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HRW denuncia que Argelia ha deportado a miles de migrantes "en condiciones inhumanas" a Malí y Níger

Human Rights Watch (HRW) ha denunciado este jueves que las autoridades de Argelia han deportado desde enero de 2018 a Malí y a Níger a miles de hombres, mujeres y niños migrantes "en condiciones inhumanas" y, en muchos casos, sin llegar a estudiar su situación legal ni sus posibles vulnerabilidades.

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

En abril y en mayo, la ONG entrevistó a 30 migrantes subsaharianos de varios países que han contado que las autoridades argelinas han hecho redadas en zonas en las que viven los inmigrantes para arrestarlos en las calles o en obras de edificios y expulsarlos "en masa" en las fronteras con Níger y Malí, "en la mayoría de los casos sin alimentos y con poca agua". HRW ha dicho que los inmigrantes entrevistados han asegurado que les obligaron a caminar decenas de kilómetros por el desierto, a altas temperaturas, hasta llegar a las localidades y en las que encontraron ayuda o transporte privado.

"Argelia tiene la capacidad de controlar sus fronteras pero eso no significa que pueda reunir a las personas por el color de su piel y tirarlas en el desierto sin tener en cuenta su situación legal y sin un atisbo del debido proceso", ha afirmado la directora de HRW para Oriente Próximo y norte de África, Sarah Leah Whitson.

Todos los inmigrantes consultados por la ONG han afirmado que las autoridades les juntaron con decenas o inclusos centenares de migrantes subsaharianos en las calles, durante las redadas nocturnas en los barrios con población migrante o en sus lugares de trabajo. En la mayoría de los casos, los agentes no pidieron que les enseñaran sus documentos.

Algunos de los migrantes han contado que dijeron a los agentes que tenían un visado en vigor o un certificado del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) que confirma que se está estudiando si es refugiado pero que no sirvió para convencerles de que residen legalmente en Argelia. "Nos dijeron: 'Todos ustedes son ilegales aquí; no tienen derecho a estar en Argelia", ha contado uno de los migrantes.

Los entrevistados por HRW han asegurado que los policías argelinos agreden a los migrantes, les deniegan sus peticiones para llevarse sus posesiones y su dinero con ellos y, en varias ocasiones, les han robado teléfonos y otros artículos. "Las expulsiones sumarias también han separado a familias", ha indicado la ONG.

Emanuele, una mujer marfileña de 30 años de edad, ha relatado que estaba embarazada de ocho meses y que vivía con su hijo de dos años en Orán, donde se dedica a limpiar casas. El 24 de abril, la Policía llegó a su barrio a las 4 de la madrugada y se la llevó junto a otras personas de color sin permitirles recoger su dinero y sus pertenencias.

La Policía, según su relato, se la llevó a ella y a su hijo junto a otras 100 personas, incluidas varias embarazadas y una mujer con un recién nacido, desde Orán a un almacén en Reggane, en la provincia de Adrar. Allí pasaron el día y, a las 5 de la mañana del 26 de abril, las autoridades les metieron en camiones y les trasladaron a la frontera, ordenándoles que se marcharan andando hasta Malí.

Emanuele ha dicho que solo le dieron dos pequeñas botellas de agua para ella y para su marido. "Anduvimos durante horas hasta que llegamos a Jalil. ¿Puede creerlo? Yo, embarazada de ocho meses, con un niño de dos años, andando por el desierto. Hacía tanto calor que apenas podía respirar", ha explicado.

Otro inmigrante de Guinea, que fue arrestado el 12 de abril en Tlemcen, fue trasladado cuatro días después a la frontera con Malí. "No me quedó nada. Perdí todo. Llegué a Gao sin un penique en el bolsillo, sin un teléfono y solo con unos pantalones y una camiseta. Nos han tratado como animales", ha asegurado.

HRW ha señalado que el número total de subsaharianos expulsados de Argelia desde el inicio de las operaciones de "expulsiones masivas", en diciembre de 2016, "se desconoce". El 22 de marzo, las autoridades argelinas informaron de que habían repatriado a unos 27.000 subsaharianos en los últimos tres años.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informó este miércoles de que, desde el 1 de enero al 1 de mayo de 2018, ha rescatado a más de 7.000 migrantes en la frontera de Níger. Además, indicó que en 2018 ha registrado 22 convoyes que llevaban a 9.037 nigerinos expulsados por Argelia.

Human Rights Watch ha recordado que Argelia es parte de la Convención Internacional para la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migrantes y Familiares, que prohíbe las expulsiones masivas de trabajadores migrantes y sus familiares.

Por último, la ONG ha reclamado al Gobierno de Argelia que ponga fin a las "expulsiones sumarias y arbitrarias" de migrantes y desarrolle un sistema de procesamiento "legal y justo" para los inmigrantes irregulares. "Debería incluir el derecho a recurrir las expulsiones y a facilitar la repatriación voluntaria de los migrantes que deseen volver a sus países de origen", ha concluido.

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