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Roberto Sánchez: Nos gustan las series desde que las consumimos como queremos

EFE
11/02/2019 - 12:51

Barcelona, 11 feb (EFE).- Hace unos años, la voz de Roberto Sánchez, desde el programa de radio "Si amanece nos vamos", era la que planteaba al oyente un enigma de tintes policíacos. Ahora, las incógnitas las esboza en su primera novela, "Asesinos de series", donde alguien mata siguiendo el patrón de algunos telefilmes.

En una entrevista con Efe, el periodista no esconde que es muy aficionado a las series, especialmente, desde que vio "Dexter", y en su debut literario consideró que sería "un juego divertido" poder trasladar al papel el imaginario que están creando estos artefactos audiovisuales, junto a algunas historias que ha ido recopilando gracias a su trabajo en la SER.

Sentado ante el ordenador, disciplinado como es desde siempre, fue creando diferentes tramas, de la mano de un narrador "omnisciente y frío", que va siguiendo el cogote de los diferentes personajes protagonistas, entre los que sobresalen dos agentes de policía, Isabel Velasco y Ricardo Benítez, que, avanza, "tendrán más recorrido" y que, al principio, "no tenían mucho peso".

Publicada por Rocaeditorial, la novela se inicia cuando tres jóvenes, Andrés, Marta y Rubén, autores de un bloc titulado "Asesinos de series", son reclamados por la policía para que contribuyan a dibujar el perfil de un asesino que mata "inspirado en series de televisión" y según el orden de entradas de sus textos en internet.

"Homeland", "Atrapados", "El Túnel", "The Missing", "Breaking Bad" o "Juego de Tronos" son algunas de las series que se citan en la obra, en la que hay algún que otro giro que sorprende al lector, y en la que la ciudad de Madrid "es la primera víctima", como puede comprobarse ya desde las primeras páginas.

Defiende Roberto Sánchez que el auge que están viviendo las series se produce, principalmente, "desde que las podemos consumir en función de nuestras necesidades, tal como queremos. El 'boom' ha llegado con una nueva forma de consumo, que vino primero gracias a internet y ahora con las plataformas".

A su juicio, actualmente "son lo que más se parece a la literatura porque, igual que cuando abres un libro puedes leer dos páginas o cincuenta, la forma de consumo de las series hace que sean tan adictivas como tú quieras y te puedes pegar un maratón o ver un único episodio".

De todas maneras, alerta de que su primer título, aunque tiene su anclaje en los telefilmes, le sirve para mostrar diferentes cuestiones relacionadas con la realidad actual, "desde la voracidad de las redes a un determinado periodismo servil a estas redes".

Para Sánchez, hoy "hay medios que llegan a perder el oremus por poder ser los primeros más que para ser los mejores".

A la vez, no esconde que detrás de lo que está narrando sobrevuela una pregunta: "¿Hasta dónde somos capaces de poner en peligro nuestras vidas por un puñado de dólares?".

Sin embargo, la génesis de este relato surgió de una suerte de encargo para realizar una comedia de situación con unos personajes treintañeros presuntos fracasados, con fogonazos humorísticos.

Pero a su alrededor fueron creciendo la inspectora jefe Isabel Velasco, que esconde algunos secretos vitales, y el inspector Ricardo Benítez, además de Héctor Salaberri, un "tipo, frío, duro y gélido que se puede desmoronar ante un ácaro".

Sobretodo Benítez "no era alguien que estuviera previsto ni en el primero ni en el segundo de los esquemas que tenía para la novela, pero surgió como apoyo a Velasco y, como había leído que les ocurría a escritores consagrados, empezó a tomar altura y me obligó a cambiar todo el esquema de la obra".

Ahora, tiene claro que continuarán y desvela que formarán parte de una trilogía, en cuya segunda parte está muy presente la problemática de los refugiados y en la tercera habrá un recorrido por diferentes puntos de España.