Global

España dividida sobre condena a Italia por exhibir crucifijos en las aulas

Laicos y católicos se encuentran divididos en España respecto de la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de condenar a Italia por exhibir crucifijos en las escuelas públicas.

Las organizaciones que reúnen a las escuelas privadas se han indignado ante esta decisión "inadmisible y sorprendente", asegurando que "si ocurriera algo así en España, entonces sería el momento de manifestarse con rotundidad".

"Italia no puede desligarse de su fe, pues es la cuna del catolicismo y el centro de la Misa", declaró un responsable.

En cambio, la asociación Europa Laica estimó en un comunicado que el TEDH "ha hecho honor a su nombre".

También pidió que el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, que mantiene delicadas relaciones con la Iglesia sobre determinados temas, tome en cuenta esta decisión y exigió la retirada inmediata de los símbolos religiosos de los locales públicos, para "poner fin a un anacronismo".

La clase político no ha reaccionado mucho, o lo ha hecho de manera más suave, salvo el pequeño partido independentista y republicano catalán ERC que anunció una iniciativa parlamentaria para pedir la retirada de los crucifijos que quedan en las aulas de los colegios públicos del país.

ERC pedirá al gobierno socialista que dé directrices "para que se garantice el pleno laicismo y la neutralidad religiosa" en las escuelas públicas, según el jefe de ese partido, Joan Ridao.

Por el contrario, el diputado conservador, Juan Antonio Gómez, pidió que "no se resucite la guerra de los crucifijos" en España.

En 2008, un tribunal de Valladolid, a instancias del padre de un alumno, había ordenado por primera vez a una escuela pública "retirar los símbolos religiosos de las aulas", en alusión a los crucifijos, suscitando la ira de los medios católicos.

"No nos parece mal que en un centro público, si no molesta a nadie, haya un crucifijo, como tampoco nos parece mal que esa comunidad educativa decida que no esté el crucifijo", dijo, declarándose contrario a cualquier obligatoriedad o prohibición sistemáticas.

La portavoz socialista para asuntos de educación en el Congreso, Cándida Martínez, declaró que en España, este asunto "se ha ido resolviendo desde la convivencia y el respeto a las convicciones religiosas y opciones personales de cada uno".

pal-ot/gr/mar

WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin