Buscar

La diva de Vogue... ¿pasada de moda?

Agustín Velasco
1/09/2009 - 10:02
La directora de Vogue USA, Anna Wintour.

Anna Wintour es, sin lugar a dudas, una de las personas más influyentes, respetadas y temidas del mundo de la moda. La directora de la edición norteamericana de Vogue, la matriz de todas las demás ediciones internacionales, cumplió en 2008 su segunda década al frente de esta biblia de la moda.

Mucho se ha escrito de ella, ya sea en clave de ficción como hiciera Lauren Weisberger, una ex asistente suya que la disfrazó de Miranda Priestly en El Diablo viste de Prada, ya sea a modo de biografía, como la no autorizada de Jerry Oppenheimer, que molestó ostensiblemente a la editrix por el perfil de manipuladora que presentaba de ella.

Quizás era hora de que Anna Wintour diera su propia versión del personaje que se ha construido y que ha generado tantos mitos y leyendas a su alrededor. El afortunado elegido para mostrar a La Wintour al mundo ha sido el director RJ Cutler, que en un documental de 88 minutos, y con la excusa de mostrar el proceso creativo de producción del número de septiembre de 2007 de la revista, nos revela una mujer que controla al mundo con firme mano de hierro.

El documental, que llegará a las pantallas españolas el 25 de septiembre con el nombre de The September Issue, muestra las entrañas del templo de la moda, la revista americana Vogue y de su sacerdotisa suprema, la inefable Anna Wintour.

Personalidad arrolladora

La leyenda de Anna se remonta a los años 80, cuando fue enviada a Londres a americanizar la edición británica, aunque, según la biografía de Oppenheimer, el verdadero motivo de este puesto era alejarla de las oficinas del Vogue USA donde trabajaba desde octubre de 1983 como directora creativa, puesto creado para ella.

Anna llegó a Conde Nast con el firme propósito de hacerse con la dirección de Vogue sin importarle que tuviera que pasar sobre el cadáver de la ocupante del cargo en aquel momento, Grace Mirabella. Enseguida se desencadenó una guerra de poder que convirtió la oficina en un infierno.

Con su desembarco en el Vogue inglés convirtió en insoportable la vida de algunos de sus empleados, a los que trataba de manera horrible, viéndose sometidos a los caprichos de la nueva directora. Lo hizo con Grace Coddington, quien se marchó de la cabecera ocho meses después de coincidir con Wintour y hoy... ¡es su mano derecha!

Porque si algo tiene la infalible Wintour es que sabe reconocer el talento, siempre que esté domado previamente. Anna Wintour cobra en Nueva York dos millones de dólares al año por gestionar Vogue sin escatimar en gastos prohibitivos. Pero eso no es lo que preocupa a los dueños de la editorial. Lo que les preocupa es que la revista no esté pillando la ola del cambio que está poniendo de moda a otro tipo de personajes alejados del perfil Wintour.


Comentarios 2

#1
01-09-2009 / 10:23
Puntuación 0

Bueno todos necesitamos reciclarnos de vez en cuando. Lo que está claro, y más en ese mundo, es que nadie es imprescindible.

Un beso.

#2
02-09-2009 / 02:11
FER
Puntuación 0

Ella es la Reina de Vogue, y adems ninguna reista esta soportando la crisis de Estados Unidos... La hija de Vogue, Elle tambien sufre estas consecuencias. Sin Wintour, Vogue no seria lo que es hoy.