Música

El autor del "Aserejé" abre en Córdoba su "fábrica de artistas"

Córdoba, 31 dic (EFE).- El compositor cordobés Manuel Ruiz "Queco", autor de la afamada canción "Aserejé", interpretada por el grupo "Las Ketchups", ha abierto en su ciudad natal la escuela "Yo canto" que se presenta como una "fábrica de artistas" y cantera de nuevos talentos.

En una entrevista con Efe, "Queco" explica que la escuela está abierta a todo tipo de público, tanto profesionales que quieren perfeccionar la técnica vocal, como personas de 50 años que no han podido cantar por ataduras familiares y que ahora tienen tiempo de disfrutar de un hobby.

"Pero sin duda, el público que más me gusta son los niños, porque ellos no vienen solo por el 'artisteo'", sino porque les gusta cantar", explica el compositor, mientras escucha a unos pequeños que ensayan al ritmo de una guitarra.

¿Y qué es lo que hace tan especial a esta academia? "Yo canto" cuenta con un método diseñado por los entrenadores vocales Liliana Aracel y Miguel Monzón, que han elaborado una metodología "única" que sirve para todas las disciplinas de canto, tanto flamenco, jazz, blues y lírico.

Además, la escuela se presenta como pionera porque, según explica Queco, cuando los niños ven programas del tipo de "La voz kids" y les piden a sus padres que los lleven a cantar, "no hay nada, fuera de los conservatorios", que además de técnicas vocales enseñen "a ser artista".

Y por eso, y porque Andalucía "es la cantera de talento musical de España", "Queco" ha comenzado su proyecto en Córdoba para continuar en Sevilla, Málaga y Cádiz, ciudad ésta última que según el cantautor, "es una pasada" musicalmente.

"Si piensas en 'números uno' de la música, piensas en Alejandro Sanz, Manuel Alejandro, Manuel Carrasco, India Martínez y David Bisbal, todos ellos andaluces", explica el cordobés, que tiene a sus espaldas un premio Grammy Latino.

El objetivo es abrir 50 escuelas por toda España apadrinadas por artistas como Pablo Alborán, Pastora Soler y Manuel Carrasco, con quienes "Queco" quiere contar para que estas academias sean, además, lugares de pruebas para programas musicales.

El sueño de "Queco" era hacer una producción propia para hacer "cultura de verdad" contando con coreógrafos, escenógrafos, fotógrafos y músicos profesionales "que acompañen al talento de base, a la cantera, y logren que interpreten música de Falla o Turina".

"El talento por sí solo no vale para nada, un artista debe aprender a darle el beneficio del aplauso a tu compañero, hay que ser solidario", matiza este productor cordobés que consiguió vender 250.000 discos con uno de sus trabajos.

Asimismo, "Queco" destaca que un artista "se compone de un 50 por ciento de talento y un 50 por ciento de empresario" y explica que hay casos en los que detrás de un gran éxito "te quedas sin artista porque no han sabido gestionar su talento".

Después de 30 años en la música y habiéndose criado al compás flamenco de Paco de Lucía y Fosforito, "Queco" reconoce que al igual que vio al artista que es hoy Vicente Amigo con doce años detrás de una guitarra más grande que él, hay un "nosequé", un algo que cautiva en algunas personas "nada más verlas entrar por la puerta".

Los grandes artistas tienen "una manera de expresarse y una facilidad para sentir la música" que se nota que "han nacido para cantar", reconoce "Queco".

Por eso, la escuela de Manuel Ruiz sitúa al futuro artista dentro de un teatro, la decoración simula a una tramoya, ambiente que consigue que todo el que entre sienta este "gusanillo" especial que le invade al subirse a un escenario.

Sobre las tablas, "Queco" quiere a artistas completos, que además de situarse en los primeros puestos en las listas de ventas, tengan, "poco ruido y mucho duende" parafraseando al "gran Manzanita". Rafa Alcaide

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