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El puntito rancio de Cibeles

Agustín Velasco
22/09/2009 - 12:21
En la imagen, Elio Berhanyer y Judit Mascó.

Todos sabemos que en Cibeles hay días brillantes y otros... no tan brillantes, donde el ramalazo rancio de la costura patria se muestra en todo su esplendor. En un día como el de ayer, en que unieron fuerzas el clasicismo a ultranza de Larrainzar y Berhanyer, así como la comercialidad sosaina de Torretta, no podemos más que decir: "mañana será otro día... y quizás sea mejor".

La jornada del lunes comenzó con una actitud muy 'señorona' de Javier Larrainzar que fue mejorando conforme el desfile transcurría: de un inicio muy BBC (Boda Bautizos y Comuniones), el diseñador fue pasando al look Riviera repleto de bikinis y shorts, a los vestidos estampados muy Cavalli y vuelta al look evento social con una estética Valentino (Valentino genuino antes de retirarse).

Andrés Sardá (Nuria, su hija, en este caso) sin embargo es un excelente ejemplo de cómo con visión de espectáculo se puede subir a pasarela con brillantez un sector a priori difícil como es la lencería y el baño. A ritmo de música Disco la firma catalana puso en escena mujeres retro-futuristas al más puro sabor Courréges y grumetes con sabor 'pin-up' años 50, todo ello aderezado con una actitud pop de los 70.

Retraso español

Tras los trajes de baño de Sardá, tan crueles con siluetas que no sean perfectas, llegaron los vestidos de Alma Aguilar, generosa y amable con la figura de la mujer real. Sus aires románticos y bohemios (todo un topicazo para describir a esta diseñadora) tomaron la deriva hacia la India colonial donde las caderas generosas absorben la mirada del espectador y contrastan con las estructuras 'bustier' que visten a la mujer de cintura para arriba.

Un ejercicio estilístico muy inteligente que se vio reforzado al compararlo con la colección de Roberto Torretta, donde un intento de recrear una mujer moderna y urbana, se convirtió en un desafortunado paseíllo de looks donde la originalidad brillaba por su ausencia y donde una vez más se demostraba que la moda española va una temporada (al menos) por detrás de las tendencias internacionales, ya que Torretta hace uso de drapeados que posiblemente para cuando la colección se ponga a la venta ya no sean novedad.

La colección de Juan Duyos estaba inspirada en la Polinesia de los años 50 y se reflejaba de forma evidente en la selección de tejidos florales. Pero si algo cabe destacar en Duyos es que ha perdido esa frescura y atrevimiento que un día de mediados de los 90 nos cautivó. Estamos seguros que en él queda mucho de ese irreverente pupilo de Manuel Piña y nos gustaría ver cómo vuelve a sacarlo.

Reunión de veteranos

Antonio Miró nos llevó al desierto bereber y presentó a unos aventureros del siglo XXI que visten de tejidos naturales y formas amplias y cómodas, y donde el mono tiene un papel importante. Más allá de eso, esta propuesta masculina fue una exhibición de fondo de armario puro y duro sin fecha de caducidad. Como nota anecdótica los primeros modelos se vistieron directamente en la pasarela quizás para demostrar que la ropa de Miró es cómoda y fácil de poner, o quizás para demostrar que los modelos también son capaces de vestirse sin ayuda.

Jesús del Pozo desplazó a todo el mundo hasta su taller de Puerta de Toledo, que abrió para celebrar su 35 aniversario en la moda, y mostrar una colección donde sus señas de identidad (tejidos naturales, formas muy orgánicas...) estaba presentes, pero demostrando una vez más que la veteranía es un grado (cosa que no siempre se cumple en moda) a través de una visión muy moderna de su universo creativo.

Otro aniversario al que asistimos fue al 80 cuampleaños de Elio Berhanyer para el que se congregó la flor y nata de las 'tops' nacionales, de Judit Mascó a Nieves Álvarez, y donde encontramos a la maravillosa (y retirada) Helena Barquilla, por la que preguntábamos casualmente en el texto introductorio de esta cobertura del 25 aniversario de Cibeles. Elio no pudo más que mostrar, una vez más, 'la moda según Berhanyer' con la que desfila edición tras edición en Cibeles inagotable.


Comentarios 3

#1
22-09-2009 / 15:26
pepa
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te podrías dedicar a otra cosa que no sea el peridismo ¡¡menuda crítica más rancia¡¡¡ claro que una servidora que ha tenido "el placer" de coincidor contigo en algiuna ocasión no tiene otra cosa que decirte que aprendas a vestirte primero y luego opina sobre moda

#2
22-09-2009 / 17:25
manolo
Puntuación 0

cavalli y no CAVALLY ... que fuerte me parece todo ...

#3
22-09-2009 / 18:55
Puntuación 0

Agustín deberías dejar que los papeles con moco en las pasarelas y la mediocridad técnica de una IFEMA anacrónica hagan su trabajo. Hay mucha luz y aventura por delante para los que nos honramos en firmar.