Global

La ONU registra más de 21.000 violaciones de los derechos de la infancia por los conflictos en 2017

El número de violaciones graves sufridas por niños de todo el mundo en el marco de los múltiples conflictos que siguen abiertos se disparó en 2017 por encima de las 21.000, según un informe del secretario general de la ONU, António Guterres, que cifra en más de 10.000 los menores de edad que murieron o quedaron mutilados el pasado año.

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

El informe, publicado este martes, concluye que el número de niños afectados por los conflictos y la gravedad de los abusos sufridos aumentó entre enero y diciembre de 2017. Así, pasaron de 15.500 en 2016 a superar los 21.000, con cifras de víctimas que siguen siendo "inaceptablemente altas" en Siria y Afganistán y que van al alza en países como Irak y Birmania.

En el caso de Siria, la cifra de violaciones marca un récord desde que se registran este tipo de abusos, con un total de 2.896. Según el máximo responsable de la ONU, "los civiles atrapados en zonas densamente pobladas que han sufrido asedios, principalmente por parte de las fuerzas del Gobierno, siguen siendo los más afectados".

La representante especial de Guterres para niños y conflictos armados, Virginia Gamba, ha advertido en un comunicado de que el estudio pone de manifiesto la "violencia atroz" sufrida por la infancia y cómo las partes beligerantes no tienen en cuenta las medidas básicas para proteger a "los más vulnerables" frente al "impacto de la guerra".

La utilización de los niños como soldados sigue siendo, de hecho, uno de los retos pendientes, según una 'lista negra' que incluye a 56 grupos armados y a siete fuerzas estatales --de Birmania, Sudán del Sur, Siria, Afganistán, Irak, Somalia y Yemen--.

Guterres ha recordado en su estudio la necesidad de que las autoridades locales traten a los niños vinculados a grupos armados como víctimas, de tal forma que la detención sea solo el último recurso. En Irak, sin embargo, al menos 1.036 menores han sido arrestados, en su mayoría por su supuesta relación con el grupo terrorista Estado Islámico, mientras que en Nigeria más de 1.900 han sido recluidos por su vinculación --o la de sus padres-- con Boko Haram.

Como dato para la esperanza, la ONU estima que más de 10.000 niños han logrado deponer las armas en 2017 e iniciar su proceso de reintegración, que no siempre es fácil por el estigma que para muchos de ellos conlleva el haber estado asociados a grupos que han cometido todo tipo de barbaridades contra la población civil.

En Sudán, las fuerzas del Gobierno han logrado salir de la 'lista negra' y Naciones Unidas espera llegar a acuerdos con otros grupos, por ejemplo de Birmania y República Centroafricana, para que no cuenten con niños entre sus filas.

NO HAY LUGARES SEGUROS

A tenor de los datos, tampoco las escuelas o los hospitales parecen lugares seguros en un contexto de guerra, como ha quedado de manifiesto en República Democrática del Congo. En la región congoleña de Kasai, el número de ataques contra centros educativos o sanitarios ha aumentado ocho veces, hasta los 515, reza el informe.

"Cuando tu propia casa o tu escuela puede ser atacada sin escrúpulos, cuando los tradicionales lugares seguros se convierten en objetivo, ¿cómo pueden escapar los niños y las niñas de la brutalidad de la guerra?", se pregunta Gamba, que ha apelado a la necesidad de respetar el Derecho Internacional.

Por otra parte, la violencia sexual sigue siendo un arma en muchas zonas del mundo y solo en Sudán del Sur se registraron más de 900 casos. En Somalia, el grupo terrorista Al Shabaab, afín a Al Qaeda, secuestró a más de 1.600 niños y muchos de ellos han terminado siendo víctimas tanto de reclutamiento como de violencia sexual.

POLÉMICA SEPARACIÓN

La ONG Child Soldiers International ha lamentado que el informe de Guterres no es todo lo exhaustivo que debería y está politizado. En particular, ha cuestionado la decisión de separar en dos la "lista de la vergüenza", para discriminar entre los grupos que han tomado alguna medida positiva en el último año y los que no lo han hecho.

"Es crucial que el secretario general de la ONU no se deje influir por motivos políticos y que el informe nombre a todas las partes culpables de abusos contra los niños", ha reclamado la directora de programas de Child Soldiers International, Isabelle Guitard, para quien no señalar a los responsables supone "una afrenta para millones de niños que siguen atrapados en zonas de conflicto".

En este sentido, ha declarado que "los niños siguen sufriendo niveles impactantes de abuso" y ha considerado "alarmante" el nivel de reclutamiento que aún persiste. Guitard ha emplazado a la comunidad internacional a hacer de la protección de la infancia una prioridad.

WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin