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El régimen sirio expresa su "profundo rechazo" al informe sobre DDHH de la ONU al considerar que es "parcial"

Acusa a Pillay de hacer una "exageración sin precedentes" sobre la situación en Al Qusair

MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

La delegación siria en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha expresado su "profundo rechazo" al informe presentado ayer por la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Navi Pillay, sobre los crímenes cometidos en la guerra civil, al considerar que es "parcial".

"Hemos analizado el informe de la Alta Comisionada y queremos expresar nuestro profundo rechazo ante las prácticas parciales con las que está gestionando la situación en Siria", ha dicho el representante sirio en el Consejo de Derechos Humanos, Faisal al Hamwi, según la agencia de noticias SANA.

Al Hamwi ha denunciado que Pillay "ha acusado al Gobierno sirio, mientras que ha cerrado sus ojos ante las generalizadas violaciones de los Derechos Humanos cometidas por Al Qaeda, el Frente al Nusra y otros 'takfiri' (grupos extremistas que acusan de apostasía a otros musulmanes)".

En concreto, ha acusado a Pillay de hacer una "exageración sin precedentes de la situación en la ciudad de Al Qusair", de donde desde hace una semana las fuerzas gubernamentales, apoyadas por Hezbolá y "elementos iraníes", tratan de expulsar a los rebeldes.

"Su gran imaginación la ha llevado a predecir las masacres que iban a ocurrir 20 días antes de que todo comenzara", ha dicho. "Esto es incomprensible y una irresponsable e inaceptable instigación a la violencia", ha considerado.

A este respecto, el representante sirio ha aclarado que el Gobierno ha permitido que los civiles salgan de Al Qusair bajo su protección y que ha dado a los grupos armados la oportunidad de rendirse para abandonar la ciudad sin ningún daño.

"A pesar de ello, algunos de los hombres armados insistieron en seguir luchando y retuvieron a miles de civiles como escudos humanos en un flagrante desdén al derecho a la vida", ha explicado el jefe de la delegación siria.

Por ello, ha retado "a la Oficina del Alto Comisionado, a las agencias estadounidenses que escucha y a todos los que la han convencido de estas mentiras a proporcionar una sola prueba de estas acusaciones".

Además, ha acusado a Pillay de "seguir intentando negar el derecho del Estado sirio a defenderse para proteger a su pueblo ante los miles de terroristas y mercenarios 'takfiris' procedentes de más de 40 países que han llegado allí gracias a Qatar y Turquía".

Asimismo, ha recordado que los llamamientos de la jurista sudafricana al Consejo de Seguridad para que remita el caso sirio al Tribunal Penal Internacional (TPI) "están más allá de su mandato" como Alta Comisionada.

Al Hamwi ha considerado que "todas estas prácticas, así como la ausencia de una condena a las acciones de Qatar y Turquía, constituyen un grave precedente sobre el trabajo del Alto Comisionado que daña la credibilidad del sistema de Derechos Humanos de Naciones Unidas".

"Nosotros y muchas delegaciones hemos llegado a la conclusión de que este Alto Comisionado está determinado a seguir con un enfoque parcial y no profesional, de que no hay esperanza de que adopte una postura responsable", ha concluido.

El representante sirio ha destacado que el Gobierno de Bashar al Assad ha mantenido la cooperación con el Alto Comisionado para los Derechos Humanos durante los últimos dos años, "a pesar de su negligencia".

INFORME DE PILLAY

Al Hamwi se ha referido al informe que Pillay presentó el pasado lunes ante el Consejo de Derechos Humanos, donde insistió en trasladar el caso sirio al TPI ante "la flagrante violación del Derecho Internacional por ambas partes" en la guerra civil.

La jurista sudafricana sostuvo que "hay un desastre político, social y humanitario sobre nosotros" y advirtió de que "lo que se vislumbra es una verdadera pesadilla", si la comunidad internacional no hace nada al respecto.

La Alta Comisionada subrayó que "la población civil es quien soporta el peso de esta crisis, en la que las violaciones de los Derechos Humanos han alcanzado dimensiones terribles". "Estoy consternada", confesó.

En concreto, indicó que el equipo que su oficina creó el pasado mes de marzo para seguir la crisis siria ha recibido denuncias sobre el continuo uso indiscriminado de la fuerza por parte del Gobierno en zonas residenciales.

"Los grupos opositores también han cometido graves violaciones de los Derechos Humanos. La información recabada sugiere que han usado a la población civil como escudo humano y que han obligado a mujeres y niñas a casarse con combatientes, además de ejecuciones, torturas y secuestros", detalló.

También expresó su "profunda preocupación" por la muerte de cientos de civiles en la batalla por la ciudad de Al Qusair, que dura ya una semana. "Debe hacerse un corredor humanitario para que todos los civiles que lo deseen puedan salir", propuso.

En este contexto, insistió en la necesidad de que el Consejo de Seguridad inste al TPI a investigar el caso sirio para "dejar claro a los dos --Gobierno y oposición armada-- que habrá consecuencias para los responsables y que el mundo pasará a la acción".

Pillay lamentó que "la comunidad internacional parece incapaz de asumir un fuerte compromiso para resolver la crisis". "Urjo a los estados a hacer cada esfuerzo para poner fin a este desastre humanitario, a veces parece que no podemos hacer más que llorar y contar los muertos", criticó.

Naciones Unidas calcula que desde marzo de 2011, cuando comenzó el levantamiento popular contra el régimen de Bashar al Assad, unas 70.000 personas han muerto a causa de los combates. Los grupos opositores elevan la cifra a 94.000.

El Gobierno atribuye gran parte de las víctimas a los grupos terroristas que actúan en el país árabe --según ha denunciado insistentemente-- con la financiación y el apoyo material de Arabia Saudí, Qatar y Turquía, entre otros.

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