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Bolivia: gobierno va a diálogo con policías amotinados para evitar violencia

El gobierno boliviano aceptó la noche del lunes dialogar en las próximas horas con una directiva de policías de bajo rango, amotinados desde el jueves por demandas salariales, para frenar una "escalada de violencia", afirmó el ministro de Interior, Carlos Romero.

"Esa disposición del gobierno nacional representa un intento objetivo de frenar una escalada de violencia, para evitar que tengamos víctimas fatales por enfrentamientos callejeros", afirmó Romero en una conferencia de prensa en el palacio presidencial de la plaza de Armas, ocupada por los rebeldes.

Romero respondió de esa manera a un pedido que hizo en horas precedentes una nueva dirección de suboficiales sublevados en todo el país que urgió negociar otra vez con el poder Ejecutivo, en medio de denuncias oficialistas de que se trama un golpe de Estado.

"Estamos prestos al diálogo, no queremos confrontación", dijo la dirigenta de los sargentos y cabos, Esther Corzón.

Los agentes también quieren la mediación de la estatal Defensoría del Pueblo y la respetada ONG Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia, un aspecto que no fue evocado por Romero.

El ministro de Interior acotó que "este diálogo va a permitir retomar la agenda de temas planteados por la policía, analizar los acuerdos ya asumidos y analizar las observaciones o planteamientos que existan en torno a esos acuerdos".

Los policías quieren discutir sobre un incremento salarial, la abrogación de una ley que sanciona la emisión pública de opiniones, la jubilación con el 100% del salario, la creación de la Defensoría del Policía y garantías para que los amotinados no sean sancionados.

El gobierno y la anterior directiva de los sublevados firmaron el domingo un acuerdo que definía, principalmente, un aumento de 220 bolivianos (32 dólares) a su bono mensual (que se suman a su sueldo de 1.200 bolivianos), mientras los uniformados reclaman un salario mínimo de 2.000 bolivianos (287 dólares).

El motín es acatado por 25 a 30 cuarteles y comandancias regionales en Bolivia, mientras el gobierno dijo por tercer día consecutivo que la derecha criolla, con poco peso político, busca utilizar la protesta de los agentes, junto a una marcha indígena cercana a La Paz, para dar un golpe de Estado.

jac-gbh/yo

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