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Raúl Castro unge a un sucesor que venció el entrenamiento en Cuba

Tal como lo hizo su hermano Fidel con él, Raúl Castro también preparó a un discípulo, que no sólo lo sucederá como presidente de Cuba sino que luego tomará las riendas del poderoso y gobernante Partido Comunista (PCC). El elegido, Miguel Díaz-Canel sobrevivió al duro y largo entrenamiento.

Al fin de su camino como jefe de Estado -que marca una nueva era en la revolución socialista- Raúl se lamentó por "no haber organizado bien la preparación y la maduración" de miembros más jóvenes del partido "para que ocupen altas responsabilidades".

Mientras exponía ante la Asamblea Nacional, miraba a su compañero de armas José Ramón Machado quien, al igual que él, también deja el Consejo de Estado, cabeza del gobierno. "No estoy criticando a Machado, ya yo lo critico demasiado (...) Pero quiero decirle con esto que hay que prestarle más atención a los cuadros", agregó.

Sin perder el ímpetu de aquel joven que armó un frente de combate en las montañas de la Sierra Maestra (sureste) -clave para el triunfo de la revolución de 1959- a sus 86 años se toma pausas para recordar detalles, pero demuestra una agilidad corporal que niega su edad.

En un inusualmente largo discurso, en el cual se salió varias veces de la lectura para hacer observaciones joviales, olvidó el cargo que desempeñó Machado en su primera gestión y luego no le atinó al nombre de "doctrina Monroe", para aludir al lenguaje de confrontación retomado por Washington.

- El único sobreviviente -

Habló con orgullo de su sucesor. Recorrió su trayectoria de dirigente juvenil y el esfuerzo que le puso a su trabajo, a pesar de ser épocas de carencias económicas en la isla, en plenos años 90, tras la caída de su aliada Unión Soviética.

Tras ser el primer secretario del PCC en Villa Clara, como parte de su entrenamiento recorrió varias ciudades y fue destacado como primer secretario en Holguín (noreste) "planificadamente como parte de su preparación".

"Lo intentamos hacer con una docena de jóvenes, la mayoría de los cuales llegaron al buró político, pero no logramos materializar su preparación. Y fue el único sobreviviente de ese grupo", explicó Raúl Castro, que consideró que habían "dado en el clavo" con la designación.

Raúl seguirá al frente del PCC hasta 2021, cuando se convertirá en un "soldado" más, y espera que su actual sucesor se haga cargo también de ese puesto.

"En lo que a mí se refiere, me mantendré desempeñando el cargo de primer secretario (del PCC) en mi segundo y último mandato que expira en 2021 (...) Cuando yo falte (Díaz-Canel) podrá asumir el cargo de primer secretario" del partido, dijo.

Y allí permanecerá "hasta que se retire a atender a los nietos que ya tendrá, si es que no tiene alguno todavía, ¿ya tiene nietos? Bueno pues los bisnietos como yo, que ya tengo tres y viene uno por el camino", bromeó con su sucesor, quien cumple 58 años el viernes, está casado y es padre de dos hijos.

Si bien Díaz-Canel ha sido electo para un mandato de 5 años, Raúl Castro previó que se quedará por otros cinco. De esta forma en 2021, el liderazgo del país y del partido de gobierno volverá a recaer en una sola persona, como ocurrió con los hermanos Fidel y Raúl Castro.

- Las tareas -

Además, le pidió preparar a nuevos cuadros, así como lo han hecho con él.

Al frente del PCC hasta 2021, Raúl Castro dará el soporte gubernamental a Díaz-Canel, sobre todo aplicando su capacidad negociadora y de influencia sobre los cuadros históricos tradicionales, reacios a fuertes cambios en el modelo económico.

La tarea más urgente es la unificación de las dos monedas nacionales que circulan en el mercado, además de la eliminación de tasas de cambio preferenciales para empresas estatales, que son la mayoría en la isla. El tema "sigue siendo un dolor de cabeza", en palabras de Raúl. El sucesor ya dijo que su antecesor "encabezará las decisiones de mayor trascendencia" en el país.

Tal vez consciente de que Cuba importa gran parte de los bienes que consume, Raúl Castro no pide nada para su cumpleaños. "Tengo ya 87 años que cumpliré el 3 de junio. No lo digo para que manden algún obsequio. Sé que está difícil conseguir un regalo aquí aunque sea modesto. Es más difícil que encontrar petróleo. No me envíen nada", dijo.

Y mientras explicaba que acompañaría a su sucesor a las actividades por el 1 de mayo, se percató que había terminado el discurso. "¡Bueno, acabé!".

mav/cb/cd

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