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Los vecinos piden protección total para la parcela del convento de las Damas Apostólicas

EFE
22/03/2018 - 17:07
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Madrid, 22 mar (EFE).- Los vecinos del convento de las Damas Apostólicas, en el madrileño Paseo de La Habana, cuyo derribo fue detenido en junio del año pasado, creen que está en peligro "la rica biodiversidad del conjunto", con más de 400 árboles y arbustos, casi 50 especies de aves y otras especies en riesgo de desaparición.

En una nota de prensa los vecinos dicen que el hecho de que el total de la parcela no esté considerado Bien de Interés Patrimonial (BIP) "supondría la desaparición de una rica biodiversidad de fauna y flora" en un espacio de unos 17.000 metros cuadrados.

Según un informe encargado por los vecinos, se trata de un espacio singular, "la segunda zona verde por extensión de todo el distrito de Chamartín, tras el Parque de Berlín".

A mediados de junio del año pasado el Ayuntamiento autorizó la demolición del convento, que no aparecía en su Catálogo de Elementos Protegidos, y las obras comenzaron, aunque las quejas de los vecinos ante la Comunidad de Madrid consiguieron paralizar el derribo el 22 de junio, alegando que, según la normativa, los conventos construidos antes de 1936 son Bien de Interés Patrimonial.

La nota de los vecinos, suscrita por Paulino Baena, reconoce que está en trámite la declaración BIP del convento, que permanece limpio de escombros y apuntalado a la espera de un proyecto de reconstrucción que deberá acometer la sociedad propietaria, Global Alchiba.

Sin embargo, los vecinos consideran que "la no inclusión en la declaración BIP de los huertos y jardines" del convento hacen que el peligro se cierna sobre el edificio histórico.

La zona, dicen los vecinos, tiene una gran cantidad de nichos ecológicos, dado que hay edificaciones y vegetación arbórea y arbustiva, "lo que hace que una gran cantidad de especies se puedan alojar en ella, así como realizar todo su ciclo biológico".

El convento es un conjunto de edificios proyectado por el arquitecto Críspulo Moro Cabeza en 1928 y construido entre 1929 y 1930, que constituye un "ejemplo tardío pero significativo del estilo neomudéjar", desarrollado en el periodo de la Restauración Borbónica y caracterizado por el uso del ladrillo, un material de gran tradición en la construcción española.

El noviciado se inauguró parcialmente en septiembre de 1929 y la iglesia a finales de 1930. Las primeras novicias realizaron sus votos en 1930 y se consagraron en 1933.

Durante la Guerra Civil (1936-1939) el edificio fue ocupado y la iglesia sufrió importantes daños, siendo reparada y reinaugurada en 1943.