Música

"Arabella" de Strauss vuelve al Liceo 25 años después con Anne Schwanewilms

Barcelona, 11 nov (EFE).- La opera "Arabella" de Richard Strauss vuelve 25 años después al Gran Teatro del Liceo con la soprano Anne Schwanewilms de protagonista, y con una puesta en escena caracterizada por un minimalismo escénico excepcional que requiere de una gran precisión técnica entre artistas y técnicos.

Según ha explicado hoy en rueda de prensa Christof Loy, su director de escena, la obra, que es una producción de la Ópera de Fráncfort, ha requerido de seis semanas de ensayos y trabajo en Barcelona, "en las que he visto cómo los cantantes disfrutaban con ella, estaban familiarizados y han podido profundizar en matices para dar a la obra más vida".

Loy ha recordado que en la acción hay dos personajes interesantes, Arabella, un personaje urbano que vive en un ambiente decadente, y Mandryka, un hombre del campo virgen que no está corrompido por los vicios de la ciudad y que no encaja en una ciudad de la época.

Ha añadido que "ambos se conocen y se enamoran a primera vista, pero son conscientes de sus diferencias, y ven que una relación presidida por un gran amor también puede ser muy dolorosa".

Para Loy, aunque la historia nos traslada a un mundo relacionado con la Viena de 1860, hoy se puede ver también como a medio camino entre el pasado y una mirada al siglo XXI, y conseguir este equilibrio es lo que se ha tratado de hacer en el escenario, "con un montaje en el que los personajes penetran, y acaba con el escenario en blanco como un laboratorio experimental".

Compuesta por Richard Strauss, con libreto en alemán de Hugo von Hofmannsthal, "Arabella" es la obra con la que debutó Montserrat Caballé en Barcelona y que, según el director musical, Ralf Weikert, es "parecida al Caballero de la Rosa, pero la escritura es distinta".

"Arabella", una comedia lírica en tres actos que solo se ha representado once veces en toda la historia del Liceu, aunque fue en este teatro donde se estrenó en España en 1962, se representará los días 17, 20, 23, 26 y 29 de noviembre, y en las casi tres horas y media que dura cuenta la historia de una mujer que quiere encontrar al hombre de su vida, pero se ve presionada por sus padres, que están arruinados, para que consiga un marido rico.

En el montaje, Loy ha potenciado, con una visión satírica, la hipocresía y los intereses de la sociedad aristocrática de finales del siglo XIX, con el trasfondo histórico de la descomposición del imperio austrohúngaro.

Ralf Weikert, el director musical que ha sustituido a última hora al maestro Ros-Marbà por enfermedad-, dirige un equipo compacto de cantantes, liderado por la protagonista Anne Schwanewilms, la soprano "straussiana" del momento.

Ofèlia Sala como Zdenka, la hermana de Arabella que vive disfrazada de chico porque no hay dinero en la familia para presentarla en sociedad, Michael Volle como Mandryka, y Will Hartmann, que hace de Matteo, asumen los papeles de otros protagonistas principales.

La soprano alemana Anne Schwanewilms ha dicho de su personaje que es una mujer que está encerrada en un ambiente asfixiante que nota el peso de la responsabilidad y que vive en un ambiente que no es amable ni generoso ni capaz de hacer feliz a una persona, "una atmósfera que se ve muy bien en la obra".

Michael Volle, Mandryka, ha explicado que su personaje se mueve en el terreno estrecho de la realidad, y que cree que pese a la barrera lingüística y los subtítulos los espectadores lo entenderán bien y llegará a su corazón por el carácter tan vital de la historia.

Para Ofèlia Sala, en la obra se juega a nivel real y a nivel psicológico, y "el juego que hay en la escenografía hace que se diferencien bien estos dos mundos, aunque el real va derivando a medida que pasa el tiempo hacia la parte psicológica".

WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin