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El reto: convivir con la naturaleza en armonía

Loles Silva
5/06/2008 - 11:21

Hoy debería ser uno de esos días para sentirnos orgullosos, un día en el que la humanidad pudiera celebrar que todos sus esfuerzos han ido encaminados a vivir armónicamente con la naturaleza, pero la realidad es muy diferente. Hoy es el día en el que muchas conciencias tendrían que removerse; sólo con mirar a nuestro alrededor podemos ver lo que le estamos haciendo al planeta. No es día de celebraciones, es un día de grandes advertencias.

Para Mario Rodríguez, director de Campañas, de la organización ecologista Greenpeace, "es un momento importante porque el 5 de junio los temas medioambientales ocupan un lugar prioritario en las agendas de gobiernos, empresas y medios de comunicación. En cierta forma, nos recuerda a todos que la defensa del medio ambiente es una prioridad a nivel planetario. Sirve para recordar que tenemos una deuda pendiente con la naturaleza".

Juan Carlos del Olmo, director General de WWF/Adena, opina: "Me parece importante que al menos una vez al año los seres humanos recordemos que este planeta no nos pertenece, que no vivimos sólo nosotros en él, que sus recursos son limitados y que no podemos seguir consumiéndolos como si fueran infinitos. Su valor es fundamentalmente simbólico, pero a veces los símbolos son palancas con las que cambiar el mundo. Es el día de los que aman la Tierra y de los defensores del medio ambiente y, al menos por un día, en todos los rincones del planeta se alzan voces exigiendo sentido común y responsabilidad con la naturaleza".

El día de un planeta enfermo

Desde ambas asociaciones el diagnóstico del planeta es que muestra signos evidentes de enfermedad, pero aún es posible revertir la situación si los intereses generales prevalecen sobre la codicia económica de unos pocos, consideran desde Greenpeace.

Para el Fondo Mundial de la Naturaleza, "las alarmas están sonando por todos los rincones y no podemos desoírlas por más tiempo. El 70 por ciento de los caladeros está ya sobreexplotado y ha desaparecido el 90 por ciento de los grandes peces, los bosques tropicales se reducen a una velocidad de vértigo por el avance de la agricultura o de la ganadería, el agua dulce escasea, el hielo del Polo Norte podría desaparecer por completo en una década y el clima del planeta se volverá impredecible si superamos los dos grados de media mundial. Son datos y previsiones de Naciones Unidas y otros organismos internacionales.

Enumerar todos los problemas que sufre la tierra es casi imposibles. Estos diez son una muestra clara de que algo tenemos que cambiar.

El cambio climático: es la gran preocupación mundial. Unos creen que es una evolución que ya ha sufrido la tierra en otros momentos de su historia, otros alertan, pero las emisiones continúan y ningún país pone freno de forma clara. Las consecuencias ya las estamos viviendo. Sequías, desaparición de especies, inundaciones, huracanes, tifones, tsunamis. Donde hacía frío, llega el calor, se derriten los Polos…

La capa de ozono: la vida en la Tierra ha sido protegida durante millares de años por una capa de veneno vital en la atmósfera. Esta capa, muy frágil y compuesta de ozono, sirve de escudo para proteger a la Tierra contra las dañinas radiaciones ultravioletas del sol. Si desapareciera, la luz ultravioleta del sol esterilizaría la superficie del globo y aniquilaría toda la vida terrestre. Antes, su deterioro provocará un espectacular aumento en el número de casos de cáncer de piel y problemas en la retina de nuestros ojos, como cataratas, así como una disminución de las cosechas y la desaparición de innumerables especies.

La contaminación del aire: los grandes complejos industriales vierten a la atmósfera ingentes cantidades de gases tóxicos, muchos de los cuales vuelven de nuevo a la tierra en forma de lluvia ácida que destruye bosques y contamina mares y lagos.

Océanos convertidos en basureros: los vertidos tóxicos de numerosas industrias, el detritus de las ciudades y los transportes han convertido muchos de nuestros ríos en cloacas que transportan su polución al mar, donde se añade a la ya producida por el transporte de petróleo y sus frecuentes accidentes. El 80 por ciento de las substancias que contaminan el mar tienen su origen en la tierra. Los accidentes marítimos son responsables de alrededor de un 15 por ciento de los hidrocarburos vertidos en el mar.

