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Chile no piensa dejarse sacar fácilmente la corona de América

A los tumbos en el inicio de la Copa América Centenario, Chile tuvo una noche "perfecta" frente a México y con siete goles y una actuación sensacional demostró que puede aspirar a retener la corona conseguida el año pasado en casa.

Los jugadores chilenos y el técnico Juan Antonio Pizzi no escondían su gran satisfacción por el modo en que se consiguió el pase a semifinales el sábado en Santa Clara (California, oeste) ante uno de los candidatos al título.

Para tener una idea cabal de la soberbia actuación del campeón en el Levi's Stadium, basta recordar la pálida imagen que había dejado apenas ocho días atrás, cuando venció agónicamente a Bolivia 2-1 con un polémico penal al minuto 90+10 anotado por Arturo Vidal.

Chile había llegado a ese partido lleno de dudas por la derrota 2-1 ante Argentina en el debut de la Copa y recién se reencontró con alguna buenas sensaciones en la goleada 4-2 a Panamá que le dio el pase a los cuartos de final.

Ese encuentro ante los centroamericanos sirvió también para que Eduardo Vargas y Alexis Sánchez, con dos goles cada uno, rompieran la mala racha que traían, algo fundamental para un delantero.

El sábado, Vargas fue una pesadilla para el Tri con cuatro goles que lo llevaron a la cima de artilleros del torneo con seis tantos, Edson Puch se anotó con un doblete y Alexis aportó el restante.

Fueron siete, pero pudieron haber sido diez goles.

"Fue perfecto en todas las líneas. Desde principio a fin hicimos un juego bastante bueno, vistoso para el público", afirmó el volante Marcelo Díaz en referencia a la paliza futbolística que la Roja dio a México.

Díaz, que fue reemplazado en el segundo tiempo por una molestia muscular, dijo que la clave fue la "seriedad al jugar", incluso cuando el marcador ya era abultado.

"Nosotros venimos de menos a más. Este Chile aún tiene muchas cosas por entregar", advirtió a quienes los daban por muertos.

- ¿Revancha contra Argentina? -

"Fue perfecto. Hicimos todo bien", coincidía a pocos metros Arturo Vidal, una de las figuras del partido y que no podrá jugar la semifinal ante Colombia el miércoles por haber acumulado su segunda amarilla.

El 'Rey Arturo' no lamentaba lo ocurrido: "Estos partidos son así, uno juega con la máxima intensidad que se puede. Hay veces que te sacan muy rápido una amarilla. Me toco a mí que me sacaran la amarilla".

Pizzi, de su lado, admitió que la sensación era de "mucha felicidad", pero también de "mucha tranquilidad" y "mucha cautela" por un resultado que "no es habitual".

Queda la Colombia de James Rodríguez por delante, pero en el horizonte asoma una posible revancha de la final de la última Copa América contra la Argentina de Lionel Messi, rival de Estados Unidos en la otra semifinal.

En aquella ocasión, la Roja se impuso por penales en el Estadio Nacional de Santiago tras un tenso empate sin goles.

"Sería lindo", dijo con una sonrisa Vidal consultado sobre el tema, advirtiendo que "todavía está Colombia, que juega muy bien".

Si la idea es mantener la calma, la confianza ha vuelto y el plantel sabe que tiene con qué aspirar a un histórico bicampeonato.

"Demostramos que Chile está para campeón", dijo Edson Puch, luego de calificar de "impresionante" lo hecho ante los mexicanos.

mar/ma

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