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Pobres y ricos sufren en la Mostra de Venecia

AFP
6/09/2019 - 13:28

El cineasta francés Robert Guédiguian compite en la Mostra de Venecia con el filme "Gloria Mundi", un drama entre pobres con telón de fondo la actual crisis económica, mientras el portugués Tiago Guedes revela en "A Herdade" el desplome de una dinastía de terratenientes de Portugal.

Las vicisitudes político-económicas-sociales de Portugal desde los años 40, pasando por la Revolución de los Claveles en 1974 hasta hoy, es el tema del filme portugués.

De tres horas de duración, cuenta la vida de un poderoso terrateniente (Albano Jerónimo) y su familia, y es un fresco histórico sobre el siglo XX.

"La historia de Portugal se cruza con la de esa familia, una suerte de aristocracia rural, que atraviesa la revolución y termina desmoronándose con el neoliberalismo que azota a todo el mundo", explicó el productor Pedro Branco.

"Es el fin de una era, de toda una época. Un mundo que dejó de existir", reconoce el director, quien logró narrar la transformación de esa familia, de patriarcal, con un secreto jamás revelado, en una familia en crisis, que va perdiendo poder político y económico y hasta la propia credibilidad.

"No se trataba de contar la historia de un héroe, sino de un hombre a la vez débil y fuerte, cobarde y valiente, sin juzgarlo", explicó Guedes.

- El neoliberalismo por dentro -

Tampoco juzga el director francés cuando ilustra los sufrimientos y dificultades económicas de las clases más pobres de la sociedad francesa: un conductor de autobus, un detenido recién liberado, una mujer de la limpieza, una madre con un empleo precario.

Fiel a su estilo de denuncia social, Guédiguian describe con afecto cómo una familia modesta y aparentemente unida se las arregla en Marsella para poder trabajar, mostrando al final que la solidaridad, un valor considerado inquebrantable por los más ancianos, ha desaparecido por completo entre las jóvenes generaciones.

El nacimiento de la nieta Gloria, del cual se ve hasta el tallo del cordón umbilical, desencadena una serie de dificultades laborales y rivalidades escondidas.

"Hice esta película porque estaba profundamente preocupado por la idea de que todos parecíamos condenados a actuar sólo por nosotros mismos, de una manera individualista, casi narcisista, con el único objetivo de convertirnos en multimillonarios, como dice el presidente (Emmanuel, ndr) Macron", explicó el cineasta, conocido por su cine político y comprometido.

Guédiguian, que se considera parte de la 'internacional del cine' formada por Ken Loach, Nanni Moretti y Aki Kaurismaki, se define como "un optimista" pese al enfrentamiento entre pobres que describe en la película.

"No condeno a estas personas, pero sí a la sociedad que las produce, todos están en el mismo bote, solo el personaje de Gérard Meylan, un ex detenido con en el que me identifico, se destaca, se siente un extraterrestre en ese mundo y se sacrifica para que ciertas injusticias no se repitan", dice.

Los dos filmes figuran entre las 21 películas que compiten por el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia, que será anunciado el sábado.

kv/me