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Liberia quiere proteger a sus tiburones para preservar a los peces pequeños

Liberia puso en marcha un programa de protección de tiburones y rayas, dos especies en peligro que tienen un papel esencial en el equilibrio del ecosistema marino y cuya desaparición supondría un duro golpe para la importante comunidad de pescadores de este pequeño país del oeste de África.

A las siete de la mañana, en West Point, un barrio de chabolas de Monrovia, la capital del país, Kojo Amuaysee descarga dos tiburones de su piragua en el muelle, lleno de casas decoradas con escudos de equipos de fútbol.

"Antes pescábamos muchos peces pero ahora ya no. Los tiburones y las rayas se fueron a aguas profundas", explica a la AFP este pescador de 42 años, que vende su mercancía a los comerciantes.

Los tiburones y las rayas tienen un papel fundamental en el equilibrio del ecosistema marino, indica la filial en Liberia de la oenegé Environmental Justice Foundation (EJF).

Su desaparición de las aguas del Atlántico tendría consecuencias catastróficas para los arrecifes coralinos y para la vegetación marina, los hábitats esenciales para el desarrollo de los peces, explicó la asociación en un comunicado.

Por eso la oenegé se felicitó del anuncio en noviembre del gobierno del presidente George Weah de lanzar un "plan de acción de tres años" para proteger a estas dos especies y en consecuencia a los peces.

En Liberia unas 33.000 personas viven de la industria de la pesca y el 65% de las proteínas animales que consumen los cinco millones de habitantes de país proceden del mar.

El plan de acción, desarrollado por la Autoridad Nacional de la Pesca y la Acuacultura (NaFAA), prevé reunir datos sobre la población de tiburones, así como sobre la pesca, legal o ilegal, para mejorar el control de las poblaciones.

Sin embargo los pescadores no parecen convencidos.

"No creo que por matar tiburones" disminuya el pescado en el mar, dice Kojo Amuaysee, que atribuye la escasez al "rápido aumento del número de pescadores".

George Toe, de 45 años, que también pesca, acusa a los barcos de Guinea y de Costa de Marfil de pesca ilegal en aguas liberianas. "Devuelven al agua los peces que no necesitan, lo que pudre el agua y les ahuyenta", asegura.

"Hay que navegar 45 millas [83 km] para encontrar tiburones pero ya no hay como antes. Antes matábamos 200 o 300 y los traíamos", dice el pescador.

"Cada vez hay menos tiburones. Si esto continúa afectará la vida de las poblaciones y estamos obligados a sensibilizar sobre este peligro", explica Augustine Fayiah, un responsable del EJF en Liberia.

Los tiburones y las rayas son especialmente vulnerables porque crecen lentamente, alcanzan su madurez sexual más tarde y tienen una tasa de reproducción poco elevada, según la fundación.

Una cuarta parte de las especies de rayas y tiburones están amenazadas de desaparición en todo el mundo, a causa de la sobrepesca.

"Hemos registrado 19 tipos de tiburones y rayas en Liberia y todas están en la lista roja de especies en peligro de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza", apunta.

"El seguimiento preciso de las poblaciones y la gestión duradera de estas especies son esenciales para poner en marcha soluciones a largo plazo, tanto para la comunidad de pescadores de Liberia como para el ecosistema del que dependen", dijo por su parte la directora autoridad nacional de pesca y acuacultura, Emma Glassco.

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