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Cibeles pierde el ritmo

Agustín Velasco
21/09/2009 - 11:15

Esta va a quedar como la edición 'musical' de Cibeles con la trapatiesta de Adolfo Dominguez y las pequeñas interrupciones no programadas en la continuidad musical del desfile de Ana Locking que cerró el tercer día del programa.

La impecable colección de Ana llamada 'Antídoto' viene a poner una inyección de optimismo en colores brillantes en nuestros ánimos pesimistas, y traspié musical dejo un sabor como el que se tiene al ver a un gimnasta hacer un ejercicio espectacular pero que tropieza en el último segundo. 'Antídoto' es un compendio de tendencias a la española para el próxima primavera-verano: cortes y pliegues papirofléxicos, transparencias, hombros exacerbados...

Ana está dispuesta a hacer de los complementos un frente de batalla ganador con una colección de bolsos aspirantes a ser 'must' de temporada y la curiosa colección de 'bisutería efímera' hecha de cera virgen de usar y tirar.

Sin embargo la enérgica selección musical de Ana Locking (con temas de Michael Jackson y Yelle) es una de las pocas excepciones del día, en el que predominó ritmos lánguidos muy poco de pasarela (de pasarela de nuestro tiempo). Hannibal Laguna se reveló más castizo presentando al son de 'Los Nardos' con tono aflamencado una colección de las suyas, propia de recepciones en palacio donde la realeza hace profusión de vestidos-joyas con grandes lazos y pedrería.

Diseños sorpresivos

Francis Montesinos abrió con ritmos reggae y un Rafael Amargo con pelucón leonino. Montesinos fusiona los estilos clásicos y los modernos y lo oriental con lo 'tipical Spanish', dando a sus propuestas para el hombre un toque muy indio. Hay que loar en este veterano la capacidad que tiene para no abandonar a la mujer que necesita ropa para diario, para una vida real, cosa no muy común en Cibeles en la que se supone que todo el mundo tiene una vida muy glamurosa llena de compromisos sociales de alto standing.

Lydia Delgado puso toques lenceros años 30 sobre la pasarela y los mezcló con looks 'enfermera' de los años 40 y vestidos de noche de volúmenes años 50. Destaca en su propuesta el uso que hace del negro absoluto y las transparencias. La gran sorpresa la dio con la incorporación del mundo masculino en su universo creativo. Kina Fernández se inspiró en el pintor expresionista alemán Emil Nolde que prestó a la gallega su paleta cromática en unos diseños con cierto sabor 'pin-up' años 50 donde las rayas fueron la gran tendencia.

El ritmo llegó a la pasarela (¡por fin!) con la irrupción de Miriam Ocariz que realizó una muy interesante propuesta donde lo holgado y lo ceñido convivían en cada prenda. Más allá del estallido de color que propuso, vuelven a destacar los estampados, donde esta maestra de maestro se ha granjeado un prestigio sin comparación.

Mal gusto

Otro gran maestro, Antonio Alvarado, cumplía 30 años en la moda. Él es el único diseñador presente en el programa que estuvo en aquella primera edición de Cibeles, y a pesar de los años les dio una lección de modernidad a los diseñadores más jóvenes. Sin duda Alvarado debió de quedar prendado con la presentación de Thom Browne en Pitty Uomo, donde el americano uniformó a sus modelos. En este caso Alvarado los uniformó con chamarretas deportivas que numeraba los 'looks' de su colección, una propuesta mixta con inspiración deportiva donde los estampados 'papel pintado años 60' pusieron la nota más original y atractiva.

Fernando Lemoniez nos devolvió a la realidad, al Cibeles sin ritmo, con una colección que trata de ser la expresión física de la elegancia clásica pero cuya simplicidad cansa y causa sopor. Toques orientales, tonos terrosos, cortes convencionales y una actitud tan monótona como la música elegida para su puesta en escena.

Ante colecciones como estas que tratan de ser icono del buen gusto establecido no podemos menos que recordar a la gran estilista americana Melanie Ward que dijo una vez en una entrevista en Harper's Bazaar "estoy más interesada en el mal gusto que en el buen gusto, porque el mal gusto es lo que hace evolucionar a la moda".

Comentarios 2

#1
21-09-2009 / 10:55
Puntuación -1

En cuanto a Lemoniez, sus vestidos están muy bien para batitas fresquitas, como se dice por aquí, me gusta más que se resalte el cuerpo y no que se esconda tanto. Yo le doy mucha importancia a los complementos, y aquí se desvanecen totalmente. El resultado que yo veo es contrario mi concepto de la elegancia, las proporcionesbrillan por su ausencia.

Un beso.

#2
21-09-2009 / 18:52
palomino
Puntuación 0

No teneis ni idea