita el sueño.

Director, actor y guionista, la carrera profesional de este norteamericano es una de las más completas y admiradas del panorama cultural. Diane Keaton, Scarlett Johansson, Penélope Cruz o Javier Bardem han estado a su mando en varios filmes, lo cual muestra la alta esfera en la que se mueve. No es él quien busque a los actores, son éstos los que desean trabajar a sus órdenes. Algo tendrá que tener este bajito para ser tan deseado en la cumbre de Hollywood. Sin duda, un gran talento e intuición para el éxito.


Sarkozy: 1,65 metros

Otro buen ejemplo lo personifica Nicolas Sarkozy,  cuya estatura concreta se desconoce -oscila entre los 1,65 y los 1,70 metros-.

A este respecto, hace escasos días salió a la luz que el presidente de la República Francesa mandó hacer un casting entre los trabajadores de una fábrica francesa que iba a visitar, escogiendo a aquellos que no le superaran en altura. Todo supuestamente organizado por el Elíseo y los asesores de imagen de un político poderoso y, sin embargo, acomplejado.

El paso del tiempo y las innovaciones en moda y complementos que éste ha traído consigo, han permitido desarrollar trucos para aumentar la reducida estatura de las 'celebrities' y teñir las apariencias -aunque sus artimañas sean popularmente conocidas-. Es una cuestión de satisfacción personal, de querer ver el mundo a una altura estándar y una preocupación exagerada por la propia imagen.

Este es el caso de Sarkozy, que encarga alzas diseñadas a medida a un artesano zapatero al que la moda le ha montado en el dólar -Nicholas Lestage-. Juegos de peinados pensados para ganar unos centímetros, o la tan recurrida cirugía plástica son otros trucos empleados para vencer el complejo.


Frank Sinatra: 1,70 metros

Un bajito que alcanzó la cima de la fama en la década de los '40 y los '50 y que es recordado por todo menos por su estatura. Frank Sinatra, una de las estrellas de la música popular del siglo XX, medía 1,70 metros.

Pero su innata capacidad de seducción y su atractivo físico le convirtieron en un icono histórico de la música y en el cantante preferido de varias generaciones de jovenzuelas de todo el mundo.También cautivó a la cámara en las películas que rodó con otros grandes del cine.

En casos como éste, se demuestra que la estatura ni siquiera es perceptible cuando la capacidad de transmitir emociones y sentimientos a través de canciones -como lo hacía Sinatra- capta toda la atención del público.


Berlusconi y Putin: 1,70 metros

Uno es y otro fue jefe de Estado de sus respectivos países, ambos figuras muy poderosas, respetadas y no exentas de controversias a su alrededor. Sus 1,70 metros de altura no les ha dificultado crearse grandes enemistades, pero tampoco cubrirse de gloria... dependiendo del momento y las decisiones que tomasen. No obstante, hay quien dice que Berlusconi le ha pedido el número del artesano zapatero que le diseña las alzas a Sarkozy, será que quiere ganar unos centímetros de más.

Berlusconi sigue gobernando Italia, aunque ciertos escándalos hayan puesto en primera línea de fila su vida personal, desplazando la política. Putin, por su parte, dejó la presidencia rusa hace más de un año -aunque hay voces que aseguran que sigue siendo el que manda- convirtiéndose Medvédev en el nuevo presidente de Rusia. La realidad es que tanto el italiano como el ruso se han forjado una carrera que más de uno quisiera para sí mismo y cuya influencia es claramente palpable en el panorama político y económico actual.


Aznar: 1,71 metros

Al igual que Sarkozy, el ex-presidente del Gobierno español ha recurrido a las alzas para disimular su baja estatura, aunque su caso no es tan conocido como el del francés por la forma discreta en la que ha actuado.

España precisamente no se caracteriza por la altura media de su población, existen numerosos políticos de baja estatura, pero Jose María Aznar representa uno de los ejemplos que más alto ha llegado, a la Presidencia del Gobierno español durante ocho años. Sus 1,71 metros de altura no le supuso dificultad alguna para posar con importantes y 'altos' mandatarios internacionales de todo el mundo, ni apoyar una guerra -la de Irak en 2003- que le costó el puesto un año después en las elecciones presidenciales.

Pequeños exitosos

A pesar de todo, si se hace un repaso de la Historia de la política, la economía o la cultura a nivel mundial, se pueden encontrar fácilmente una gran variedad de personas públicas que, sin superar los 1,70 metros, han marcado un antes y un después y han cosechado grandes éxitos y abultadas cuentas bancarias. Algunos han dejado huella después de morir -para bien o para mal- y otros han logrado mantener su fama e influencia a pesar del paso del tiempo.

Es habitual que los afectados por el 'mal de estatura' busquen potenciar otros atributos, como la musculación a través del ejercicio físico -Sarkozy, por ejemplo, practica 'jogging' o Aznar intensas y evidentes sesiones de flexiones y ejercicios de gimnasio- o la inteligencia, aumentando su nivel de conocimientos y tratar de suplir esa ausencia de estatura con la cultura.

En este sentido, se podría concluir que la estatura no va ligada al éxito ni a las capacidades físicas ni intelectuales de las personas, por mucho que insistan los estudios. Otra cosa es que los afectados le concedan más importancia de la que tiene y lo conviertan en tema de conversación popular, en vez de aceptarse a sí mismos tal y como son.


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