Música

El Teatro Real busca la "excelencia" para su director musical y artístico

Madrid, 10 oct (EFE).- El Teatro Real va a buscar a un director artístico y a un director musical con un perfil de "excelencia", como podría ser el de Stephan Lissner o Daniel Harding, en un proceso que se prolongará hasta principios de 2009, ha dicho a Efe en una entrevista el presidente del Patronato del coliseo, Gregorio Marañón.

Gregorio Marañón, que ha adelantado a Efe que el "modelo del Real no está en juego", ni tampoco la continuidad del director general, Miguel Muñiz, ha explicado los detalles del proceso de renovación de los directores actuales del coliseo, Antonio Moral y Jesús López Cobos, quienes no continuarán en sus cargos a partir de 2010, cuando expiran sus contratos.

Pregunta: ¿En qué consiste el Código de Buenas Prácticas del Teatro Real que ha aprobado el Patronato?

Respuesta: El Código de Buenas Prácticas que ha aprobado el Patronato del Teatro Real no tiene nada que ver con el Código de Buenas Prácticas del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y la Música (INAEM). Son orientaciones generales y de tipo ético, que ya funcionan en las instituciones anglosajonas, pero adaptadas a la realidad española. Vienen a establecer normas para el Patronato, como orientaciones de dedicación, incompatibilidades, defensa de los intereses de la institución... y no incluyen, como en el caso del INAEM, un concurso para designar a sus directores.

P.: El modelo actual del coliseo, con un director general, un director artístico y otro musical, ¿va a continuar?

R.: El modelo del Teatro Real no está en juego, porque está funcionando admirablemente bien. Y el director general, Miguel Muñiz, tiene toda la confianza del Patronato.

P.: ¿Qué es más urgente, un director artístico o un director musical?

R.: La programación es competencia del director artístico, pero parece coherente que ambas direcciones formen equipo, que tengamos la seguridad de que se entienden bien y responden al mismo proyecto. Dicho esto, en el Teatro Real hoy estamos igual que estábamos hace un año. Tenemos un magnífico director musical, un magnífico director artístico y ambos van a continuar hasta 2010. La programación quedará prácticamente concluida hasta 2011-2012. Ni hay crisis, ni hay cambio. Estamos en la mitad de un mandato que cuenta con toda la confianza del Patronato. Se trata de buscar coherencia, no una ruptura.

P.: ¿Por qué no se renovaron los contratos a pesar de considerar impecable su labor?

R.: La decisión por parte de todos de no renovar más allá del 2010 es, por primera vez, de absoluta normalidad. Lo anormal son los ceses y decisiones de la noche a la mañana. Estoy muy contento de que hayamos entrado en un modelo de estabilidad y que con dos años de anticipación nos planteemos un futuro de renovación. No supone ninguna subestimación.

Además, un proyecto artístico tiene un plazo de cinco años. Si hubiéramos renovado en todos sus términos los contratos actuales, estaríamos hablando de una programación hasta el 2017/2018. El Teatro está, gracias a la excelente labor de sus actuales directores, en una situación excepcional para traer al mejor talento posible en los dos ámbitos.

P.: ¿Cuál es el perfil de los futuros directores? ¿Jóvenes o consagrados?

R.: El perfil es la excelencia. Como hablamos de dos puestos, creo que convendría combinar. En uno, un talento joven, y en el otro, un talento con mayor experiencia.

P.: Se ha hablado de nombres como Stéphane Lissner o Daniel Harding. ¿Qué hay de cierto?

R.: Estamos en una fase muy previa del proceso, que durará hasta principios de año y que hay llevar con gran discreción.

Harding es uno de los posibles directores musicales. Es un director del máximo prestigio que ha demostrado que sabe trabajar muy bien con una orquesta y puede ser un candidato excelente. Pero aún no se ha celebrado ninguna entrevista, ni se ha negociado absolutamente nada. No es el único candidato posible.

Vamos a hablar con varios directores artísticos, todos de primerísima fila. Lissner es una excelente metáfora de lo que podría ser la renovación, y además un componente de coherencia, porque fue el primer director artístico del Real; pero está en la Scalla, el primer teatro de ópera del mundo y tiene ofertas de colaboración. Es muy difícil que pudiera venir.

P.: El Teatro Real recibirá 19,1 millones de euros de los presupuestos del Ministerio de Cultura. ¿Se garantiza la programación?

R.: Sí. Una institución como el Real tiene que solidarizarse con la situación económica. Tenemos que hacer los reajustes necesarios para ofrecer el mismo proyecto, pero buscando la mayor eficiencia. Como reflexión, apunto a que el ajuste va a ser global y los costes de hacer ópera tendrán que bajar.

Estamos muy contentos porque los patrocinadores han respondido con enorme fiabilidad. Empezamos la temporada con un patrocinio equivalente al anterior e impulsaremos la Asociación de Amigos del Teatro Real, que tiene un centenar de socios.

P.: ¿Va a continuar la Orquesta Sinfónica de Madrid siendo la titular?

R.: La voluntad firme es la continuidad. Pero todos tenemos que comprender que estamos inmersos en una situación económica gravísima y tenemos que abordarlo con realismo.

P.: ¿Qué balance hace de estos 10 meses?

R.: Estoy ilusionadísimo. Ha habido un enorme respeto de las administraciones públicas y ni una sola interferencia política. Todos los acuerdos del patronato se han tomado por unanimidad.

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