La deforestación: diariamente grandes extensiones de bosques son aniquiladas por la explotación maderera o la búsqueda de nuevas tierras de cultivo. En ambos casos, el terreno queda expuesto a los efectos destructores de riadas e inundaciones. Cada minuto desaparece una especie vegetal o animal y con ella una reserva insustituible. La pérdida de la biodiversidad: el aumento imparable de animales en peligro de extinción, unido a la destrucción de los bosques tropicales, está provocando la irreparable pérdida de infinidad de especies que, además de representar nuestra herencia biológica, podrían ser utilizadas como fuente de recursos para alimentación y medicamentos. Las extinciones históricas fueron provocadas por fenómenos naturales. Pero las extinciones actuales con 100 o más especies desaparecidas por día, son provocadas por las actividades humanas.

El deterioro de las tierras cultivables: la sobreexplotación que sufren las tierras de cultivo por prácticas de agricultura intensiva, la lluvia ácida que vuelve estéril la capa orgánica de los suelos y la desertización resultante de la destrucción forestal están provocando la pérdida anual de 1.000 millones de toneladas de suelo fértil.

La escasez de agua potable: el último informe de Unicef revela que cada día mueren 4.500 niños en el mundo por falta de agua potable o saneamiento. Todavía hay 1.100 millones de personas en el planeta que no tienen acceso al agua. Mientras esto ocurre en unos países, en otros el derroche de agua en los usos industriales, agrícolas y domésticos es constante.

El crecimiento de la población: a lo largo del siglo XX la población mundial ha experimentado un vertiginoso crecimiento que de continuar al mismo ritmo llegará, en un futuro muy próximo, a amenazar la propia capacidad del planeta para alimentarla.

La gestión de los residuos: cada año, tan sólo la Unión Europea produce 2.500 millones de toneladas de residuos, que hacen proliferar los vertederos alrededor de las ciudades, al tiempo que se acrecienta el problema de los residuos tóxicos industriales, sin olvidar los residuos radiactivos, cuyo largo tiempo de activación los convierte en terriblemente peligrosos.

Un mundo ideal

Pero ¿cómo sería un mundo ideal?, hemos preguntado a las dos importantes asociaciones ecologistas de nuestro país.

Para Greenpeace, "no existe el mundo ideal para un ecologista, nuestra labor se basa en mostrar y proponer continuamente a la sociedad nuevos caminos, pero supongo que el mundo ideal sería aquel en el que el ser humano volviera a vivir dentro de la capacidad de un solo planeta, respetara y protegiera la biodiversidad de la que forma parte y administrara los recursos con sobriedad y solidaridad con el resto de seres humanos".

"A pesar de todo creemos que aún es posible detener muchas de estas amenazas, pero para ello es necesario lograr que los ciudadanos también lo crean, se conviertan en activistas y luchen por ello en todos los ámbitos de su vida y con todas las herramientas a su alcance", añade.

Más optimista se muestra Juan Carlos del Olmo, de WWF/Adena, quien cree que "un mundo ideal es posible. En el momento en que los seres humanos entendamos que formamos parte de la Naturaleza y que debemos respetar sus ritmos. Los límites del crecimiento debe marcarlos la naturaleza".

"El ser humano ha vivido en armonía con la naturaleza durante miles de años y el reto es volver a hacerlo, conservando los patrones de bienestar y los avances sociales, económicos y de calidad de vida que se han ido consiguiendo con el transcurso de los siglos. Estamos mejor preparados que nunca para acometer este desafío. Pero también es cierto que de seguir en la misma línea que hasta ahora, estaremos abocados a vivir de espaldas a la naturaleza, y a la larga esto sería negativo para nosotros".

Comentarios 1

#1
05-06-2008 / 14:39
Econ. Jaime Bazan
Puntuación 0

felicidades y adelante............al menos vivimos aun para seguir hablando de este planeta que nos acoge, el tema es de interes de todo ciudadano inquilino de este mundo.......pronto esto se acabara y no habremos aprendido valores importantes como el cuidado de lo que Dios nos ha regalado...........LA TIERA