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Shakira enloquece Rock in Río con sus movimientos de cadera

EFE
5/07/2008 - 7:30

Arganda del Rey (Madrid), 4 jul (EFE).- Al ritmo de sus conocidos y sensuales contoneos de cadera, Shakira ha sabido mover a las cerca de 75.000 personas que se han asomado hoy al Escenario Mundo de Rock in Río y que no han dejado de vitorear los grandes éxitos de esta artista colombiana de fama internacional.

La cantante ha cerrado con su concierto la tercera jornada de Rock in Río, considerada una de las más potentes del festival de Arganda del Rey (localidad cercana a Madrid) con un cartel que incluía a Jamiroquai, Stereophonics, Orishas y Los Delinqüentes y el que todas las miradas estaban puestas a priori en Amy Winehouse, pero que Shakira ha sabido llevar a su terreno.

La artista ha conseguido así poner el acento latino a la clausura de la noche y, vestida con un sensual chaleco de generoso escote, se ha metido al respetable en el bolsillo desde el principio, abriendo el espectáculo con el tema "Te dejo Madrid", del álbum "Servicio de lavandería", culpable desde 2001 de su fama internacional.

Con frases como "arriba Madrid" y "qué gusto estar otra vez en una ciudad en la que se pasa tan bien", Shakira ha acabado de sintonizar con el público, sobre todo cuando les ha felicitado por haberse llevado la reciente Eurocopa de fúlbol a casa.

La gente ha respondido a los guiños con vítores y ha seguido cantando temas como "Inevitable", "Si te vas" o la pegadiza "La Tortura", que con sus toques de reggaeton y dance jamaicano no dejó indiferente a nadie.

Precisamente el dúo en "La Tortura" con Alejandro Sanz, uno de los padrinos del evento (y que actuará mañana) era una de las posibles sorpresas que se esperaban sobre el escenario, si bien al final no ha sido posible escucharles juntos y el rap masculino ha corrido a cargo del rasta Albert Menéndez.

La artista de origen libanés (Shakira significa "llena de gracia" o "diosa de la luz") nacida en Barranquilla -Colombia- también dejó espacio en la hora que duró el concierto para los sonidos de reminiscencias árabes, que dieron pie al tema "Suerte", toda una demostración de energía escénica.

En ella cambió sus pantalones negros por una larga falda roja y un top plateado, con los que primero bailó descalza la danza del vientre y después bajó del escenario para saludar a los fans de las primeras filas.

Que el ritmo es uno de los elementos principales en el sello Shakira quedó bien claro cuando baladas más tranquilas como "Hay amores" y "Tú" y quedaron relegadas a un segundo plano, sepultadas por el movimiento de "Ciega Sorda" y "Las de la intuición".

También hubo hueco para canciones en inglés ya que, no en vano, la cantante tiene en el público anglosajón otro de sus más fieles seguidores desde que consiguiese el éxito con la segunda de sus "Oral Fixation".

Precisamente de ese álbum cantó varios de los últimos temas del concierto, retransmitido en todo momento por tres enormes pantallas, como "Don't bother" -"Ni te molestes"- y "Hips don't lie" -"Las caderas no mienten"-, que en 2006 obtuvo el récord mundial de descargas por Internet.

También hubo tiempo para una breve coreografía con seis bailarinas en "Ojos así", en la que, esta vez con top dorado y cinturón naranja, Shakira volvió a sorprender con sinuosos movimientos de cadera.

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